La ex enfermera que pasó a manejar los negocios de la obra social bancaria

Paula Margarita Aballay nació en San Juan, tiene 53 años y es la pareja de Juan José Zanola. Los empleados de la Obra Social Bancaria la señalan como la "directora virtual del Policlínico Bancario (POBA)", instituto en la mira del juez Norberto Oyarbide en torno a una causa sobre la "mafia de los medicamentos".
Según empleados del POBA, Aballay "empezó trabajando en Enfermería 4, luego pasó al quirófano y después a Jefatura de Enfermería". Como enfermera habría atendido a la madre de Zanola y luego al propio sindicalista, con quien comenzó a convivir poco después. Aballay llegó a ser subdirectora administrativa del Policlínico hasta que fue virtualmente removida del cargo. Actualmente figura como directora de Asistencia al Beneficiario de OSBA, pero en el Policlínico todos la conocen como "la que maneja todo". Es también señalada la autoridad con "mayor contacto con Néstor Lorenzo", a quien recibía en su oficina del quinto piso de 25 de Mayo 182.

"Es el mascarón de proa", dice a PERFIL un empleado con trayectoria en el POBA. Aballay llega todos los días al instituto de la avenida Gaona con puntualidad inglesa, a las 7.01 am, pero según médicos, enfermeros y administrativos sus modales distan del "estilo inglés". La acusan de ser "autoritaria", al extremo de "enfrentar personalmente a los pacientes graves que se quejan por la falta de medicación", ordenar "traslados arbitrarios", ascender a personas vinculadas a "su vida personal, como su manicura", y "obligar a los trabajadores a movilizarse a los actos de La Bancaria con amenazas de sanciones". Aballay se presenta como licenciada y figura en el directorio de la empresa Home Therapy junto a Susana Fiona, otra enfermera funcionaria del Policlínico. La compañía se dedica a asistir a internados domiciliarios de sanatorios y obras sociales.

"El día que se conoció lo del Triple Crimen, se encerró en su oficina de OSBA. Tenía miedo. Ese mismo día, varios empleados la vieron junto a Susana Fiona (su socia y aliada en el Policlínico) vaciando el depósito de medicamentos del POBA y llenando con ellos bolsas de residuos patológicos (de color rojo)", explica un empleado, cuyo testimonio es confirmado ante PERFIL por otros tres trabajadores del Policlínico. De esas bolsas rojas, una enfermera habría extraído las muestras de remedios que llegaron a manos de Graciela Ocaña y fueron analizadas, dando como resultado que no eran "aptos para el consumo", o como comúnmente se denomina, que eran "medicamentos truchos".

PERFIL intentó entrevistar a Aballay pero Zanola dijo a este diario que "no está autorizada a hablar con la prensa", y agregó: "La licenciada trata de poner disciplina. Bien, mal o regular. se equivocará a veces, pero no maneja el Policlínico. La licenciada es muy frontal".

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