En enero, Cliba no se salvó ni un solo día de ser multada

El deficiente servicio prestado por la concesionaria en los últimos meses originó que la Municipalidad aplicara fuertes multas. El subsecretario de Ambiente de la Municipalidad aseguró que “se recoge el 70% de la basura domiciliaria”.

A cuatro días del debut de Córdoba Recicla Sociedad del Estado (Crese) las máximas autoridades municipales vinculadas al servicio de higiene urbana ultiman los detalles de la puesta en marcha de la nueva empresa estatal. Ayer, a su regreso de Buenos Aires, el intendente, Daniel Giacomino, se reunió con sus funcionarios y autoridades de Crese para terminar de definir todas las cuestiones inherentes a la prestación del servicio, que la empresa municipal comenzará a prestar a partir del próximo domingo. La preocupación del jefe comunal por no dejar nada librado al azar en lo que respecta al debut de Crese no es caprichosa; será la prueba de fuego para la administración giacominista, que se juega en la prestación del servicio de higiene urbana buena parte de la cuota de confianza que le queda por parte de los vecinos.

Sin embargo, Giacomino tendrá una carta a su favor. Con sólo normalizar el servicio, a Crese le bastará para diferenciarse de la desastrosa prestación de Cliba en su última etapa de concesión. Si los camiones pasan todos los días fijados sin excepción, el intendente podrá al menos revertir la nefasta situación que exhibe hoy el servicio, con las calles de la ciudad repletas de basura.

En este sentido, ayer el secretario de Ambiente de la Municipalidad, Fernando Cámara, reconoció que “hay problemas” en el servicio de recolección de residuos algunos sectores de la ciudad.

“Actualmente se retira entre el 70 y el 80 por ciento de la basura domiciliaria”, dijo el funcionario, quien se mostró optimista sobre Crese.

“El domingo esperamos cambiarle la cara a la ciudad y por eso estamos haciendo un gran esfuerzo desde lo económico, lo humano y lo técnico”, dijo.

En lo que hace al funcionamiento de Crese, hoy firmarán el contrato con la ex concesionaria del servicio Cliba para el alquiler de la base de operaciones, equipamiento e insumos, que le permitirán a Crese prestar el servicio básico de recolección de residuos. Una vez que sellen el acuerdo -demorado por cuestiones burocráticas- todo estará listo para poner en marcha el nuevo esquema de recolección de residuos y barrido en la ciudad. La única situación que podría complicar los planes de las autoridades de Crese es que Cliba incumpla con lo pactado con el gremio que nuclea a los recolectores de basura en cuanto al pago de las indemnizaciones, situación que por el momento ha sido descartada por las partes interesadas. De todas maneras, habrá que estar atentos a lo que suceda la próxima semana, plazo fijado para la cancelación del resarcimiento a los trabajadores por conclusión del contrato de concesión.

Multas, no

Uno de los aspectos que trascendió en los últimos días es que la Municipalidad aplicaría multas a los vecinos que saquen la basura fuera del horario estipulado, información que fue desmentida por el subsecretario de Ambiente, Fernando Cámara. El funcionario aseguró que si bien está dentro de los planes la implementación de un programa que contemple la determinación de una franja horaria por barrios para sacar la basura, en función de los horarios de recolección de residuos en cada zona, el mismo no se aplicará en el corto plazo.

En línea con las declaraciones efectuadas por el titular de Crese, Eduardo García, Cámara sostuvo que lo primero es normalizar el servicio, y recién entonces se ejecutarán algunas de las acciones prevista en pos de mejorar la prestación.

En el caso específico de los horarios que se implementarán para sacar la basura, tanto Cámara como García señalaron que, una vez que se aplique la normativa, será en forma “racional” y previo a una campaña de concientización en la que se le pedirá apoyo a los vecinos. “No le vamos a pedir a los vecinos que saquen la basura a las tres de la mañana, pero vamos a tratar de consensuar una nueva dinámica que nos permita mejorar el servicio en un plazo considerable”, apuntó el funcionario municipal, quien buscará mayor compromiso de la gente con la limpieza de la ciudad.

Otra de las acciones que proyecta implementar el gobierno comunal una vez que se logre regularizar el servicio, es la instrumentación de un plan piloto para la clasificación de la basura. El mismo comenzaría a aplicarse en algunos barrios de la ciudad, los que aún no fueron seleccionados. La iniciativa apunta a que los vecinos adquieran el hábito de clasificar los elementos orgánicos y los inorgánicos, colocándolos en bolsas de diferentes colores.

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