El Emtur desarmó la oficina de prensa: ¿le tienen medio a los periodistas?

Una situación lamentable, debido a la importancia de este órgano difusor. Hoy por hoy, la ciudad carece de un lugar desde donde transmitir sus buenas y malas noticias. Todo parecer amordazado por el interés de algún empresario.
El actual Emtur, bajo la presidencia de Pablo Fernández Abdala, no se caracteriza precisamente por su manejo de la prensa, tanto local como Nacional.

Desde el alejamiento de Hugo Luis Alfonso, lamentable, por varias razones, entre ellas un "traslado" dispuesto por el intendente Pulti ante presiones del omnipresente Florencio Aldrey Iglesias, hasta el reciente y voluntario pedido de traslado de su reemplazante, y la desafectación del personal administrativo, la otrora dinámica y efectiva Oficina de Prensa es denominada hoy, por el propio personal, como "la tapera". Ha sido transformada en depósito de folleteria, y materiales en desuso.

Debe recordarse que desde su constitución en ente autárquico municipal, allá por el 75, su Oficina de Prensa tuvo importantísimas funciones en la promoción de Mar del Plata (no pagando costosos avisos), facilitando su labor periodística a los enviados especiales de todo el país, tanto de medios gráficos, como radios y televisión.

Hugo Alfonso, al lamentar la noticia que comentamos, nos dice: "en lo personal me da mucha pena ver cómo se derrumbó todo. No quiero jactarme, pero la estructura era formidable, con notas, informes y colaboraciones que salían para todos lados, bancos de imágenes y videos listos para mandar a quien los pidiera, amigos periodistas siempre dispuestos a promover lo que pidiéramos, press tour varios todos los años, alojamientos y atenciones siempre listos para aquellos colegas que siempre nos dieron la mano, los mismo que después nos recibían en las provincias con micrófonos y páginas a disposición".

Todo hace pensar que el manejo de las comunicaciones de la Intendencia y sus entes es algo rígidamente controlado (se dice que desde las oficinas del influyente FAI) por lo que una Oficina de Prensa, con manejo autónomo, contactos personales con periodistas, productores de radio y TV, medios gráficos y electrónicos "independientes" de todo el país, es un peligro imposible de controlar, cuando se pretenden unificar las voces y dar por ciertas, únicamente, las versiones de la realidad de Mar de Plata que difunde intencionalmente, el unimedio del Diario La Capital y sus dos radios.

A poco de la llegada de una nueva temporada y con ella de los cientos de enviados especiales de medios de todo el país, Mar del Plata perderá la que fue una de sus más notorias características: la de mantener al país informado de los devenires de sus temporadas, sus precios, acontecimientos, espectáculos, todo lo bueno y, obvio, todo lo malo de nuestras ofertas para el turista. Cúmulo de informaciones que, sin censuras y sin miedos, sabían transmitir una imagen real y confiable de la ciudad, sus servicios, sus playas y su gente.

¿El Emtur y su conducción les tienen miedo a los periodistas? ¿Tienen orden superior de callarse la boca y no emitir opinión o información alguna?

Los actuales comunicados de prensa del Emtur son, solamente, un resumen de gacetillas de congresos o espectáculos a presentarse en la ciudad, carentes de toda opinión u orientación para el turista, el visitante o el habitante estable. Algo que los medios periodísticos que reciben tales comunicados, ya los han publicado, leído o mencionado hasta el hartazgo.

¿Miedo a la prensa independiente?

¿Aberrante deseo paranoico de amordazar opiniones?

¿Supina ignorancia del valor que para la ciudad tiene la presencia y adecuada atención de los enviados especiales de los diarios, radios y canales de todo el país (a costo mínimo) y en una dependencia oficial con oficinas y comodidades especialmente preparadas para ello, con personal profesional idóneo, conocedor y además apreciado y conocido?

Cualesquiera que fueran las razones, un garrafal error de conducción.

Ya sea del presidente del Emtur, o de sus superiores. Llámense intendente municipal o sus "mandantes mandamases".

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