Encontraron restos de agrotóxicos en la sangre de una maestra de Gualeguaychú

Encontraron restos de agrotóxicos en la sangre de una maestra de Gualeguaychú

Se trata de la directora de la Escuela Rural Nº66 Bartolito Mitre. En el marco de la campaña “Paren de fumigar escuelas”, Estela Lemes se realizó la extracción de sangre hace poco más de dos meses, en el Congreso de la Nación. Confirmaron que el resultado en sangre fue positivo.

Junto a un grupo de docentes de Concepción del Uruguay y representantes de Gualeguaychú, Estela Lemes, directora de la Escuela Nº66 Bartolito Mitre, ubicada en la zona de Costa Uruguay, asistió en noviembre del año pasado a la audiencia pública “Escuelas Fumigadas”, convocada por el bloque de diputados de Unidad Popular.

En la ocasión, los docentes rurales entrerrianos realizaron una extendida exposición sobre las consecuencias sufridas por las fumigaciones. Además, pidieron a los legisladores una respuesta, ya que no son pocas las denuncias presentadas por esta problemática. Ese mismo día, los maestros accedieron a realizarse un análisis de sangre para verificar la existencia o no de agrotóxicos en el cuerpo.

La Red de Médicos de los Pueblos Fumigados ofreció realizar gratuitamente el análisis al que accedieron, entre otras personas, cuatro docentes rurales de Entre Ríos y otros representantes de la campaña “Paren de fumigar escuelas”.

Días atrás, la docente recibió el resultado del estudio bioquímico realizado por el Instituto de Análisis Fares Taie, de la ciudad de Mar del Palta. El mismo confirma que la docente de Gualeguaychú tiene en la sangre clorpirifos etil, un insecticida para plagas.

En diálogo con ElDía, la directora se lamentó: “No sé muy bien qué tipo de sustancia es, lo único de lo que estoy totalmente segura ahora es que mi sangre está contaminada”.

“Con los resultados en la mano, me empiezan a cerrar algunos otros síntomas que venía teniendo y que no sabía la razón. Si bien todavía no he consultado con un especialista, hace un tiempo, de buenas a primeras, se me inflama la cara, se me hinchan la boca y los ojos, y tengo problemas para respirar con normalidad. Pensé que era una alergia, hasta que recibí el resultado de los análisis”, expresó.

Hay que tomar conciencia

La docente que milita la causa contra las fumigaciones hace varios años, y que realizó la primera denuncia en 2012, después de sufrir las consecuencias de una avioneta que sobrevoló la escuela de la que está a cargo, volvió a hacer hincapié en la necesidad de tomar conciencia.

“Necesitamos que más gente se comprometa, lo ideal sería que no se fumigue más, que se erradique la fumigación de este tipo. Pero sabemos que no es fácil, así que hay que aferrarse a lo poco que se ha conseguido hasta ahora y seguir luchando. En costa Uruguay, después de que nuestra lucha tomó estado público, los fumigadores han llevado las recetas, han hecho las cosas más prolijamente”, rescató Lemes, pero lamentó que, como reflejó ElDía, “hace unas semanas denunciaron a vecinos de la ciudad que van hasta Costa Uruguay a tirar basura: eso refleja, entre otras cosas, la falta de compromiso del ciudadano común, más allá de los responsables directos de las fumigaciones”.

Por último, la docente contó que, una vez que consulte a un especialista, resolverá si toma o no acciones contra los responsables de la situación que hoy le toca lamentar. “Si esta situación resulta perjudicial para mi salud, creo que es el momento de arremeter con todo e ir hasta las últimas consecuencias para que ninguna persona más tenga que pasar por esto”, finalizó

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