Las empresas de maquinaria agrícola esperaban más de los anuncios de Cristina

En el acto en Olivos, que convocó a una treintena de empresarios del sector, se anunció sólo que el Nación dará créditos para comprar maquinaria, a 5 años con tasa del 8% anual
Los empresarios del sector de la maquinaria agrícola esperaban salir más entusiasmados de la quinta presidencial de Olivos tras los anuncios oficiales de ayer. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner retomó su actividad pública con un paquete de medidas para el agro, entre ellas, la puesta en marcha de una línea de créditos a productores para la compra de maquinaria agrícola, subsidiada por el Banco Nación y la Secretaría de Agricultura. La financiación tendrá una tasa fija del 8% a 5 años para quienes apliquen en los próximos cuatro meses y cumplan los requisitos.

El anuncio dejó a más de treinta empresarios del sector con las ganas de más. La sentencia unánime es que el esquema de financiamiento es un paliativo que no resuelve el problema de los empresarios. Sí, en cambio, aseguran que se habrían retirado triunfantes del acto si la Presidenta hubiese anunciado la puesta en marcha del plan canje de soja libre de retenciones por maquinaria, medida que por ahora es un proyecto que dormirá en la Cámara de Diputados hasta que se reanuden las sesiones en el Congreso, en principio, en marzo.

El director ejecutivo de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), Manuel Dorrego, dijo a El Cronista que “después de tanta expectativa creímos que el anuncio iba a ser algo más contundente”. Según dijo, la línea de crédito “es una buena medida”, pero “esperábamos algo que diera al productor herramientas que realmente lo incitaran a comprar maquinaria”, como el plan canje de soja sin retenciones.

Además, las empresas recalcan la necesidad de que se reordene el otorgamiento de otros beneficios hoy vigentes, pero que no llegan a manos de los industriales. Se trata de la devolución del IVA técnico –un 12,5% sobre cada venta– y el régimen de reintegro del 14% sobre la facturación, que la semana pasada fue prorrogado por un año más. Algunos industriales, que sostienen que el precio de la maquinaria está en baja por la nula demanda del mercado, insisten en que están en juego más de 40.000 empleos y ya perdieron las esperanzas de nuevos anuncios para el sector en el corto plazo.

Desde Venezuela, donde la firma Pauny acaba de inaugurar una planta de ensamble de tractores, el presidente de la firma, Raúl Giai Levra, celebró la medida y dijo a este diario que “hay que esperar a ver el grado de adhesión que tiene por parte de los productores”.

En paralelo, el gerente de Mainero, Sergio Vainstein, alegó que el plan anunciado no alcanza a las fabricantes de complementos –como cabezales de cosechadoras–, que son más baratos y cuya decisión de compra es producto de una urgencia, y casi nunca de una inversión planificada.

Comentá la nota