Empujado por el establishment, Duhalde se lanzó al 2011

"Sí, voy a ser candidato a presidente de la República en 2011 y ojalá que haya mucha competencia", afirmó el ex jefe de Estado. Ya trabaja en una red de organizaciones del PJ para disputar el poder territorial bonaerense.
Convencido de que es la gran apuesta del establishment, Eduardo Duhalde lanzó ayer su candidatura presidencial para 2011. Argumentó que entre las razones que lo impulsan a presentarse está "la convicción de que al país le hacen falta dirigentes con experiencia" y "diálogo", así como de que se debe "terminar con los enfrentamientos".

Con la intención de mostrarse como la contracara de los Kirchner sostuvo que Néstor "se quedó en el pasado" y vaticinó un escenario electoral para las primarias de agosto de 2011, con "4 o 5 candidatos presidenciales".

"Sí, voy a ser candidato a presidente de la República en 2011 y ojalá que haya mucha competencia", dijo Duhalde, al comenzar una conferencia de prensa en la sede del Movimiento Productivo Argentino (MPA) en la que se presentó solo ante los periodistas para que "otros no hablen por mí".

De esta manera, Duhalde decidió terminar con especulaciones sobre un eventual paso a un costado si el senador santafecino Carlos Reutemann aceptara ser el candidato del PJ opositor.

En rigor, el lomense hace varios días viene amagando con el anuncio. Primero dijo que "esta vez" no le iba a "sacar la cola a la jeringa", si no se conseguían candidatos para enfrentar a Kirchner. Después agregó que se sentía "el candidato más preparado para pelear la candidatura presidencial por el peronismo" y, por último, que "mi principal objetivo es echar a Néstor Kirchner de Buenos Aires".

Según pudo reconstruir Crítica de la Argentina, la decisión la terminó de tomar después de reunirse con distintos representantes de lo que el mismo Duhalde denomina "establishment": representantes de la Unión Industrial, la Mesa de Enlace, dirigentes de la Bolsa de Comercio y el Grupo Clarín. Todos le habrían prometido apoyo incondicional.

Tanto Duhalde como esos sectores empresariales creen que, en realidad, 2011 es el turno del radicalismo, más precisamente de Julio Cobos. Y Duhalde les garantiza la firma de un "gran acuerdo patriótico", en nombre del PJ, que le permitiría a Cobos gobernar sin sobresaltos. Después, recién después, sería el turno de Duhalde.

El acuerdo con Cobos ya fue conversado personalmente. La formalización pública será a través de Rodolfo Terragno, en nombre de la "institucionalidad". Las líneas secretas del acuerdo las negocia con Enrique "Coti" Nosiglia.

Duhalde le comunicó a su tropa que había decidido largarse durante una comida que ofreció el fin de semana en la quinta de Lomas de Zamora del ex ministro bonaerense Hugo Toledo. Durante la reunión, ante más de 250 dirigentes y militantes del conurbano y de las secciones primera y tercera, explicitó su candidatura a presidente y les pidió que lo acompañen a competir en la interna del PJ.

Además del establishment y el Grupo Clarín, Duhalde cuenta como propias a la CGT Azul y Blanca, de Luis Barrionuevo; a las 62 Organizaciones Peronistas, que lidera Gerónimo "Momo" Venegas, de UATRE, y a la organización partidaria que confía en el ex titular de la Cámara de Diputados bonaerense Osvaldo Mercuri.

Duhalde se concentrará en esta etapa en la provincia de Buenos Aires por tres razones. La primera, para no molestar a potenciales aliados de las provincias; la segunda, porque es el territorio que mejor conoce, y por último, porque cree que si perfora la provincia, se acaba Kirchner.

La estructura territorial que armó es una Federación de Agrupaciones Peronistas conformada por el PJ disidente de algunos intendentes y con un trabajo de hormiga con militantes de base. "Ya tengo más de 2.500 agrupaciones", se ufanó ayer ante este medio. La ambulancia que recoge heridos del kirchnerismo trabaja a tiempo completo.

Sobre sus aliados y competidores hizo diferencias. Por ejemplo, dijo que "dos muy buenos gobernadores, el de Chubut, Mario Das Neves, y el de San Luis, Alberto Rodríguez Saá", aunque aclaró que "ellos ya anunciaron sus candidaturas" y "habrá que ver después si prosperan".

Sobre Felipe Solá dijo que era un buen candidato y que "había hecho una muy buena elección". "Conozco sus tiempos. Él tendrá que decidir" si es o no candidato a presidente, afirmó sobre Reutemann, y negó haber hablado con el senador sobre la posibilidad de compartir la fórmula. En cambio, fue muy duro con el diputado Francisco de Narváez. "Deberá decidirse si se presenta por el justicialismo. Está mal asesorado" si cree que puede ser candidato a presidente

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