Un encuentro poco feliz con Rasino.

Tras la solicitud de Silvina Frana y Mario Lacava de reunirse con la ministra de Educación, sumado a otras requisitorias y pedidos de informes, se realizó esta semana el encuentro convocado en sede del Ministerio.
Tras la solicitud de los legisladores Silvina Frana y Mario Lacava (PJ-CCSF) de reunirse con la Ministra de Educación, Elida Rasino, en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, sumado a otras requisitorias y pedidos de informes -aprobados por la totalidad de los diputados provinciales- pero sin respuesta oficial, se realizó ayer el encuentro convocado en sede del Ministerio.

Fueron varios los aspectos tratados, pero la discusión se centralizó en los problemas que aquejan a las escuelas rurales, las Efas y a la implementación de los diferentes programas de alfabetización en la provincia.

En la cita, no solo se conversaron estos temas sino además, la baja en la matrícula de inscripción de alumnos del año en curso y la desestimación total de programas educativos desarrollados en las gestiones anteriores.

"Frente a la implementación de políticas diferentes como lo vemos hoy en la administración socialista -dijo Frana- hubo herramientas y programas educativos que se dejaron de implementar en nuestra provincia. En este sentido, los principales problemas se relacionan, a nuestro juicio, con las escuelas rurales que tras eliminar el sistema de itinerancia, obliga al alumno a trasladarse varios kilómetros para poder alfabetizarse. Por ello, contrariamente a facilitar la escolaridad y asegurar las educación de miles de niños, el sistema implementado por este gobierno, se inaugura, según datos oficiales y periodísticos, con una baja en la matrícula de inscriptos en 1° año, cercana a los mil alumnos en relación al 2007. Asimismo, la reducción también se refleja en la cantidad total de alumnos en escuelas secundarias: 215.994 estudiantes en el 2007, y 211.763 con el nuevo sistema.

Al respecto, la ministra sostuvo que dichos números eran falsos, y se comprometió a compartir con los legisladores los datos oficiales.

Pero más allá de rechazar de plano los argumentos esgrimidos y de hacernos sentir el descrédito por la estructura administrativa ministerial actual, a la que se encargó de descalificar, lo que queremos decir es que se han desarticulado sistemas educativos que no han sido reemplazados.

Nuestro argumento de que con este sistema de centralizar la educación rural en 86 núcleos distribuidos en los 19 departamentos, propició el cierre de 700 establecimientos escolares, fue rechazado por Rasino. Lo que aún parece no entender es que los niños de diferentes localidades atravesarán varios kilómetros, a pie o a caballo para asistir a la escuela. Este modelo educativo parece alejado de la realidad rural y dificulta el acceso a la educación. Ante esto, seguimos creyendo que es preferible - y así debe hacerse - mejorar el sistema de itinerancia, donde la escuela va al encuentro del alumno y no, el alumno al encuentro de la escuela.

En relación a esto, hace unos días el diario Clarín publicaba una nota que tituló: "hay que reducir la pobreza rural", donde se exponían las necesidades educativas de estas zonas: "... casi el 40 por ciento de los niños rurales está rezagado en sus estudios, comparados con el 22 por ciento de rezago en la zonas urbanas".

En este encuentro, quedó evidenciado -al igual que el resto de los ministerios- que el gobierno continúa deslindando las responsabilidades de sus problemas en gestiones pasadas, en la estructura administrativa, la burocracia - después de 15 meses de gestión- y en los presidentes comunales -que dicho sea de paso- la ministra tendió un manto de sospecha por el manejo que tenían en relación al transporte de los alumnos.

Creemos que el tiempo nos dará la razón en nuestros reclamos, aunque el precio más alto lo pagarán los chicos con menos posibilidades y el costo de esta política, será su educación.

Comentá la nota