La energía que hace falta

El Poder Ejecutivo decidió retomar las riendas del servicio público de energía eléctrica. Es una determinación que viene de la mano de los continuos reclamos de la gente y, sorpresivamente, de duros informes del Ente Regulador (EROSP), que venía avalando las acciones de la empresa privatizada, pese a las multas que le imponía por los continuos cortes de energía.
La empresa privatizada, por catorce años, venía distribuyendo la energía. Y el Estado provincial realizaba obras para contribuir a mejorar esa distribución. Pero no se puede distribuir más energía de la que se recibe. Formosa es abastecida de energía desde el sistema nacional y desde Paraguay, a través de un convenio. Pero la demanda, desde hace años, supera la energía disponible para distribuir entre los usuarios. Es el cuello de botella de la provincia para cualquier emprendimiento de envergadura.

Problemas en el tiempo

La solución final a los problemas energéticos de la provincia vendrá únicamente de la mano del electroducto NEA-NOA en 500 kilovoltios. Esa obra ya está en marcha, pero estará operativa recién a fines del año que viene o principios del 2011.

Mientras tanto, la medida adoptada por el Ejecutivo de intervenir EDEFOR, lo cual en los hechos significa la reestatización del servicio, aún cuando hay que revisar las cuestiones legales, no dará en el corto plazo una solución inmediata a la oferta, escasa para la demanda de energía. Seguirán produciéndose las bajas de tensión y los cortes de energía.

La medida del Ejecutivo provincial no implica que de inmediato mejore el servicio. Eso sólo se logrará, como se mencionó, con la entrega de más energía, mediante la obra de 500 kilovatios, cuya planta de distribución ya está tomando forma sobre la ruta 81, a la salida de la ciudad. Y varias torres sostenedoras de las líneas ya están colocadas.

Efecto mediático

Esta acción del Ejecutivo tiene más de efecto mediático que soluciones urgentes al problema energético.

Pero lo que sí puede hacer el poder gobernante, es abordar el problema tarifario. Porque en los últimos tiempos, y con el aval del EROSP, la empresa EDEFOR aplicó tarifas exorbitantes a los usuarios. El subsidio apenas alcanza a poca gente, pese a que desde el EROSP se diga otra cosa.

Una caja de ingresos muy fuerte, pero que no se tradujo en mejoras para la distribución.

Y en este último punto hay que tener en cuenta que EDEFOR sólo es responsable de la distribución de la energía que le llega desde TRANSNEA, propietaria del centro de transformación.

En concreto, lo único que el gobierno puede hacer hoy es decidir si rescinde el contrato con el grupo empresario que tomó las acciones de EDEFOR SA, retomar el control y mantener el servicio privatizado, o no.

Pero la medida más urgente que esperan los usuarios es la revisión del cuadro tarifario, que se disparó, con el guiño del Ente Regulador, que hoy, sorpresivamente, sale a despotricar contra EDEFOR. Algo realmente llamativo, en todo el tiempo que duró la privatización hasta la intervención.

Muchos usuarios pasaron a pagar el triple por el mismo consumo. Algo totalmente fuera de lugar cuando los sueldos, sobre todo los estatales, tuvieron solamente un pequeño aumento.

Atómicos

Otro anuncio que llamó la atención de los formoseños fue el formulado por el ministro de Planificación de Nación, Julio de Vido, y luego ratificado por el gobernador Gildo Insfrán, respecto a la instalación en Formosa de una planta nuclear.Se trata de una pequeña planta de impulso nacional, pero que tendrá la capacidad de entregar un mediano volumen de energía al servicio eléctrico, y también con otros usos más científicos.

Esta obra llevará su tiempo, porque su complejidad así lo requiere. Y esta semana estarán en Formosa funcionarios nacionales dando más detalles de la obra junto al gobernador Insfrán.

Sin dudas es un avance significativo para Formosa en materia tecnológica. Aunque todavía no podemos perder de vista la cantidad de personas desocupadas y aquellas que sobreviven sólo gracias a los paliativos, como los planes familia o pensiones. Y que nuestro campo debe dejar de depender de las inclemencias climáticas. Ya se represó el bañado La Estrella. Muchos productores esperan los beneficios prometidos por esa obra.

La artillería oficial

La extensión bianual (hasta completar diez años) de la emergencia económica desnuda incapacidad de gestión. El kirchnerismo insiste en gobernar en un marco de excepcionalidad porque está en su ADN, pero también para cubrir sus retrasos. En 78 meses de gestión, firmó 59 renegociaciones con "privatizadas" de los 90s. Todas fueron transitorias, la mayoría se aplicó a medias, 18 ni salieron de las gateras.

De resultas, el sistema de servicios públicos e infraestructura sigue atado con alfileres. Y no porque faltaran tiempo o dinero. Entre 2003 y 2009, los subsidios en esos rubros sumaron 55.000 millones de dólares.

También es ¿paradójico? que 40 por ciento de los más de 24.278 millones de pesos que asignó la presidenta con su reciente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) proviene del aumento de las reservas del FMI. Si se suman la monetización de "ganancias" del sistema jubilatorio y del Banco Central, resulta que más del 75 por ciento del súper-DNU es pura bicicleta financiera.

Golpe a las provincias

El segundo decreto, de 9.000 millones de pesos, es otro golpe a las provincias, de las que el Tesoro tomó prestado 2.000 millones adicionales a los 7.000 millones que ya les había sacado sin permiso.

Esa artillería indica que el Gobierno decidió que a partir del 10 de diciembre el Congreso deje de ser una escribanía para pasar a ser un mero Parlamento. Lo que salga sin sello oficialista será vetado, anticipó el jefe de los diputados Agustín Rossi.

El desafío opositor será interesar a la sociedad con propuestas relevantes o extremar sus poderes investigativos, para apuntalar una Justicia lenta y remisa a molestar al poder.Pero lo trágico de la glotonería oficial, es que no satisfará su apetito.

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