Empresarios piden acuerdos a largo plazo

Reclaman que sigan los subsidios y los fomentos a determinados sectores para evitar una mayor caída de la actividad. Ahora son por cuatro meses. En lo que va del año se crearon 110 mil puestos menos que en igual período de 2008.
Los empresarios de distintos sectores económicos están preocupados por lo que vendrá después de las elecciones. Aunque no esperan un cambio importante en la política económica, apuntan a tener ciertas certezas entre las que figuran cómo va a seguir el esquema de subsidios a los empleos que están en riesgo por la crisis internacional que impactó en la actividad argentina. El reclamo está dirigido a que se sostengan acuerdos a largo plazo para subsidios y fomentos de determinadas áreas.

Hasta fines de mayo, la Nación a través del Programa de Reconversión Productiva (Repro) -con el que se subsidia parte del salario de los trabajadores de empresas en crisis aportando hasta 600 pesos por empleado- sostiene a 70 mil puestos, de los cuales 20 mil corresponden a la industria metalmecánica. Los subsidios se otorgan a cerca de 1.200 empresas, de las cuales 81 por ciento son pequeñas y medianas empresas (pymes).

El objetivo de los empresarios es lograr un compromiso por parte de las autoridades de que esa asistencia se extenderá varios meses más, hasta entrado el 2010, ya que no esperan una reactivación de la economía en el corto o mediano plazo. Es que el Repro dura cuatro meses. Para fundamentar su pedido, las compañías apuntan que la caída en la demanda de empleo que se registra en el primer trimestre del año es de tres por ciento en relación al mismo período de 2008. Menos empresas salieron a buscar gente, lo que significa que se generaron unos 110 mil trabajos menos que un año atrás.

A la contracción en la creación de empleo se debe sumar la destrucción de puestos operada en lo que va del año. Se estima que sólo entre los sectores de la construcción y el de manufacturas -dos de los más dinámicos de la economía- se perdieron unos 85 mil registrados, cifra que sería significativamente más alta si agregan los problemas en el área informal.

En el caso particular de Córdoba, según datos oficiales, la crisis afectó a unos 7.500 trabajadores especialmente en el sector industrial. Hasta mediados de mayo (últimos datos disponibles) la Provincia pagó subsidios de 400 pesos a 1.266 trabajadores que se desempeñan en 22 empresas. Hay otros trámites esperando respuesta. El gobierno dispone de cuatro millones de pesos para sostener a quienes están en riesgo de perder su trabajo. En la construcción, el gremio estima que la pérdida de empleo supera los 10 mil.

Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) sostienen que no se puede hablar de cuatro meses "cuando la situación se extenderá más allá de este año. Si el mundo empieza a salir de los problemas en 2010, está claro que nosotros no lo haremos antes. Hay sectores que están muy complicados y necesitan que se les garantice la continuidad de la política de fomento, sino difícilmente se comprometan a sostener a los trabajadores. Los costos no dan".

En el actual mapa de subsidios, Santa Fe va a la cabeza de los pedidos como consecuencia del golpe que recibió la industria de la maquinaria agrícola. Con más de 11.100.000 pesos que 220 empresas reciben por mes, se queda con 26 por ciento del total nacional. Los sectores metalmecánico y metalúrgico absorben 70 por ciento de las ayudas.

Aumento del desempleo

El pedido empresario llega cuando los especialistas en mercado laboral coinciden en que, hacia fin de año, la desocupación podría volver a 10 por ciento, además de que el empleo en negro podría trepar del actual 37 por ciento que mide Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) a 40 por ciento.

En diálogo con LA MAÑANA el consultor Diego Ghidini, quien participó del Congreso de Recursos Humanos organizado por la Universidad Blas Pascal, señaló que el mercado este año es muy diferente al de uno o dos atrás. Aunque no cree que el perfil de la demanda cambie significativamente, sí estima que las compañías "salen a reforzar sus ventas, buscan reducir el impacto de la crisis. No será como en los ’90, pero esa franja de demanda se moverá un poco más".

"No veo un cambio de política importante hacia adelante. Sería inteligente pararnos a mitad de camino y poner los recursos humanos en aquellos sectores en los que podamos agregar valor", dice.

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