Los Enanotes

Los Enanotes
El Sub 21 la pasaba mal con Egipto hasta que se juntaron el Papu Gómez y Buonanotte para tumbar las pirámides.
No hubo brillo. Tampoco dominio. Menos que menos goleada como en el debut ante Holanda. Aunque nuevamente apareció esa característica que siempre es bienvenida en cada partido: la contundencia. Con una victoria que costó demasiado, el Sub 21 del Checho Batista casi se aseguró un lugar en las semifinales del torneo Esperanzas de Toulon. Y esa sensación de que habrá que estirar la estadía en Francia se dio, sin dudas, gracias al oportunismo y la claridad de los enanos del equipo: cuando se iluminaron Buonanotte y el Papu Gómez, los gigantes de Egipto tuvieron que rendirse a sus pies.

Igual, Argentina la pasó bastante mal. Sobre todo porque en el primer tiempo los pibes no le encontraron la vuelta al medio rival. En un punto neurálgico del fútbol moderno, la pulseada siempre fue favorable a los egipcios. No sirvió demasiado el esfuerzo de Banega y Galucci para contener: quedó en evidencia que hacía falta alguien más para equilibrar. Y esta falencia se evidenció aún más porque los talentosos, Buenonotte y el Papu, casi no pudieron encontrarse con la pelota.

No sorprendió, entonces, que Egipto se pusiera arriba luego de haber desperdiciado al menos cinco situaciones de gol. El fondo tampoco logró anular al único punta definido que hubo, Mohamed Abdou, un delantero rápido, hábil, luchador y guapo. En el peor escenario, el árbitro inventó un penal a Buenanotte que Banega transformó en el empate. Demasiado.

Si bien tras el entretiempo hubo más predisposición al juego de parte de Argentina, el partido continuó parejo. Hacía falta algo más, algo distinto, y surgió del trío de oro: Benega se la dio a Buenanotte, éste asistió a Gómez y el Papu reventó el arco. Golazo colectivo. En el mejor escenario, el árbitro inventó otro penal, esta vez para Egipto: 2-2. La victoria nuevamente dependía de una iluminación, y llegó de una asistencia del Papu al Enano de River. Y ahí van los pibes, que no perdonan...

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