Encargan vacunas para la gripe A.

En total son 8 millones que la Argentina comprará mediante la OPS; gestión conjunta de los países de la región.
La Argentina comprará ocho millones de dosis de vacunas contra la gripe A. Ese es el encargo que el ministro de Salud, Juan Manzur, le realizó a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que gestionará la adquisición de esas inmunizaciones mediante el fondo rotativo de la entidad. Así lo comentó a LA NACION un funcionario que está muy al tanto de las negociaciones.

En las últimas dos semanas, tres laboratorios internacionales (Novartis, Sanofis-Pasteur y GlaxoSmithkline) presentaron sus propuestas de venta de vacunas en el Ministerio de Salud. Sin embargo, las autoridades nacionales optaron por concretar el pedido a través de la OPS.

Los países de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) resolvieron ayer, en Quito, usar el fondo rotativo de compra de vacunas de la OPS para hacerse de las inmunizaciones en bloque, como forma de enfrentar a la demanda internacional.

Si bien la compra mediante ese organismo internacional podría disminuir los costos, la vacuna tendría un precio mínimo de diez dólares por cada unidad, por lo que la Argentina invertirá, al menos, 80 millones de dólares en esa compra.

Un importante funcionario del Ministerio de Salud informó a LA NACION que se espera la llegada de las vacunas dentro de seis meses. Ese plazo se dará, de todas formas, si los laboratorios que desarrollan las inmunizaciones cumplen con las expectativas de producción.

La Organización Mundial de Salud (OMS) considera que los resultados de los exámenes de laboratorio son positivos en cuanto a la eficacia de la vacuna, pero el virus nos se replicaría en las muestras con la velocidad deseada para encarar la fabricación de las cientos de millones de dosis requeridas.

Mientras los laboratorios internacionales avanzan en la prueba en seres humanos, como paso previo a la producción en masa, aquí resurgió la polémica sobre el desarrollo local de vacunas contra la influenza A. El Instituto Malbrán consideró que estaría en condiciones de realizarla si se concreta una fuerte inversión. Esa posibilidad, de ser viable, no solucionaría la urgencia argentina de contar con vacunas para el año próximo. Sólo en varios años se contaría con la estructura adecuada.

Según el ministro de Salud cordobés, Oscar González, la propuesta de hacer una vacuna en la Argentina es directamente "una fantasía más". Así se lo explicó a LA NACION. La idea sobre la imposibilidad actual de realizar la vacuna en nuestro país es compartida por el ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, y por su par porteño, Jorge Lemus. También Manzur considera que no se cuenta con la capacidad en este momento de hacer frente a la emergencia de conseguir vacunas.

Eso no resta la posibilidad de que paralelamente a la compra de ocho millones de dosis se pueda avanzar en un postergado proyecto para dotar al país de la capacidad de hacer vacunas en masa. Pero para el año próximo las vacunas serán importadas.

Claro que ocho millones de dosis demandarán el diseño de un plan de vacunación que informe a la sociedad sobre a quiénes se protegerá con las inmunizaciones. Se estima que, en primer lugar, estarán los integrantes del sistema sanitario y, luego, tendrán prioridad los grupos de riesgo y aquellos cuyas actividades resulten vitales para el país.

Cuestión de mercado

Esos ocho millones de vacunas son la expectativa de máxima que tienen los funcionarios argentinos encargados de las negociaciones con la OPS. Todo dependerá de la cantidad que esté disponible en el mercado tras las compras de los países más importantes.

Estados Unidos ya reservó 300 millones de vacunas; Gran Bretaña encargó 132 millones; Francia, 94 millones, y España, 37 millones. Esas adquisiones por adelantado, incluso antes de que la primera muestra entre en la etapa de producción, suscitó ayer críticas durante la reunión de funcionarios de Salud de la Unasur. "Asumen que van a vacunar al ciento por ciento de la población y eso es en detrimento de los países que no tienen igual oportunidad de negociar económicamente", dijo la subsecretaria chilena Jeanette Vega.

Comentá la nota