El encuentro entre comerciantes, Eseverri y el Consejo de Seguridad se prolongó hasta casi las 21 Con críticas a la Policía, se pasó a un compás de espera hasta el lunes

Ingresaron unos siete comerciantes en representación del grupo que se viene reuniendo desde que se multiplicaron algunos robos. Se reunieron con José Eseverri y parte de su Gabinete junto al Consejo de Seguridad. Hubo críticas coincidentes a la organización policial. Se habló de desguazar los negocios de venta de elementos robados y de droga, y se pasó a un compás de espera hasta el próximo lunes a las 20. Ese día también habrá jefes policiales.
Quizás la más clara de todas las conclusiones tras el encuentro de ayer entre comerciantes y José Eseverri, con participación del Consejo Municipal de Seguridad es que se logró descomprimir el enojo que rodeaba al grupo más duro de los que clamaban que el Intendente se pusiera al frente de los reclamos por el incremento del delito. La reunión duró casi dos horas y si bien los comerciantes que participaron del encuentro, en el despacho del mandatario, aclararon que no estaban del todo conformes, se mostraron dispuestos a dar algo de crédito y se predispusieron a aceptar un compás de espera. ¿Hasta cuándo? Por lo pronto, hasta el lunes próximo en que se concretará una nueva reunión, pero esta vez con presencia del jefe de Policía Distrital. La decisión de esperar hasta ese día tuvo directa relación con los cambios provinciales que ayer comenzaron a tomar forma dentro del esquema estructural de la policía y que -dijeron en la reunión- podrían generar algún relevo o traslado de jefes de la fuerza en la ciudad o en la Departamental Azul. "Nos plantearon eso porque por lo que dijeron hoy (Gustavo) Kusznier estaba en La Plata para eso, y hasta que no vuelva, no se sabe bien qué va a pasar", advirtieron algunos de los representantes en la reunión.

El propio Kusznier desmintió en diálogo con EL POPULAR que se le haya anunciado algún tipo de cambio en ese sentido. "Hoy nos reunimos varios jefes policiales que pertenecemos a lo que ahora va a ser la Superintendencia Interior, a la que pertenece la Departamental Azul. Los cambios que se nos plantearon tienen que ver con cuestiones operativas. Ahora los jefes vamos a tener operativamente a cargo al resto de los organismos descentralizados de la fuerza. Ahí se incluye Investigaciones, Narcotráfico, Científica, Bomberos, Infantería. Y a partir de ahora el jefe departamental tiene el poder de disponer de cualquiera de esos organismos sin necesitar de la autorización desde La Plata".

-¿No se planteó la posibilidad de relevos en la Jefatura Distrital o en la Departamental?

-No se dijo nada al respecto. Sólo se plantearon esas cuestiones operativas.

Esa respuesta de Kusznier alude a que, al menos en lo inmediato, nada de ese tenor se les anunció, aunque es un área de tal sensibilidad que tampoco se puede desmentir de plano algún cambio posterior. Lo cierto es que si se esperaban esos cambios a partir del viaje del jefe departamental a La Plata, no fue así.

Falencias

Los primeros vecinos en ingresar al despacho lo hicieron diez minutos antes de las 19, hora pactada para el inicio de la reunión. Héctor Vitale, jefe de Gabinete, hacía las veces de cicerone y fue a buscar una primera tanda a esa hora, y luego volvió a descender las escalinatas del Palacio para invitar a subir al resto de los participantes.

Mientras en el despacho de Eseverri todos volcaban sensaciones, puntos de vista y propuestas, afuera se iban nucleando cada vez más comerciantes, que ascendieron al primer piso y esperaban el final entre diálogos, preocupaciones y relatos de hechos de inseguridad vividos en carne propia. Como la espera se hacía larga, los grupos alternaban y descargaban sus propias rabias sobre lo que caracterizaban en muchos casos como inacción policial o, inclusive, críticas por presunta connivencia. A medida que las agujas de los relojes iban avanzando, los ánimos se iban recalentando. Y en un par de ocasiones comenzaron a batir palmas casi como apurando la conclusión del encuentro.

No restan dudas de que puertas adentro del despacho las palmas retumbaban e hicieron temer a un par de funcionarios que las cosas pudieran pasar a mayores. Renaldo Améndola, director de Control Urbano, y Pablo Di Uono, responsable de prensa comunal, asomaron al pasillo con voz de preocupación y luego las puertas de ingreso al despacho fueron cerradas con llave. No fuera cosa que alguien en el afuera quisiera entrar por la fuerza.

