Empresas y gremios ya negocian suma fija para postergar las paritarias

Quieren dilatar a julio la puja por los aumentos a cambio de un pago no remunerativo. Evalúan imponer el esquema los gremios del transporte, la industria textil y del calzado
La incertidumbre sobre el impacto definitivo de la crisis en la economía local comenzó a tallar con fuerza en los primeros aprestos para la discusión salarial de 2009. Y ante al temor de que los aumentos que se establezcan ahora terminen agudizando las dificultades en los sectores que ya enfrentan problemas y multiplicando los casos de despidos y suspensiones, algunos gremios y cámaras empresarias decidieron negociar la postergación de la paritaria para el segundo semestre a cambio del pago de una suma fija especial hasta que se acuerde la recomposición definitiva.

Ese esquema está prácticamente consensuado en la discusión entre los mecánicos de Smata y las terminales automotrices, donde la crisis provocó en los últimos meses una abrupta caída en el ritmo de producción y ventas, situación que generó la suspensión de por lo menos la mitad de los operarios del sector. Frente a ese panorama, las fábricas de autos advirtieron a la conducción de Smata que no estaban en condiciones de acordar aumentos y pidieron dilatar hasta mitad de año la negociación. El gremio planteó que solo aceptaría ese ofrecimiento a condición de que las empresas se comprometieran a pagar un suplemento no remunerativo, que funcionaría como puente hasta el arranque formal de la paritaria, lo que ya tendría el aval de varias terminales y podría firmarse la próxima semana.

Dirigentes del gremio que conduce José Rodríguez precisaron que en las negociaciones propusieron a las automotrices correr hasta mayo las paritarias y establecer para el trimestre febrero–abril el pago de un monto equivalente al 5% del salario promedio de la actividad ($ 3.600), lo que representaría un pago mensual de $ 200. “En esto somos muy prudentes, no estamos pidiendo por la recuperación del poder adquisitivo, la apuesta es por lo menos garantizar su mantenimiento hasta que se aclare el panorama”, explicó a El Cronista el secretario gremial de Smata, Ricardo Pignanelli.

El dirigente señaló que todavía restan algunos detalles para resolver con las automotrices, que exigen que en lugar de mayo se postergue hasta julio la paritaria y tienen diferencias con la cifra de la suma fija, pero expresó su convencimiento de que las conversaciones previstas para la próxima semana permitirán definir los primeros acuerdos.

Junto con el sector automotriz, algunos rubros de servicios y otros sectores industriales también avanzan con la idea de negociar transitoriamente el pago de un suplemento extraordinario y diferir la discusión del aumento de convenio para después de julio. Los maquinistas de trenes de la Fraternidad, que tenían previsto comenzar la próxima semana la paritaria de la actividad, también evalúan la posibilidad de sellar un acuerdo provisorio con suma fija hasta mitad de año frente a las complicaciones generadas por la crisis. “Puede ser una salida, no lo descartamos, pero vamos a esperar la discusión con las empresas”, dijo a este diario Omar Maturano, titular del gremio.

Un mecanismo similar pretenden imponer en sus respectivas negociaciones las fábricas textiles y del calzado, mientras los colectiveros nucleados en la UTA discuten también esa solución en la negociación con los propietarios de las líneas de corta y media distancia.

La idea de fijar una retribución especial a cambio de postergar un semestre las paritarias comenzó a tomar forma después de que la mayoría de los gremios repudió los planteos industriales de congelar los salarios durante los primeros seis meses del año. En paralelo, el Gobierno propuso a la CGT que en lugar de discutir aumentos porcentuales, en las paritarias se acuerden montos fijos por actividad equivalentes a entre el 15% y 17% de los sueldos bajos o medios de convenio, una idea bastante resistida en el entorno de Hugo Moyano

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