Empresas en pay back

Se trata de un método de selección estático. Una técnica para analizar cuánto tardarán en recuperar sus inversiones. La provincia de Buenos Aires registra la pérdida de 440 puestos de trabajo y 1.800 despidos en fábricas e industrias, según el ministerio de Trabajo.
Pero no se computa al comercio minorista y la actividad agropecuaria, sectores muy castigados por la crisis. Las zonas más afectadas son La Plata y Ensenada

Se trata de un método de selección estático. Una técnica para analizar cuánto tardarán en recuperar sus inversiones. La provincia de Buenos Aires registra la pérdida de 440 puestos de trabajo y 1.800 despidos en fábricas e industrias, según el ministerio de Trabajo. Pero no se computa al comercio minorista y la actividad agropecuaria, sectores muy castigados por la crisis. Las zonas más afectadas son La Plata y Ensenada

El crac financiero de Estados Unidos sacudió el planeta. Y los efectos comenzaron a sentirse: paralización de plantas, despidos y suspensiones. La crisis detuvo las producciones, y las empresas locales importaron el pay back. Se trata de un método de selección estático; un mecanismo para analizar cuándo se recuperarán las inversiones. Esta técnica privilegia la suspensión de trabajadores por sobre los despidos.

La provincia de Buenos Aires no está ajena a esta situación. Los registros del ministerio de Trabajo toman nota de la pérdida de 440 puestos de trabajo y 1.800 despidos en fábricas e industrias bonaerenses. Y, según la cartera laboral hasta el 16 de febrero, se registraron conflictos en 125 empresas. El mapeo revela que las regiones más afectadas son La Plata (22 empresas), La Matanza (11), Tigre (10) y Tandil (9).

Además, en el último mes, 170 trabajadores acordaron la reducción de la carga horaria. Y entre las empresas que solicitaron el procedimiento preventivo de crisis hay diez metalúrgicas, cinco autopartistas, cuatro curtiembres y distintas áreas de producción.

Pero las estadísticas oficiales se quedaron “cortas”. Es que sólo miden la cantidad de despidos y suspensiones en la sector fabril e industrial, y no se contempla al castigado comercio minorista y la actividad agropecuaria. En La Plata y Ensenada, por ejemplo, cerraron más de una docena de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y de una fuerte reducción de la producción agropecuaria y hortícola.

Un sector estático

La clave en sector privado se centra en analizar durante el primer semestre del año qué hacer en la segunda mitad de 2009. Por eso, hasta junio o julio intentarán dimensionar cómo se presentará la actividad económica y entonces definirán la situación de sus empleados, en muchos casos suspendidos. “El costo de la suspensión es menor a la de un despido, y permite conservar el recurso humano en el que se invirtió”, explicó a Hoy Julio Acevedo, abogado laborista y asesor de empresas.

Un ejemplo claro: mientras que una suspensión a la compañía le cuesta, por ejemplo, 50 pesos no remunerativos (sin cargas patronales, sólo se paga la cuota gremial), un despido equivale a 12 o 13 salarios por diez años de antigüedad. Así, con el costo de dos meses de salario se abonan seis meses de suspensión, y en ese período se puede -o no- recuperar los niveles de producción. Estos mecanismos de suspensiones rotativas permiten a los empleados conservar su trabajo aunque con una reducción salarial del 25%.

El ejemplo a seguir en el sector privado es el de Siderar (grupo Techint), ubicada en Ensenada, una de la ciudades con más empleados suspendidos, según los registros del ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.

Una pregunta surge: ¿qué rol cumple el Estado nacional para defender la fuente de empleo? Poco. Sólo pide públicamente “no despedir trabajadores”, pero permite los recortes salariales (un empleado con un sueldo de 1.000 pesos cobrará, con la suspensión, 750). “No pueden sentarse con los empresarios, ya que no hay fondos para negociar”, indicó el abogado laboral Ricardo Serra.

A largo plazo

La situación preocupa al Estado provincial, ya que el proceso de crisis no sería reversible en el corto plazo. El gobernador Daniel Scioli evalúa aplicar medidas de reducción de costos laborales e impositivos para empresas y pymes, además de lanzar moratorias para las compañías que tienen deudas con el ministro de Trabajo.

Hay más: estudian la caracterización de una “empresa en crisis” para determinar cuáles están en condiciones de recibir diferimientos en pagos de impuestos o afrontar deudas tributarias con bonos fiscales.

Las actividades más afectadas corresponden a curtimbres, frigoríficos y calzado, además de las metalúrgicas. El sector automotriz también resulta afectado, pero en menor nivel que Córdoba, donde se perdieron mil puestos de trabajo. Allí, más de 100 empresas presentaron el procedimiento preventivo de crisis para acordar suspensiones o despidos temporarios con los gremios, avalados por el ministerio de Trabajo nacional. El registro último de ese distrito alcanza las 7.500 suspensiones.

Mucho más grave es la situación en el área informal. Pero hay registros oficiales, en los que se detalla que hay 575 suspensiones en San Isidro, 480 en Tigre y 190 en San Martín. La reducción horaria y adelanto de vacaciones más importantes se registran en San Nicolás, Bragado y Ensenada, donde se encuentra el Polo Petroquímico y las empresas que se ubican sobre el puerto.

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