La primera en salir del encuentro fue Norma Urruty, presidenta de la Sociedad Rural e integrante del Consejo Municipal de Seguridad. "La gente habló de la sensación de desprotección y lo que hicieron fue reclamar al poder político", dijo. Reconoció que se planteó que persiste la sospecha de que muchos policías no se apegarían a la ley y hasta se mencionó la posible existencia de connivencia de la fuerza con sectores delictivos.

Unos minutos más tarde se abrieron definitivamente las puertas y todos los participantes en el encuentro fueron saliendo. A la cabeza, Julián Abad, presidente de la Cámara Empresaria, e Iris Migliavaca, comerciante de la calle Necochea, quienes asumieron las respuestas no sólo ante la prensa, sino ante los demás comerciantes allí nucleados.

"Por supuesto que no me voy conforme. Pero hay que esperar, porque con los cambios que estaba anunciando (el gobernador, Daniel) Scioli no se sabe si no pueden cambiar los jefes. Así que nos invitó a venir el lunes que viene a las 20 y participar de una reunión ampliada del Consejo de Seguridad", dijo Migliavaca.

"La verdad es que no pensé que tuviera tan poca posibilidad de intervenir en un tema así", agregó Migliavaca.

Entre los dos fueron reconstruyendo el encuentro. "Dijo que iba a hablar con la Policía para ver cómo trabajar de manera diferente. Es evidente que falta presencia policial y compromiso. Y se habló incluso de falta de autoridad. Que cómo puede ser que los mismos que trabajan en tránsito lo hagan bien y después en policía, no. Y nos dijo muy claro que todo su pensamiento sobre la Policía y el Poder Judicial lo volcó en la nota que sacó el diario el domingo", expresó Abad.

"Nos hablan de soluciones a largo plazo y por eso no podemos irnos conformes", planteó la mujer. Y Abad aportó que era muy claro "y coincidimos que no es que él está contra nosotros ni nosotros contra él".

A lo largo de casi dos horas se volcaron muchas sensaciones y también muchos problemas y preocupaciones concretos. "Nosotros les pedimos que tienen que desguazar los comercios que venden cosas robadas. Que así como anda Bromatología y cierra un negocio porque la comida no está en buen estado o no hay higiene, que tienen que salir a controlar esos negocios. Y también se habló de la droga, de la gente que vende, de la cantidad de chicos que compran y consumen", aportó Migliavaca. Pero ante la presión de unos cuantos comerciantes que escuchaban y volcaban el sentimiento de falta de respuesta, la comerciante arremetió con un "no vamos a bajar los brazos". Y de inmediato agregó: "Mañana a las 20 vamos a estar acá en la puerta junto a la gente de las AFJP" y -tras consultar con Abad- anunciaron un nuevo encuentro en la Cámara Empresaria para el jueves a las 20.

Compás de espera

Héctor Vitale, jefe de Gabinete comunal, expresó luego en diálogo con EL POPULAR que "quedó muy clara la disconformidad de que les generó la reunión con (el jefe distrital, Luis Alberto) Gauna porque dijeron no encontraron respuestas suficientes. Hicieron hincapié en el trabajo que se hace en tránsito con el personal policial. Y nos dijeron 'si ustedes desde el Municipio pueden tener presencia y llevar adelante un buen trabajo, por qué no se puede trasladar eso a la Policía. Tomando la posta de esto y considerando que veían que no era por falta de recursos porque hay efectivos suficientes y móviles suficientes para cubrir los trabajos, resultó evidente que hay fallas en la organización. José les dijo que no tiene ningún inconveniente en que el lunes participen de una reunión ampliada del Consejo de Seguridad y ahí seguramente se va a solicitar qué tipo de actividades empiezan a desarrollar, qué plan de prevención tienen y qué cosas van a corregir en ese sentido".

Muchos de los que esperaban fuera del despacho se fueron con una extraña sensación. Tal vez, al no haber protagonizado el encuentro partieron inclusive con el sentimiento de la falta de respuestas mucho más profundo respecto de quienes sí estuvieron. Algunos con la carga de haber padecido un robo o un asalto. Otros, con un miedo profundo que llena de paranoias cada movimiento. "Tengo todo blindado", confesaba uno. "No duermo ni siquiera un rato hasta las 6 de la mañana, en que pienso aliviada que hoy a mí no me tocó", aportaba otra. Y a medida que los diálogos se profundizaban se volcaban también críticas hondas a las políticas de estado, atravesando cuestiones incluso ajenas a las de la inseguridad.

La gran apuesta será la del lunes próximo. Porque -dijeron unos cuantos- "una cosa es lo que dice Gauna, que se abre de brazos y pone la culpa en otro lado". El lunes estará no sólo frente a los comerciantes, sino además ante el propio Intendente. Y la Policía deberá volcar claramente un plan de prevención porque al menos los comerciantes no parecen dispuestos a escuchar respuestas dubitativas o dilatorias.

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