Las empresas aprovechan la mayor liquidez y salen a colocar deuda en el mercado

En la primera mitad de septiembre, cinco compañías aprovecharon el buen momento financiero para salir a buscar fondos. Con aviso, la ANSeS participa menos en las colocaciones
A medida que se reactiva un poco la actividad económica, y de la mano del mejoramiento de las condiciones del mercado, las empresas argentinas están volviendo poco a poco a recurrir a la Bolsa para buscar fondos frescos. Los primeros 15 días de septiembre fueron especialmente activos: en los últimos días, cinco compañías han colocado Obligaciones Negociables (ON) en el mercado; y una sexta –YPF– se apresta a sumarse a esta lista en breve. Con este ritmo, septiembre ya se perfila como el mes de mayor actividad en casi dos años en lo que a colocaciones de bonos corporativos se refiere.

Empresas como el frigorífico Quickfood, las agropecuarias Cresud y Gregorio, Numo y Noel Werthein; la productora de cemento y petróleo Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) y hasta una Pyme, la empresa Alvarez Hermanos; han salido a buscar fondeo al mercado en las últimas dos semanas. En total, se han tomado unos $320 millones, el monto más alto desde febrero de 2009. En tanto, en cantidad de emisiones este es el mejor mes desde junio de 2007.

La decisión de las empresas de salir al mercado no es arbitraria: tras las elecciones de junio, las condiciones financieras han mejorado drásticamente. Las expectativas de apreciación del dólar se han desinflado, los depósitos a plazo en pesos del sector privado han vuelto a crecer y los bonos del Gobierno se han disparado al punto en que en los últimos 60 días el diferencial de rendimientos entre los títulos de la Argentina y los de EE.UU. fue el que más se redujo en el mundo.

En este escenario es que las compañías apuraron las cosas para poder salir a endeudarse lo antes posible. Los resultados de esas decisiones están a la vista: Quickfood y la compañía agropecuaria de los Werthein consiguieron fondos a cinco años, un plazo bastante por encima del promedio del mercado; a tasas bastante razonables. En el caso de Quickfood, se pagó un 7,9% por una colocación de u$s 10 millones, en la que hubo una fuerte participación de la ANSeS. Mientras tanto, los Werthein consiguieron $ 50 millones a tasa Badlar más 675 puntos –lo que hoy arroja una rentabilidad en torno al 19%, teniendo en cuenta que la tasa Badlar se encuentra en 12,2%–.

Por su parte, PCR pagará tasa Badlar más 525 puntos básicos por una colocación a dos años, que le permitió recaudar $ 75 millones en el mercado. Con el dinero, la empresa planea invertir en un área de exploración de petróleo y gas en la provincia de La Pampa. "Notamos un fuerte interés de parte de inversores privados. De hecho, recibimos más de 140 ofertas por $110 millones, más del doble del monto mínimo que se colocaba ($50 millones)", explicó Carlos Villahoz, gerente de Banca de Inversión del BBVA Banco Francés, entidad que estuvo a cargo de la operación. En concreto, un 40% de los títulos de PCR fueron vendidos a compañías de seguro, un 25% a bancos, otro 25% a fondos comunes y 10% entre individuos.

La ANSeS, por su parte, ha disminuido fuertemente su participación en las últimas colocaciones, y se espera que esta tendencia continúe. "El organismo ya no tiene tantos fondos líquidos disponibles. Además, se ha vuelto impredecible en su comportamiento", explicó un financista local. De hecho, en varias oportunidades el organismo se comprometió de palabra a comprar parte de alguna emisión y finalmente no lo hizo; obligando a los colocadores a alargar los períodos de suscripción de los títulos.

De todos modos, para suerte de las compañías, los ahorristas privados se vienen mostrando más receptivos a las inversiones en pesos, y por ello el nivel de liquidez en el mercado de bonos corporativos está creciendo, y promete seguir firme.

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