Enero paraliza los ingresos y la coparticipación no repunta

El calor del verano, la combinación de las vacaciones y de la sensación de crisis que sigue afectando el consumo, están teniendo un efecto particularmente duro este año en la recaudación impositiva nacional y también local, afectando los recursos disponibles para la administración fiscal.
La caída del crecimiento la coparticipación girada a las provincias, relevada en informes de consultoras nacionales dedicadas al seguimiento de la economía fiscal, se confirma en el Chaco, donde también la paralización estival y las reservas en el consumo y la inversión privada por la crisis, están afectando la recaudación local.

En materia de coparticipación, desde la administración de la hacienda provincial, se confirma que los ingresos de enero restan aún completar 80 millones de pesos para cumplir las previsiones presupuestarias del mes.

Se trata de una suma importante si se considera el máximo de 24 millones de pesos que se recibieron en la última semana, luego de que en la anterior llegaran unos 21 y se recibieran 12 millones en la primera semana del mes.

Aunque se espera que el comportamiento estacional de la recaudación nacional aporte más fondos, el pronóstico extra oficial es que el primer mes del año podrá terminar embolsando unos 40 millones menos de lo previsto.

El mismo ritmo de paralización se refleja en la economía local, agravada por las vacaciones que se llevan residentes y consumo local a otros lugares. También la menor marcha obligada por el receso administrativo, conspiró contra la implementación de los operativos de control con la anunciada incorporación de nuevo personal profesional o de estudios avanzados en Ciencias Económicas y Abogacía, para reforzar la fiscalización.

Un panorama de restricciones viene ganado la administración fiscal local desde fines del año pasado, cuando todos esfuerzos y disponibilidades se concentraron en asegurar como se hizo, el pago de sueldos y aguinaldo de empleados estatales.

Aunque se asegura haber cumplido con la mayoría de las obligaciones corrientes, es patente que muchos proveedores quedaron contrariados por la postergación de sus pagos que siguen reclamando con ingentes gestiones, procurando sacar sus créditos de una creciente “deuda flotante” que extraoficialmente se pondera en el orden de los 60 millones de pesos.

Cambios en marcha

En la Administración Tributaria Provincial, se espera en tanto la confirmación esta semana de la designación del nuevo director general, que normalizará la conducción del organismo luego de que el subsecretario de hacienda Miguel Aquino debiera este año asumir temporalmente su manejo después de la renuncia de Eduardo Molina. El nuevo responsable de la ATP deberá afrontar el desafío de llevar a 600 millones la recaudación de este año, tal cual la meta planteada por el gobernador, y para la que a se acaba de reforzar la complementación técnica y operativa con la AFIP: Aunque aun sin confirmación, sería este organismo nacional el que volvería a aportar un profesional de mayor capacitación y experiencia en la administración tributaria y fiscal para conducir el organismo provincial.

Los cambios también se confirmarían en las próximas horas en el mismo ámbito de la delegación local de la AFIP, donde el contador Walter Rufo Benítez quedaría formalmente a cargo desde el mismo lunes, cuando también se confirmará finalmente un nuevo destino para José Potréala, que estuvo a cargo de la delegación local durante los últimos años.

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