"Me encantaría enfrentar a De la Sota y a Aguad en 2011"

Mientras se apresta a llegar al Senado en diciembre próximo, Luis Juez (Frente Cívico) intuye que, por la carencia de liderazgos definidos, no le será sencillo al arco opositor estructurar una alternativa al kirchnerismo, al que ve recuperando oxígeno tras su reciente derrota electoral.
Juez preanuncia alto protagonismo suyo para unir posiciones en ese sentido, pero advierte que quizá la gente tenga expectativas “excesivas” respecto al margen de acción real que tendrán los nuevos legisladores

En el plano local, el líder del Frente Cívico ratificó que esa fuerza profundizará su “tercera posición”, alejada del bipartidismo, y dice que sueña con tener a José Manuel de la Sota y a Oscar Aguad como rivales para la gobernación en 2011.

–Si bien desde diciembre el Parlamento reflejará los votos opositores de junio pasado, el Gobierno está aprovechando la actual composición del cuerpo para asegurarse leyes. ¿Complicará eso la agenda cuando asuman?

–En los últimos 50 días pudimos plasmar en cuestiones puntuales lo que hablamos en la campaña, al acordar con el gobernador Schiaretti y los demás legisladores por Córdoba un decálogo de prioridades. Registramos compromisos públicos, para no sacarnos diferencias entre nosotros. Pero también está claro que el kirchnerismo, lejos de acatar el dictado de las urnas, ha avanzado considerablemente en sus decisiones. Eso genera una sobreestimada expectativa de la gente respecto al Parlamento que viene. Vamos a tener que ser muy prudentes, porque cuando todos esperábamos una actitud de mayor consenso del Gobierno, por el contrario, se siguen tomando decisiones con la actual composición del Congreso. Vamos a llegar a las bancas con mucha expectativa social detrás, porque la gente va a querer que a las 24 horas de asumir empecemos a derogar leyes y va a ser difícil.

–La dispersión opositora no permite unificar criterios.

–No hay un liderazgo fuerte. Quien aparece hoy en ese espacio es (Julio) Cobos, cada vez que hace una declaración cuando para a tomar agua en alguna maratón. No es un liderazgo para anteponer al proyecto nefasto, pero proyecto al fin, del kirchnerismo. Vamos a tener que construir otro liderazgo, que si no surge desde la conducción política, tendrá que ser de carácter parlamentario, como para tener consenso y ponerles límites a los K. Eso va a requerir mucho interbloque y mucho diálogo, que estoy dispuesto a encarar. Nos vamos a juntar con todos los opositores.

–¿Con qué referencia nacional se moverá el Frente Cívico mirando a 2011? ¿Sería una desventaja no tenerla?

–Yo lo planteo al revés. ¿A quién no le gustaría tener como socio a quien gana en Córdoba? ¿Qué candidato presidencial está en condiciones de desdeñar los 600 mil votos que nosotros podemos sacar en Córdoba? Con todos los presidenciables que hablo, percibo ese interés, pero está claro que el país también necesita un tercer espacio, alternativo al PJ y la UCR, como creamos acá. Voy a caminar el escenario nacional construyendo referencias territoriales para eso.

–¿Con quiénes?

–Veremos. Con los que entiendan que el país no puede terminar en la encerrona del PJ y la UCR. Ya no soy el Luis Juez denunciador profesional, sino alguien que construyó un proyecto político y le ganó al bipartidismo en Córdoba, donde no se acumula con una buena chequera como en Buenos Aires, sino con conducta.

–¿Las dudas de Reutemann y las peleas en el Acuerdo Cívico repotencian a Néstor Kirchner?

–Lo dije el 29 de junio: no lo subestimen a Kirchner, y no tanto por su capacidad, sino por la ineptitud de la oposición, que en 50 días ha mostrado una soberbia terrible. Kirchner al menos tiene una hoja de ruta y sabe lo que quiere. Ya obtuvo las facultades delegadas, va por las retenciones. Hay que tener cuidado.

–¿Hacia dónde va políticamente el Frente Cívico?

–Por lo pronto, vamos a tratar de organizarlo. El 2 de setiembre tenemos un plenario de Capital e interior para trabajar en eso. Queremos ir a un funcionamiento institucional y eso obliga a más tolerancia interna. Es todo un desafío.

–Justamente eso le reprochan que no hace.

–Estamos en el momento justo para esa discusión, porque nos estamos preparando para llegar al poder. Venimos de un triunfo que nos colocó en posición inmejorable para gobernar Córdoba en 2011. Le ganamos al bipartidismo en el peor contexto posible: la UCR, que venía en ebullición por la muerte de (Raúl) Alfonsín y el PJ que gastó 10 millones de dólares para instalar a un candidato (Eduardo Mondino) desde cero. Nosotros no hicimos publicidad, lo que nos costó en el interior, pero igual ganamos.

–¿Fue un error?

–No. Creo que había que hacerlo así. Esto permite que todos examinen nuestra conducta y la comparen con los demás. En Córdoba esto todavía no se meritúa, pero en el contexto nacional no pueden creer que le hayamos ganado al bipartidismo, en plena era del marketing político, sin un peso en publicidad.

–Desde dentro del Frente Cívico muchos dicen que se equivocó al intentar acercarse a la UCR. ¿Coincide?

–Fue un error absoluto de mi parte. Creí que correspondía encarar un diálogo y sólo terminé inflando a ese partido. Pensé que era el momento de que la UCR se renovara y armáramos algo para empezar a arrebatarle el poder al PJ, pero el radicalismo lo aprovechó para fortalecerse. Fue una decisión equivocada, de la cual soy el único responsable. Fui muy ingenuo.

–¿Cómo se traduce esa experiencia hacia adelante?

–Hoy tenemos la decisión de destruir el bipartidismo. No hay ninguna posibilidad de que a la pelea de 2011 la demos con algún acuerdo con radicales o peronistas. Ya probamos y nos fue mal. Ahora, de la tercera posición no nos corremos más. Internamente pagué muchos costos por tratar de vincularme con la UCR. Sólo quiero hacer salvaguarda absoluta de la honorabilidad de Mario Negri (presidente de la UCR), que entendía lo mismo que yo, pero no pudo sostener eso ante la rosca interna de su partido.

–Como tercera opción, la “avenida” de la coalición no será tan ancha. ¿Por dónde apuestan a crecer?

–Por los independientes. Hay cientos de miles de adherentes radicales y peronistas que no están con las estructuras orgánicas. Los radicales tuvieron un espejismo el 28 de junio, porque con sus mejores hombres, perdieron conmigo; y los peronistas saben que De la Sota no es “el peronismo que gana”, sino el que ganaba. En 2011 vamos a reforzar la incorporación de sectores no tradicionales de la política.

–¿Como visualiza la reaparición de De la Sota en el plano local?

–El escenario de 2011 es hermoso, porque nos pondría frente a lo más vetusto de la política de Córdoba. Me encantaría enfrentar a De la Sota y a Aguad por la gobernación. A De la Sota, para contarles a los cordobeses la deuda con que nos deja la provincia el PJ; y a Aguad, para refrescar que cuando fue gobierno cerró las escuelas técnicas y hospitales. Creo que el rival va a ser De la Sota, pero nos vendría bárbaro que sean los dos.

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