El endeudamiento salió en Diputados gracias a un bochorno radical

La norma ya cuenta con media sanción de la Cámara Baja. Se trató de una sesión con permanentes idas y vueltas. El radicalismo finalmente votó a favor de tomar un préstamo de 420 millones. En tanto que el cobismo anunció la fractura del Frente Cívico con un "paquete" para denunciar un acuerdo entre el oficialismo y parte de la oposición.
Finalmente, la novela del endeudamiento provincial terminó en horas de la madrugada y con el suspenso ya develado, luego de que la UCR prestara su apoyo al proyecto enviado por el Ejecutivo. Pero en el medio, la ley no estuvo exenta de duras negociaciones, idas y vueltas, posturas opositoras transmitidas en vivo y en directo por la TV y hasta un acto que se está convirtiendo en cliché de los rollos legislativos: un "paquete" para denunciar los acuerdos entre el Gobierno y parte de la oposición.

En síntesis, el Gobierno ya cuenta con la ley de endeudamiento por 32 votos a favor y 16 en contra. El oficialismo contó el aval del PD -salvo Mario Casteller y Antonio Spezia- y gran parte de la UCR -sólo el jefe de bloque, Mariano Ficarra, se animó a votar en contra-. El ConFe, en tanto, ratificó la negativa a apoyar el préstamo por 420 millones de pesos que el Gobierno tomará de la ANSES.

"Apoyamos esta ley porque entendemos que es de salvataje y no de endeudamiento", afirmó Daniel Vilchez a la hora de fundamentar el apoyo recibido desde la bancada radical.

Más allá de los discursos, el trasfondo reveló la fractura interna en el Frente Cívico que comenzó con los intendentes -Víctor Fayad y Eduardo Giner, por un lado, y Alfredo Cornejo junto a los intendentes del este, Mario Abed y Gerardo Del Río, por el otro-, y que terminó reflejado en los ires y venires de los propios diputados radicales cuando el despacho ya estaba definido y sólo faltaba debatir -palabras más, palabras menos- y votar.

De hecho, ni bien finalizó la reunión, el propio César Biffi fue "capturado" por la transmisión en vivo de Canal 7, donde argumentó la postura contraria a la ley, mientras detrás de cámara el diputado justicialista Juan Gantuz mascaba bronca porque, una vez más, las negociaciones volvían a estancarse.

Sin embargo, minutos después de que la revolución prendiese en el hemiciclo por el balde de agua fría, los radicales volvieron al recinto y aclararon que votarían la ley. Un bochorno por el que ya los justicialistas podían respirar tranquilos.

Pero si algo le faltaba a la novela legislativa del endeudamiento, era un "cliche".

Andrés Marín, jefe de bloque del ConFe, fue uno de los que reflejó cómo se encuentra partido el Frente Cívico a través de su discurso.

"Gobernar es el arte de lo posible, pero oponerse es más difícil", acotó Marín.

Minutos después, cuando el endeudamiento ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados, el cobista depositaba un paquete azul con moño incluido a modo de metáfora ácida -más no original, puesto que el demócrata Carlos Aguinaga había hecho lo mismo en el Senado- sobre el acuerdo avalado por peronistas, demócratas y radicales.

Tras la ley de endeudamiento, los diputados se aprestaban a aprobar en horas de la madrugada, la ley de coparticipación que había sufrido un incremento del 4 por ciento en cuatro índices coparticipables: ingresos brutos, sellos, inmobiliario y automotores, que del 14 pasaron al 18,8 por ciento.

Para este jueves a partir de las 10, el Senado llamó a sesión especial para tratar la ley de endeudamiento.

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