Endurecerá la CGT sus reclamos salariales

Moyano dijo que no aceptará los límites que pretende el Gobierno
En medio de la crisis económica y a pesar de su alineamiento con el Gobierno, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, anticipó que la central sindical se plantará fuerte en la puja salarial que comenzará en marzo. Según fuentes cegetistas, Moyano les comunicó a sus principales colaboradores que no aceptará que el Gobierno "imponga ni un techo ni un piso salarial", así como tampoco tolerará "ningún intento flexibilizador de los empresarios" antes de las negociaciones paritarias.

Moyano decidió difundir su estrategia tras enterarse de que el Gobierno busca instalar en la opinión pública la idea de que los aumentos salariales deben ser, en promedio, de no más del 13,5%, y que los sindicatos tienen que pelear por la fuente de trabajo antes que por los sueldos. Al respecto, argumentó que defiende "la autonomía sindical" en las paritarias.

Este verano Moyano decidió tomarse sólo unas pocas horas para distraerse. Eligió para escaparse Mar del Plata, su ciudad natal, pero ocupa la mayor parte de su tiempo en las tácticas políticas de la CGT. Así, resolvió rechazar las versiones oficiales sobre "pisos y techos salariales". Lo decidió después de hablar con sus principales espadas en la central obrera: Jorge Viviani (taxistas), Julio Piumato (judiciales) y Héctor Daer (Sanidad), encargado del área de Prensa.

En diálogo con LA NACION, Daer anticipó la postura que la CGT ratificará públicamente este mes, cuando se reúnan los miembros de la "mesa chica" de la central sindical o del consejo directivo, según decidan sus autoridades.

"No se trata de elegir entre mantener el poder adquisitivo de los salarios o de defender las fuentes de trabajo. Se tendrán que dar las dos condiciones a la vez", afirmó Daer.

Consultado sobre el porqué del endurecimiento de la postura sindical, el secretario de Prensa de la central obrera negó esa interpretación: "La CGT seguirá apoyando las políticas del Gobierno en la medida en que éste defienda los intereses de los trabajadores. Pero la crisis se resuelve con el mantenimiento de la actividad económica, y para ello no se puede dejar de sostener el poder adquisitivo del salario".

La embestida sindical "no apunta a condicionar al Gobierno, pero marca la cancha para evitar sorpresas", interpretó una fuente de la CGT.

En la Casa Rosada, sin embargo, descartaron ante una consulta de LA NACION que se hubiera fijado algún porcentaje o que se hubiese decidido poner punto de partida a la discusión de sueldos.

El sindicalismo se defenderá así más que nada de la postura que tomen los empresarios. "Para ellos, la crisis no llegó ahora, sino que también ocurría antes, cuando el país crecía mucho más. Siempre el salario fue una variable de ajuste para ellos", apuntó Daer.

A raíz de los cuestionamientos que recibe el gobierno de Cristina Kirchner -no sólo de la oposición política, sino dentro del propio peronismo-, Daer aclaró a LA NACION: "El reclamo de la CGT no significa una toma de posición frente a las elecciones legislativas que se avecinan. Es un pedido institucional que la CGT le hace al Gobierno, sea del signo político que sea".

La discusión que viene

Con ironía, en el Gobierno aseguraron a LA NACION que el sindicato camionero, que conduce Moyano, "seguramente será el primero que firme el acuerdo salarial marco" en marzo. Así ocurrió en los últimos dos años, cuando se establecieron porcentajes del 19,5% y 16,5%. Lo propio hicieron la Uocra (construcción) y una gran cantidad de gremios.

Sin embargo, Moyano y Gerardo Martínez (líder de la Uocra) obtuvieron porcentajes superiores al 30% al sumársele gastos de movilidad, horas extras y otras variables.

Sobre el final de 2008, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), por citar sólo otros ejemplos, obtuvo el 32% de aumento, y los mecánicos de Smata consiguieron sumas que fueron revisadas trimestralmente. El mejor acuerdo fue el que evitó suspensiones (pero no despidos) en General Motors, donde se les sigue pagando a los empleados el 70 por ciento de los sueldos.

Para la paritaria que se inicia quedaron ya instalados los gremios con muy elevado salario, como los camioneros, petroleros, la Uocra y los mecánicos.

La UOM, por caso, pedirá un 22% de aumento como mínimo; los portuarios, 24%, y en el caso de Sanidad no se quedará atrás cuando se inicie el abril la paritaria del sector farmacéutico y en agosto, la del sector asistencial.

Los gremios chicos

Los gremios muy pequeños pedirán fuertes aumentos salariales. ¿Cómo conseguirán ese propósito si no tienen la fuerza política para lograrlo?

"La gestión de la CGT será crucial -dijo Daer- no sólo porque es su función, sino porque su imposición de que no acepta un techo salarial prefijado significa un mensaje unificador para todos los sindicatos." Por lo menos eso es lo que espera Moyano.

Sin afinidad con el Gobierno y en una actitud permanentemente confrontativa, también comenzarán las paritarias de los gremios que integran el Movimiento Sindical Peronista y la autodenominada CGT Azul y Blanca, que lidera el gastronómico Luis Barrionuevo.

Además de este sindicato, uno de los gremios adheridos que más conflictividad registraron fue la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, que lidera Carlos Acuña.

Dentro de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que pertenece a la CGT, tiene una virtual autonomía el cuerpo de delegados de Subterráneos, enfrentado con la conducción nacional. Sus referencias políticas son el peronismo no kirchnerista, un sector independiente y dirigentes sindicales de izquierda, representados entre las seis líneas.

Ya en lo que respecta a la negociación de los gremios de la administración pública con el Estado, el sindicato que más huelgas y protestas realiza es Ctera (docentes), alineada con la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).

Gestos

16 DE SEPTIEMBRE DE 2008

Asignaciones

El Gobierno anuncia una mejora en las asignaciones familiares de entre 35 y 50 por ciento.

3 DE OCTUBRE DE 2008

Suma fija

Trasciende que, por pedido de la CGT, el Gobierno analiza otorgar una suma fija no remunerativa de $ 500. Tras la filtración del tema, se frustra la negociación.

21 DE OCTUBRE DE 2008

Con la Presidenta

Cristina Kirchner recibe en la Casa Rosada al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, y a líderes sindicales. Les promete medidas para mantener el empleo.

15 DE NOVIEMBRE DE 2008

Doble indemnización

La CGT sigue presionando para que el Gobierno otorgue una suma fija de $ 500 y reclama doble indemnización por despidos.

12 DE DICIEMBRE DE 2008

Adiós a la "tablita"

La Presidenta anuncia la eliminación de la "tablita de Machinea", lo que alivia la presión fiscal sobre los salarios más altos.

22 DE DICIEMBRE DE 2008

Salario mínimo

El Gobierno anuncia el pago de una suma fija de $ 200 para los trabajadores que cobran el salario mínimo.

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