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La Mesa de Enlace se reunió ayer con el gobierno nacional, pero la reanudación del diálogo no dejó conformes a los representantes de las entidades del campo. José Trentino había participado el lunes en una reunión de la Federación Agraria realizada en Bragado a fin de “ir evaluando la situación” en caso de que tal diálogo no se diera.
La reunión en Bragado tuvo como temas centrales la situación climática y la problemática económica del sector. La asamblea fue de carácter multisectorial, y en ella participaron ferroviarios, transportistas, representantes de cámaras de comercio, autoridades municipales y concejales, entre otros. Como aún no había información segura acerca de una reunión de las cuatro entidades con la Presidencia, algunos llegaron a proponer cortes de ruta y la no comercialización de materia prima.

“Si bien recién se estaban dando a conocer las medidas que anunciaba la Presidente de la Nación con respecto a declarar la zona de emergencia a nivel nacional, lo que se veía ahí es que no conformaba, porque sabemos que en una emergencia no caducan las deudas sino que se replantean para pagarlas en el próximo año. Se prorrogarían los vencimientos al próximo año, o sea que habría que estar pagando los vencimientos actuales más los del año que viene. Y si no hay producción no va a ser fácil pagar todo junto”, reflexionó Trentino acerca de la iniciativa presidencial.

El titular de la Federación Agraria Seccional Saladillo acentuó que se debe decretar el “desastre agropecuario”. En el caso de la situación saladillense, se presentó la documentación correspondiente el 22 de enero solicitando “emergencia general y desastre individual”. La Comisión de Emergencia local calificó como correcta esta posición y debe esperar que la instancia provincial se expida al respecto para enfrentar el estado de “desastre individual”, pues la Nación sólo estableció políticas en lo que atañe a la “emergencia general”.

Trentino reflexionó que si Fernández de Kirchner hubiera declarado el “estado de desastre agropecuario” caducarían los pagos de ganancias, los pagos de impuestos a la renta presunta y los anticipos de ganancia. Pero el procedimiento elegido por la Presidente implica recaudar en un tiempo futuro lo que no se recaudará ahora.

La supresión del pago de la carta de porte es otra de las medidas anunciadas en Olivos, y consiste en un pago de alrededor de 15 pesos por cada 30 mil kilos de soja, por ejemplo. Al respecto Trentino calificó a la medida diciendo que no tiene incidencia y que sí origina perjuicios, pues además de no implicar un ahorro considerable para el productor representa una complicación para la Federación Agraria, que recibe anualmente unos 2 millones de pesos de esta recaudación por trabajar la entidad con los acopiadores.

“Lo que nosotros sí desde el sector pedimos es que se le saquen totalmente las retenciones al maíz y al trigo, y volvemos a insistir con las retenciones de la soja: pediríamos que por el plazo que dure la emergencia también se les saquen y luego vuelvan en una situación de retenciones cimentadas en el proyecto presentado por la Federación Agraria”, finalizó diciendo el gremialista.

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