ENCUESTA DE PERFIL EN IDEA / Empresarios creen que el dólar trepará hasta los $ 3,80 este año

A pesar de que la mayoría de los treinta ejecutivos de primera línea consultados hasta ayer manifestaba que prefería para su negocio un dólar a $ 3,40, la creencia generalizada es que trepará hasta $ 3,80 en lo que resta del año. Sorprende que, si fuera por los planes de negocio de las compañías, no sería necesaria una gran devaluación del peso, como sí lo expresan centrales empresarias como la UIA. La diferencia radicaría en que crecientes contingentes de empresas creen que los costos de producción se dispararían. El común denominador, la incertidumbre cambiaria.
Casi ningún empresario cree que el precio del dólar se mantendrá en los valores del cierre de ayer a $ 3,40 y, más allá de la propia conveniencia, la mayoría de los treinta empresarios consultados por una encuesta propia de PERFIL en Mar del Plata, donde ayer terminó el 44° Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), cree que se situará entre $ 3,60 y más de $ 3,80 a fines de año.

Concediendo el anonimato a los consultados, PERFIL consultó a los empresarios acerca de sus perspectivas a lo largo de las tres jornadas del encuentro empresarial.

El tema del dólar estuvo presente esta semana en todos los ámbitos empresarios. Tanto en la reunión de la Asociación Empresaria Argentina, en la que se redactó un documento contrario a la estatización de las AFJP, como en otra de la Unión Industrial Argentina, que la semana pasada había demandado en varias ocasiones una devaluación del peso para mejorar la competitividad frente a otros países de la región.

Sin embargo, PERFIL pudo constatar que no sólo al interior del Gobierno hay discrepancias respecto de la evolución que debe seguir la divisa. Los propios empresarios no están de acuerdo respecto de qué cotización de la divisa les resultaría beneficiosa.

Cuando se les preguntó a los ejecutivos, muchos de ellos de primerísima línea, acerca del valor de la divisa que sería conveniente para su empresa, el 30% consideró que lo ideal sería un dólar debajo de $ 3,40, cotización de cierre de ayer.

Un 36,7% de los empresarios señaló que un dólar un poco más alto los ayudaría, y se posicionó en la franja de $ 3,40/3,60, que parecería ser la nueva estrategia del Gobierno (ver nota aparte).

En tanto, el 16,7% calificó a un dólar en $ 3,60/3,80 como lo ideal. Y sólo un 16,6% dijo que necesitaba un dólar superior a $ 3,80 para ganar competitividad.

La radiografía resulta muy diferente a la que viene planteando en las últimas semanas la UIA, entidad que comparte socios con IDEA, pero que no incluye a las multinacionales.

Una lectura entonces es que, mientras los industriales locales pregonan por un salto brusco u overshooting, pensando en ganar competitividad, las casas matrices de las firmas transnacionales miran con preocupación la volatilidad cambiaria argentina.

Un dólar más alto significaría menos utilidades en dólares provenientes de la Argentina.

Otra interpretación adicional, confirmada en versiones en off the record a este medio, es que los empresarios temen que una fuerte devaluación del peso se traduzca en una suba de costos de sus insumos y achique aún más sus márgenes de rentabilidad.

Expectativa. PERFIL consultó también a los ejecutivos acerca de cuál creen que será el valor del dólar a fin de año. Y las respuestas fueron muy diferentes al primer interrogante.

Un 96,7% de la muestra cree que el dólar seguirá subiendo por encima del cierre de ayer, de 3,40 pesos.

Incluso, más del 63% de los encuestados cree que la divisa norteamericana superará los $ 3,60 para las Fiestas.

Dentro de este grupo, más de un tercio espera un dólar a $ 3,80 para entonces.

Aquí aparece otra lectura. Que los ejecutivos, aun cuando no se vean beneficiados, auguren una escalada del dólar enciende una luz roja en términos de expectativas.

Significa que esperan que siga la corrida cambiaria y la incertidumbre.

BCRA: “No pegaremos volantazos”

Aunque no estaba en el programa original, ayer, un funcionario del Banco Central salió a explicar la política gradualista de Martín Redrado con el dólar y negó la posibilidad de un overshooting (sobrereacción) del tipo de cambio. El encargado de dar la cara fue Hernán Lacunza, jefe de Investigaciones Económicas del BCRA, quien aseguró que la entidad no va a dar “volantazos” con el tipo de cambio y que las reservas “están para usarse”.

Fueron cinco minutos de disertación, improvisados cuando la organización del Coloquio de IDEA confirmó que el titular de la ANSES, Amado Boudou, los dejaría plantados, algo “muy atendible”, dijo Carlos Tramutuola, presidente del Coloquio, en alusión a los embargos de los fondos de las AFJP.

Lacunza comparó a la economía con un avión en medio de una tormenta, y dijo que en ese contexto “lo peor que puede hacer el piloto son volantazos”. “Los relojitos de ese avión upuesto son el precio de la soja y la cotización del real”, dijo, y a su juicio “lo importante es llegar en torno del punto de equilibrio”, aunque se negó a precisar cuál sería ese valor. “Lo importante es no ceder a ninguna euforia, ya que los argentinos somos hipersensibles al tipo de cambio”, dijo. Y destacó que “el bosque está regado”, en alusión a la abundante liquidez del sistemea bancario local.

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