Las empresas se preparan para sobrevivir con lo propio este año

Las grandes compañías se aprestan para vivir con la caja propia (que también se achica). Y acotan sus planes de inversiones al máximo n Aseguran que, para volver al mercado una vez finalizada la crisis, será clave el comportamiento que tenga de Estado nacional ahora como deudor
Las empresas se aprestan a vivir con lo propio en 2009. Con los grandes bancos del mundo peleando por su vida y los principales mercados presos de la histeria colectiva, las compañías locales saben que será prácticamente imposible pensar en buscar financiamiento en el exterior este año. Después de poco más cinco años de bonanza, ahora con la economía Argentina también desacelerándose, se preparan para un nuevo desafío. Por ello, para conocer las perspectivas del sector y debatir las oportunidades vigentes, es que El Cronista, con la coordinación de Eugenio Bruno, socio de Nicholson & Cano, reunió en un desayuno a representantes de empresas -Carlos González, director de Administración y Finanzas de Transener y Raúl Francos, director de Finanzas de Aeropuertos Argentina 2000-, a economistas -Daniel Marx, de AGM Finanzas y a Manuel Solanet (h), de Infupa- y a representantes de las calificadoras de riesgo -Pablo Lutereau, director de Corporate Ratings de Standard & Poor‘s.

“Este año y en el corto plazo, el financiamiento internacional para corporaciones argentinas está cerrado. No por Argentina específicamente, sino porque los inversores en el mundo han cerrado sus colocaciones en países emergentes”, comenzó Francos. “En este contexto, creo que tenemos que ver con mucha prudencia nuestros negocios, cuidar nuestros clientes, cuidar nuestra caja y hacer un plan de inversiones acorde con una escasez enorme en los recursos de financiamiento”, resumió. El mercado local suplirá (aunque con altos costos) el financiamiento del exterior. Sin embargo, los especialistas coinciden en que el gran problema seguirá siendo el fondeo de inversiones de largo plazo, como las de infraestructura. “En el caso de las empresas que necesitan financiar a largo plazo, en el mercado local hay un cambio sustancial, que es la desaparición de las AFJP. Las AFJP son las únicas que tienen un horizonte de inversión de 10 a 11 años, los individuos no”, subrayó Solanet. Aunque no fue acompañado por González, quien aseveró que “nunca” vivió a las AFJP como opción al financiamiento internacional. “Porque siempre se han manejado con rendimientos medios. Y mientras el mercado internacional estuvo líquido, las AFJP pasaban. Nunca fueron opción para las empresas que podíamos llegar al mercado internacional a una tasa competitiva”.

Cualquiera sea el caso, todos parecen coincidir que el crédito disponible en el mercado argentino difícilmente tenga la magnitud y las características para reemplazar la ventanilla internacional, aun con el Estado actuando hoy activamente. “Hay una salida de capitales en los últimos nueve meses del año, equivalente al 10% del PBI. Esto significa que la cantidad de financiamiento disponible, local y extranjero, es menor en términos del PBI que antes. Si uno lo quisiera compensar con decisiones públicas, lo puede hacer, pero sobre recursos más chicos también. Encima, uno puede decir ‘lo paso por cuestiones fiscales en lugar de cuestiones de financiamiento’, pero también eso genera mayor presión tributaria sobre las mismas compañías”, indicó Marx.

Lutereau fue en la misma línea: “Si la masa prestable se achica y, al mismo tiempo, si el Estado va a ser el otro gran participante, ¿cuáles van a ser las reglas con las cuales presta el Estado? Eso todavía no está claro”. Las compañías y más aún las de servicios públicos, explica Lutereau, dependen del Estado que les apruebe los aumentos de tarifas, y en la mayoría de los casos, también deben enfrentarse con la renegociación de sus contratos de concesión.

Bruno, sin embargo, se mostró más confiado en el rol que podría asumir la ANSeS: “En la medida en que la ANSeS deje una parte de los fondos que maneja para invertir en capital de compañías, sujeto a que las empresas presenten planes de inversión atractivos, creo que debería poder volver a recrearse el mercado de capitales”.

Será, no obstante, el Estado nacional el que determine en última instancia el reingreso de las compañías al mercado de deuda internacional, una vez finalizada la crisis. Sólo una vez erradicado el fantasma del default soberano, coinciden, que podrá abrirse una ventanilla afuera.

Francos (AA200): “(La ausencia de las AFJP) sin duda es un punto importante (a la hora de pensar abrir el capital a a la Bolsa). Pero tampoco las condiciones hoy son ideales. De todas formas, es algo que está presente en la empresa, pero hay que encontrar el momento adecuado para hacerlo”.

Bruno (Nicholson & Cano): “Es clave el rol que asuma la ANSeS como accionista y como acreedor. Si es hostil, las compañías van a evitar abrir su capital mediante la emisión de acciones. Lo mismo en las reestructuraciones. Ese track record se va a considerar para las emisiones futuras”.

Marx (AGM Finanzas): “La Argentina ha sido más golpeada que el resto. Es importante revertirlo. Y acá hay dos niveles: el de las reglas macro, que escapa a cada uno individualmente; y el micro, en donde creo que tampoco hemos tenido buen ejercicio. Las compañías tienen deberes para hacer”.

Solanet (Infupa): “Las compañías van a volver al mercado de equity, pero internacional. Ojalá me equivoque, pero creo que la ANSeS va a ir cada vez más financiando al Estado, y quedándose sin fondos para otras cosas. Es pesimista, pero hasta en EE.UU. los fondos de pensión tienen casi todo en bonos del Tesoro”.

González (Transener): “No está definido cómo impacta la crisis. Al menos no está al alcance de los que informamos a los inversores, a lo mejor sí para el Gobierno. Yo creo que el país va a recibir un coletazo fuerte por vía indirecta. La necesidad de cuidar la caja será muy dura”.

Lutereau (S&P): “Los perfiles de vencimiento caen fuerte a partir de 2010. El 2009 por supuesto que va a ser complicado, pero más complicado va a ser a partir del año que viene. Si no hay una solución para entonces, vamos a ver compañías que tienen necesidades de roll-over significativas”

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