Enérgico rechazo empresarial a nuevas estatizaciones de Chávez

Las principales cámaras privadas argentinas expresaron su "preocupación y repudio" por la nacionalización de tres compañía ligadas al grupo Techint. Y reclamaron al Gobierno que defienda los "legítimos intereses del país" en el exterior.
Fue un efecto dominó que casi hace colapsar los celulares de los hombres de negocios más poderosos del país. Desde que la Unión Industrial difundió un comunicado de prensa repudiando el anuncio de una nueva nacionalización por parte del gobierno venezolano a tres fábricas que eran de Techint, otras cuatro cámaras empresarias (que representan a otros sectores) se plegaron públicamente con ese mismo cuestionamiento. Reclamaron que los Estados respeten la actividad privada.

Según las más altas fuentes consultadas en cada entidad, lo que desencadenó ese efecto dominó fue el silencio de la Casa Rosada sobre la decisión del presidente venezolano Hugo Chávez. Tal vez por esa razón, todos los comunicados empresarios reclamaron al Gobierno que tome cartas en el asunto. Anoche, en las entidades había llegado el mensaje de que la presidenta Cristina Kirchner le había pedido al canciller Jorge Taiana que tomara el tema.

"Las inversiones argentinas en el exterior son parte fundamental de la proyección internacional de nuestro país. En este sentido AEA valora toda mediación del gobierno argentino ante Venezuela para evitar que esta acción se concrete", disparó la Asociación Empresaria Argentina que agrupa a los CEO's de las 100 empresas que más facturan en el país.

El documento de la UIA fue más duro: "La UIA solicita al Gobierno Argentino que arbitre los esfuerzos tendientes a revertir esta situación y defender los legítimos intereses de nuestro país en el exterior". En la misma línea estuvieron los documentos de la Cámara Argentina de Comercio, Adeba y ABA (bancos) y CEMCI (Medios de Comunicación).

Hubo otros hombres de negocios que se pronunciaron de manera individual como Sebastián Ezkenazi, la máxima autoridad ejecutiva de YPF, quien consultado por este diario formuló un "enérgico rechazo a la decisión del gobierno venezolano".

El texto de la UIA surgió luego de una reunión de casi cinco horas en la sede fabril, que preside Héctor Méndez. Techint es uno de los principales socios de esa entidad y otra de sus plantas venezolanas, Sidor ya fue nacionalizada en ese país, en abril del año pasado, y que acordó que será indemnizada por un total de 1970 millones de dólares por parte del gobierno venezolano.

¿Qué cambió esta vez?. "Estamos absolutamente sorprendidos por la decisión del presidente Chávez", le dijo a Clarín Luis Betnaza, el directivo de Techint en Buenos Aires y hombre de confianza del dueño, Paolo Rocca, quien habría hecho varios de los llamados que desencadenaron el repudio de las entidades privadas.

La semana próxima habrá un encuentro de dirigentes empresarios. Allí se sumarían consensos en torno a una idea que AEA ya plasmó: el reclamo a que los Estados respeten la actividad privada. "El derecho a la propiedad de las empresas sobre su patrimonio y sus ganancias es fundamental para el desarrollo económico", dijo el texto.

En la siderúrgica argentina hubo silencio pero sus voceros insistieron en que se enteraron de la decisión de Chávez por un llamado de la sede en Venezuela.

La sorpresa que habría causado en Techint el anuncio también despertó suspicacias en directivos de otras entidades. En especial porque Chávez acaba de visitar el país y se reunió con la Presidenta en El Calafate, desde donde regresó a Caracas el domingo pasado.

Anoche, un empresario que repudió la decisión de Chávez y que además protagoniza negociaciones salariales en este país se permitió una broma: " Los Hugo son nuestra pesadilla", en alusión al presidente venezolano y a Moyano, el titular de la CGT.

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