Las empresas argentinas ya valen casi lo mismo que antes de la crisis

Los títulos de las grandes compañías que cotizan en la Bolsa recuperaron sus valores y parecen haber dejado atrás los peores momentos de la caída de los mercados
El 15 de septiembre de 2008 el mundo financiero comenzaba a desplomarse, en términos literales. El punto de no retorno, según los analistas, fue la bancarrota de Lehman Brothers, uno de los bancos de inversión más grandes de EE.UU., que decretó el comienzo formal de la mayor crisis desde los años ‘30.

El colapso desplomó la cotización en Bolsa –una de las formas para estimar cuánto vale una empresa– de las principales compañías del país, como YPF, Molinos, Tenaris, Edenor, Telefónica y Telecom, entre otras, que perdieron más de u$s 10.500 millones en los primeros 15 días del colapso financiero. Pero contra todos los pronósticos, las firmas locales gozan hoy de buena salud: la mayoría recompuso su valor luego de pasar por precios irrisorios, mientras que un puñado de agraciadas, como Telecom y Telefónica, valen más que antes del colapso.

Para comprar un papel de YPF, la empresa más grande del país, el 12 de septiembre de 2008 –el último cierre bursátil antes de la quiebra de Lehman– había que desembolsar $ 150. Pero si un inversor quería quedarse con una de esas acciones el 16 de marzo de este año (el punto más bajo de su cotización), sólo requería un 40% de ese número ($64). Este hipotético inversor, en cambio, debió erogar el viernes $ 142, casi el mismo número que antes del colapso. Otras empresas tuvieron aún mejor suerte. El papel de Molinos, la alimenticia de la familia Perez Companc, bajó a $ 6,80 en octubre, desde los $ 7,10 de septiembre de 2008. Hoy vale $ 9,21, 30% más que antes de la crisis.

El mercado también mostró confianza en el Paty, la hamburguesa argentina más conocida. Su fabricante, Quickfood, en manos de la brasileña Marfrig, se recuperó hasta los $ 18 del viernes, por encima de la crisis y casi el doble que su peor cotización ($ 9,10, en diciembre).

Ni que hablar de las telefónicas. A pesar de las disputas que la rodean, Telecom, que mordió el polvo el 27 de octubre del año pasado cuando cayó hasta los $ 3,70, se conseguía el viernes a $ 11,15, un 41% más que antes de la crisis. Y Telefónica costaba por título $ 96 a fines de la semana pasada, un 24% más que los $ 77 a los que cerró el 12 de septiembre.

Ignacio Aquino, especialista en Fusiones y Adquisiciones de PricewaterhouseCoopers, apunta un dato para no pasar por alto: la devaluación. Eso hace que, en dólares, haya que descontar un 25% con respecto a septiembre del año pasado para saber el valor en moneda dura. Pero reconoce que las empresas se recuperaron. "La crisis no golpeó al país de la manera que lo hizo en otros lados porque la economía argentina no estaba integrada al mundo ni tenía financiamiento en mercados internacionales", comenta.

"En el año, las empresas del Merval se recuperaron un 62%, por encima de Brasil, México y los Estados Unidos", apunta Lucas Lainez, operador de Puente. "Los valores se recompusieron por la recuperación internacional y la mayor capacidad para generar utilidades", agrega.

Otra compañías, como Tenaris y Siderar, de Techint; la petroquímica Solvay y Edenor, la distribuidora eléctrica del Gran Buenos Aires, se acercan a sus precios precrisis, pero están lejos del piso en el que habían caído en los últimos meses.

El valor de las grandes compañías de la Argentina no sólo se enfrentó a la debacle internacional. También hubo condimentos locales que suelen crispar a los inversores: una lucha intestina entre Néstor Kirchner y la oposición previo a las elecciones, la caída del consumo y el interminable conflicto con el campo. Pero pudo más la mejoría del mercado, que llevó a los inversores a apostar por activos de mayor riesgo.

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