Lo encontraron con un disparo en la cabeza y murió en el hospital

A las 16 de ayer, un joven (19) fue herido con un arma de fuego en la cabeza y lo trasladaron en un auto particular hasta el hospital Rawson, donde falleció.
Se trata de Andres Saturnino González, quien vivía en el loteo Santa Ana, en calle 6 y San Miguel y tenía dos hijos (de 1 y 3 años). El hecho era muy complicado de entender para la policía, porque no había demasiadas pistas que orientaran la investigación. Cuando los uniformados de la Subcomisaría Ansilta llegaron al lugar no había nadie en la casa y sólo observaron un charco de sangre. En el hospital se encontraba la madre del herido y un hermano, quien habría manifestado que él y su suegro al escuchar el disparo, corrieron hasta la casa del joven y lo vieron tendido en el piso, pero no había nadie en las cercanías. Lo cargaron en un auto y lo llevaron al Rawson, donde ingresó con un disparo de arma en el parietal derecho y con pérdida de masa encefálica, aún con vida, pero a las 18.50 fa­lleció.

Según las primeras actuaciones, se busca el arma homicida, que sería una escopeta que no estaba en la escena del hecho y tampoco la cápsula del cartucho. El disparo se habría efectuado a muy corta distancia porque no hubo lesiones en otra parte del cuerpo. Otra versión es que dos sujetos en moto le dispararon y huyeron. Al cierre de esta edición, la policía había detenido a Gabriel Pizarro, acusado por dichos de los vecinos y que vive a tres casas de la víctima fatal.

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