Mis enemigos son mis mejores amigos

El bloque kirchnerista fue sostén del oficialismo porteño, que no tiene mayoría propia en la Legislatura de la Ciudad.

El año legislativo en la Ciudad de Buenos Aires dejó una conclusión inesperada. El macrismo, que no cuenta con mayoría propia, se hizo de un amigo que no figuraba en los planes de nadie: el Frente para la Victoria (FPV). Así, según comprobó Crítica de la Argentina, el oficialismo logró aprobar algunos de los proyectos más polémicos, como la creación de la policía metropolitana o el endeudamiento para la compra de equipamiento hospitalario, cuya licitación levantó sospechas. La excepción a la regla sucedió la última semana, cuando, por orden expresa de Néstor Kirchner, el FPV no dio luz verde al impuestazo de Macri.

En un análisis sobre los 29 casos que más debate generaron en la Legislatura porteña los números, que dan cuenta de cómo votaron los legisladores de los distintos bloques, posicionan al FPV como el que más veces –21 oportunidades, casi el 70%– coincidió con el PRO de Mauricio Macri. En segundo lugar –con un 65% de coincidencias– hubo otra sorpresa: el bloque Autonomía con Igualdad, compuesto por Alejandro Rabinovich y Alfredo Cantero, dos hombres cercanos al ex candidato a jefe de Gobierno, Jorge Telerman. La más opositora fue la legisladora, única integrante del bloque Nueva Izquierda, Patricia Walsh.

Los ejemplos son muchos. Uno de los casos más paradigmáticos fue el de la sanción de la ley que dio nacimiento a la policía metropolitana. A pesar de no haber conseguido que la Nación le transfiera los fondos para administrar las fuerzas de seguridad en la Capital, el PRO logró que la Legislatura le diera la posibilidad de crear su propia fuerza que deberá convivir, en la Capital, con la Policía Federal. Para ello contó con el voto positivo de todos los legisladores del FPV.

Lo mismo pasó cuando la Legislatura aprobó la colocación de deuda para financiar el Fondo de Infraestructura Social (FOISO). Esa ley, que implicaba la emisión de un bono por 500 millones de dólares, desnudó, incluso, algunas diferencias entre el FPV porteño y el nacional. Mientras el bloque encabezado por el legislador kirchnerista Diego Kravetz votó a favor del proyecto macrista, el Gobierno nunca autorizó formalmente la operación, que se vino abajo con la crisis de los mercados financieros internacionales.

Para el ex jefe de Gobierno porteño y ex kirchnerista Aníbal Ibarra, las numerosas coincidencias entre el bloque del FPV y el PRO en la Legislatura porteña “no son historia nueva”. Según dice, el FPV amagó, “en el discurso”, con ser más opositor, pero “en los hechos” no resultó así. “La Legislatura es un buen lugar para medir la diferencia entre los dichos y los hechos. Tanto en la vida como en la política, entre un discurso encendido y la realidad que muestra otra cosa distinta hay que quedarse con la realidad”, disparó.

Para el legislador de Igualdad Social Martín Hourest, la coincidencia tiene que ver con que “no hay diferencias entre los dos sectores en cuanto a la reforma del Estado”. Según el economista, “la prueba está en leyes como la del FOISO o en el Presupuesto que se aprobó el año pasado, donde el kirchnerismo hizo de rueda de auxilio de Macri”. La conclusión, explica, es que “tiene acuerdos parlamentarios muy fuertes”.

Por su parte, el jefe de bloque kirchnerista Diego Kravetz fundamentó la posición de su bloque durante el año legislativo. “Votamos todas y cada una de las leyes que son políticas de Estado beneficiosas para los vecinos, como la ley de emergencia de infraestructura social para arreglar los colegios, pero visto que Macri no arregló nada, si lo vuelven a presentar votaremos en contra. Nos opusimos al impuestazo y no hacemos como la oposición boba de partidos de centroizquierda que firman dictámenes de comisión con el macrismo y después se oponen en el recinto”, disparó.

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