Los encuestadores dicen que Kirchner retomó la iniciativa.

Creen que al sumar a Scioli cambia el escenario, que se había movido con la muerte de Alfonsín.
Desde la fría lógica numérica de las encuestas, la decisión del Gobierno de postular al gobernador Daniel Scioli y a los intendentes del peronismo fue un acierto, o por lo menos una jugada comprensible y muy hábil. Esa es la opinión de la mayoría de los encuestadores consultados por LA NACION, que creen que la medida es una salida del kirchnerismo para evitar una derrota muy probable, y aprovechar la imagen de los peronistas que mejor miden.

La decisión convulsionó el tablero electoral, que ya estaba conmovido por otro fenómeno que los encuestadores marcaron especialmente: el repentino ascenso de la UCR en los sondeos (casi 10 puntos), después de la muerte de Raúl Alfonsín.

"Scioli y Sergio Massa son los oficialistas que mejor miden, y es una maniobra hábil postularlos, porque al kirchnerismo no le sobra gente con buena imagen, sino todo lo contrario", consideró Sergio Berensztein, director de Poliarquía.

Berensztein y el resto de los consultados dejaron claro que hablaban exclusivamente del aspecto cuantitativo de la decisión, al margen de los argumentos éticos y de derecho constitucional que se alzan en contra de la maniobra. "En un contexto de poner toda la carne al asador, la decisión tiene sentido", agregó .

Todo se entiende mejor cuando se miran los números. En la última medición del CEOP, Néstor Kirchner recogía un 32 por ciento de intención de voto, y el peronista disidente Francisco de Narváez se le acercaba peligrosamente, con 27%.

También para Poliarquía y Julio Aurelio, el ex presidente superaba al empresario por escasos 5 puntos, una ventaja que desaparecía cuando se proyectaba el 20% de indecisos, en su mayoría hostiles al Gobierno.

Aun peor, en las encuestas de Jorge Giacobbe, Kirchner lideraba con 27%, seguido por De Narváez con 25,5% y, para Carlos Germano, Kirchner tenía 29% y De Narváez 27%, un virtual empate técnico.

"Scioli le gusta a un votante que no elige a Kirchner, y le pega directamente a De Narváez", explicó Roberto Bacman, del CEOP.

Para Giacobbe "la elección estaba irremediablemente perdida" y fue una decisión "prudente y razonable" poner a Kirchner a salvo de esa derrota, porque "ningún ejército entrega a su general".

En cuanto a la imagen positiva de Scioli, casi todos los sondeos la ubican cerca o arriba de los 50 puntos, disputando los primeros lugares con Julio Cobos, Mauricio Macri y Carlos Reutemann, y entre 5 y 10 puntos por encima de Kirchner.

Pero no todos las voces se alzaron halagüeñas. Para Carlos Germano y Hugo Haime, la maniobra sumará votos del aparato del PJ, pero podría restarlos en otros sectores, especialmente en la clase media.

Además, muchos consultados fueron escépticos sobre la posibilidad de que Scioli acepte postularse, y algunos estaban convencidos de que era otro "globo de ensayo" del Gobierno. "Es un juego para confundir al enemigo", coincidieron Graciela Römer y Ricardo Rouvier.

En ese contexto, un dato toma relevancia: tras la muerte de Alfonsín, la fórmula de Margarita Stolbizer y su hijo Ricardo Alfonsín saltó de 15 puntos a 24, según Carlos Germano, y a 23 puntos en los números de Julio Aurelio. Un cambio inesperado que todos seguirán muy atentos para ver qué pasa de aquí al 28 de junio.

32%

Intención de voto de Kirchner

* Según el CEOP, pero De Narváez se le acercaba con 27%. Otras consultoras daban una diferencia menor.

50% Imagen positiva de Scioli

* Supera por varios puntos a Néstor Kirchner y se ubica entre los primeros de la lista de popularidad.

23% Intención de voto UCR-CC

* La fórmula Stolbizer-Alfonsín subió casi 10 puntos en los sondeos después de la muerte de Raúl Alfonsín.

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