Los empresarios siguen siendo pesimistas por el futuro económico

Creen que la crisis se mantendrá y muy pocos esperan reactivación en los próximos meses. El nivel de confianza sigue bajo, como en los anteriores tres trimestres. Hubo un leve repunte de las automotrices.

La situación de la industria provincial sigue deteriorándose a medida que corren los meses y las señales de reactivación no aparecen. Los niveles de producción permanecen estancados o en baja, y la situación del mercado laboral empieza a mostrar las primeras luces de alarma.

Sin embargo, el retroceso no comenzó a partir de septiembre último con el estallido de la crisis mundial sino que se remonta a marzo, con el inicio del conflicto agropecuario.

Principalmente en el sur provincial, la economía es mayormente dependiente del agro y el prolongado conflicto entre este sector y el Gobierno nacional no tardó en llegar a las fábricas y pequeños talleres.

"Es claro que el pesimismo observado en los industriales cordobeses no es producto sólo del impacto de la crisis internacional, ya que arranca a comienzos de 2008, como lo refleja el Indice de Confianza Empresaria del sector industrial, que cae fuertemente a comienzos de ese año y permanece en valores históricamente bajos hasta esta última medición", explica en su último informe de abril la Unión Industrial de Córdoba (UIC).

Según ese estudio, cuando se desató el conflicto agrario el nivel de confianza empresaria pasó de 55,2 a 32,7, luego calló a 32,1 para descender a fines de 2008 a 26,1. En la primera medición de este año logró subir a 28,2.

"En términos generales, las empresas industriales locales muestran un marcado deterioro en sus indicadores de producción. La primera medición del año del

Observatorio Industrial de Córdoba muestra que el 60,7% de las empresas industriales cordobesas redujo su producción en 2008 con relación a 2007. Como consecuencia, un 38,7% ha reducido su personal con relación a un año atrás", remarcó el informe. Pero además, las expectativas para el resto del año son pesimistas porque el 58,6% de los empresarios considera que la actividad industrial se reducirá. Además, un 33% cree que el nivel de empleo a fin de año será menor que el correspondiente a fines de 2008. Como consecuencia de esta combinación de factores, el 83,7% de los empresarios industriales estima que la rentabilidad de sus empresas caerá este año.

Entre los motivos que constituyen la caída de la actividad, encabezan la caída de la demanda interna (el 67,4% de los empresarios lo consideró un limitante importante o muy importante), el alargamiento de la cadena de pagos (66,7%) y las elevadas tasas de interés (64,3%). Sólo el 34%, considera que el valor actual del tipo de cambio sea una limitante.

Por su parte, el informe de la central fabril destaca que la industria automotriz local continuó repuntando en marzo, creciendo un 35,2% con respecto a marzo de 2008.

Este número contrasta con lo que ocurre en el resto del país y permite que la producción de autos en Córdoba haya tenido un crecimiento interanual del 9,8% durante el primer trimestre de 2009, compensándose así la caída de la producción en enero (-17.2%).

Claves industriales

1.- Señales mixtas provenientes del exterior. La actividad industrial cae fuertemente en gran parte del mundo y Estados Unidos enfrenta fuertes dilemas de política económica difíciles de resolver. Se trata claramente de señales negativas.

2.- Pero China, manteniendo su crecimiento (especialmente el sector comercial, reflejo del impacto de las políticas de impulso al mercado interno), y Brasil reduciendo su ajuste de comercio exterior y con su moneda apreciándose levemente luego de las fuertes depreciaciones de finales de 2008, son claramente buenas señales para Argentina.

3.- La recesión en Argentina ya es un hecho, con dos trimestres consecutivos de caída de actividad según el Indice General de Actividad de Ferreres. Es preocupante que el Gobierno Nacional no tenga muchas herramientas para revertir esta situación, ya que tiene restricciones a la política fiscal expansiva por la falta de fondos anticíclicos y falta de financiamiento externo y restricciones a la política monetaria expansiva por la floja demanda de pesos y fuerte demanda de dólares. Con la política cambiaria tampoco hay mucho margen de acción dado el probablemente alto traslado a precios de una devaluación.

4.- Es un elemento positivo, por el contrario, la gran solidez del BCRA para contener cualquier corrida cambiaria. Cuenta con reservas suficientes (fortalecidas por el swap con China) para cubrir todos los agregados monetarios a un tipo de cambio de $ 4 por dólar.

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