Un encuentro breve pero cordial

El ministro se limitó a plantear los tres asuntos que había tratado con el presidente del PJ: la reforma política, la reforma constitucional y el presupuesto 2010. Al término del encuentro, el ministro dijo que "fue una buena reunión".
El ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, recibió ayer a legisladores y dirigentes del Frente Progresista, en la segunda ronda del diálogo político en la provincia. Un recreo oficial en la Casa Gris que dejó fuera de la agenda el punto de mayor fricción entre socialistas y radicales: el proyecto de la UCR para repartir por mitades el fondo por retenciones a la soja (50 por ciento para la provincia y otro tanto para municipios y comunas). Bonfatti se limitó a plantear los tres asuntos que la semana pasada había tratado con el presidente del PJ, Ricado Spinozzi: la reforma política, la reforma constitucional y el presupuesto 2010. Y al término del encuentro, el ministro y dos de sus interlocutores ofrecieron su versión. "Fue una buena reunión, cordial", dijo uno de los consultados por Rosario/12.

La propuesta del radicalismo generó cierto malestar en la Casa Gris, pero no alteró la reunión de Bonfatti con sus aliados del Frente Progresista. "El diálogo transcurrió en un tono de respeto", dijo uno de los asistentes. Aunque otros deslizaron que la decisión del gobierno de insistir con la reforma constitucional en la provincia ante la negativa del PJ a aceptar el debate se prestó a bromas pesadas. "Pedile ayuda a los marcianos", llegó a bromear un legislador chistoso que considera que la reforma de la Constitución no tiene ninguna chance sin un acuerdo con el justicialismo.

La reunión fue breve, pero incluyó al abanico político del Frente Progresista: el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina (por el socialismo) y sus colegas Hugo Marcucci y Santiago Mascheroni (por la UCR), Carlos Favario y Gabriel Real (por el PDP), Pablo Javkin (ARI), Oscar Belbey (por el SI), José Tessa (MAP) y Marcelo Brignoni (Encuentro Popular).

Favario aprovechó para pedir explicaciones sobre otro asunto fuera de agenda: la contratación del estudio jurídico del ex ministro de Justicia de la Nación, Ricado Gil Lavedra, para la defensa de los intereses de Santa Fe en los litigios contra el Estado nacional ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Bonfatti llamó entonces al fiscal de Estado, Jorge Barraguirre, para que explique las razones y el costo del contrato: 690 mil pesos pagaderos en doce cuotas.

Después de la reunión, Bonfatti y sus visitantes ya estaban en la antesala de su despacho cuando abrieron las puertas a la prensa. El ministro fue rodeado por los periodistas, mientras sus colegas aprovechaban para salir de la Casa de Gobierno a paso rápido. Sólo quedaron Marcucci, Javkin y Favario, que también se fue sin comentar sus dudas sobre el contrato con Gil Lavedra.

-¿Hay acuerdo en la reforma constitucional?-, le preguntaron a Bonfatti.

Indudablemente, dentro del Frente existe un acuerdo, pero tenemos que tener los dos tercios de los votos de ambas Cámaras, así que esa es la limitante para reformar la Constitución de la provincia contestó el ministro.

El PJ dijo que no es una prioridad. ¿El gobierno insistirá en la reforma?

Depende de qué se evalúe como prioridad. No es prioritario frente a otros temas, pero es una necesidad que tiene de Santa Fe precisó.

¿Se abordó el proyecto de la UCR para la distribución de los fondos de la soja?

No.

¿Qué piensa al respecto?

Que es una necesidad que tenemos nosotros también de que municipios y comunas tengan mayores ingresos. Estamos de acuerdo, pero también estamos de acuerdo en que es necesario alargar la sábana, porque cuando la sábana es corta si se tira para un lado, queda corta del otro, así que entre todos tenemos que encontrar una salida.

¿Se requiere una reforma tributaria para eso?

No, eso lo vamos a analizar en el futuro presupuesto de 2010 y qué salidas tenemos para resolver estas cuestiones concluyó Bonfatti.

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