Las empresas dicen que es "inminente" la falta de nafta

Lejos de destrabarse, el conflicto que mantienen los empleados del puerto de Buenos Aires por el impuestazo del gobernador Daniel Scioli y el paro decretado por el gremio Centro de Capitanes de Ultramar en reclamo de mejoras salariales, se agudizó y amenaza con generar desabastecimiento de combustibles.
En este último caso, el lunes se realizó una reunión en el Ministerio de Trabajo para intentar una solución a un problema que había llegado a su punto más álgido la semana anterior. Sin embargo, no hubo acuerdo en ese contexto y, así como el viernes pasado, el gremio había retenido un buque de la petrolera Esso, en estos últimos tres días, el gremio siguió varando otros buques correspondientes a las otras empresas del mercado: Shell, Esso, YPF y Petrobras, señalaron fuentes ligadas a las petroleras.

Ayer, Petrobras salió a aclarar en un comunicado que "el desabastecimiento es inminente" y que se encuentra "a horas de parar su refinería de San Lorenzo". Según la petrolera, el "desmedido objetivo de los Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante (que recibieron el 16,5% de aumento y ahora van por mejoramiento de coeficiente de francos) implican la virtual paralización de la actividad desarrollada por la mayoría de las empresas".

"Esta actitud irracional provoca gravísimos riesgos de desabastecimiento de combustible a todos los sectores productivos y a los usuarios en general", señaló la misiva.

Aparentemente, las cámaras navieras, que nuclean a los propietarios de los buques, quienes a su vez, alquilan las embarcaciones a las petroleras, pidieron seis meses para analizar la situación y terminar definitamente con los reclamos. Pero el gremio, quiere una definición la semana que viene.

"Para YPF, la situación no es tan acuciante porque su infraestructura es más amplia. Tiene un oleoducto y no depende tanto de la actividad portuaria. Sin embargo, la situación de las otras petroleras es muy complicada y muy seria", comentó Raúl Castellano, titular de la Confederación de Empresarios de Combustibles (CECHA).

"Si el problema no se soluciona, implica consecuencias graves ya que es inminente el riesgo de desabastecimiento y por ende, implica la paralización de toda la actividad económica", sintetizó el directivo.

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