Empresarios de obra pública se quejan del pago con bonos

Dicen que hay atrasos y que el problema está en la Capital y en las provincias de Buenos Aires y Córdoba
En el encuentro empresarial que prometía más halagos al oído kirchnerista -y de los de mayor asistencia gubernamental-, Carlos Wagner, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, soltó un fuerte cuestionamiento que involucra a la administración nacional y a varias provinciales: se quejó de las demoras y la forma de pago a contratistas del Estado.

Con el auditorio repleto en el Sheraton de Retiro, durante la apertura de la convención anual de la cámara, Wagner contó que algunas provincias les estaban pagando con bonos a las empresas. "Se detectaron demoras excesivas en los certificados de obra . Lo que nosotros pedimos es que esos bonos tengan oferta pública. Los consideramos una enorme excepción que no debe transformarse en habitual", dijo. Estaba por darle la palabra al secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), Gerardo Martínez; al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y al secretario de Obras Públicas, José Francisco López.

Wagner explicó después a LA NACION que hablaba concretamente de la Capital Federal y las provincias de Buenos Aires y Córdoba. "Nos están diciendo en algunas delegaciones provinciales que están pagando, en todos los rubros, con atrasos de hasta cuatro o cinco meses y con bonos. Ya están enviando certificados de tenencia provisorios. Nosotros lo que estamos pidiendo es que esos bonos tengan oferta pública, para que tengan mercado. Son bonos de plazo corto, de buena calidad, a tasa badlar más un plus, con garantía de coparticipación."

Más tarde, en ese mismo panel, estarían el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el funcionario de mejor relación con la cámara; el ministro de Economía, Amado Boudou, y, al cierre, la presidenta Cristina Kirchner, sobre la que Wagner opinó: "Dentro del escenario que se está moviendo, está haciendo un buen gobierno".

Contrapunto con Macri

Al mediodía, un comunicado de la Asociación de Pymes de la Construcción difundido por la agencia DyN hizo un diagnóstico más duro: habló de demoras de hasta un año en los pagos. "Se empezó a romper la cadena de pagos -dice el texto-. Existen atrasos de 120, 150, 180 y hasta 365 días para cobrar los trabajos realizados en obra pública, y si a esto se le suman las cargas impositivas (pago de IVA e ingresos brutos por adelantado durante 5 y 6 meses hasta cobrar el certificado de obra), las pymes se quedan sin capital de trabajo ni posibilidades de pagarles tanto al personal como a los proveedores. Los retrasos en los pagos llevan a las empresas a dejar de presentarse en las licitaciones públicas porque no les resulta rentable participar de las mismas ni arriesgar su capital para encarar una obra que no saben cuándo van a cobrar."

El comunicado habla de la situación de esas firmas. "Tras varios meses de caída ininterrumpida de la actividad y subas de costos provocadas por la inflación en insumos clave para la construcción, hay empresas que están al borde de la quiebra y muchas tuvieron que despedir gente por la complicada situación financiera", dice.

Antes, Macri había pedido "volver a involucrarnos en el mundo", a lo que Boudou, presentado por el empresario Aldo Roggio, vicepresidente de la cámara, pareció contestar: "Escucho hablar de una inserción en el mundo. En otras épocas, cuando se pregonaba eso, nuestro país crecía, pero teníamos un 25 por ciento de desempleo. Nos interesa lo que nos pase en el mundo, pero nos interesa el crecimiento del mercado interno. Desde ahí se hace la inserción del país en el mundo".

Por la tarde, se sumó De Vido, que hizo una enérgica convocatoria a los empresarios. "Hay que defender este proceso de transformación frente la operación mediática del famoso estado de crispación -sostuvo-. La operación mediática de la crispación obedece al miedo de aquellos que temen por la profundización de este proceso de transformación. Defendamos los 50.000 millones de pesos previstos para obra pública en 2010 o volvemos al presupuesto de 776 millones de pesos de hace siete años. No hay camino alternativo."

Momentos antes de oírlo, Wagner había apuntalado con elogios la gestión de los funcionarios. "No saben lo que trabaja esta gente", les dijo a los periodistas. Agregó que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, tenía "un estilo duro, pero es razonable", y predijo para el año próximo un crecimiento del PBI de entre 3 y 5%, un pronóstico similar al de la Unión Industrial Argentina (UIA). El empresario respaldó además la intervención de Vialidad Nacional en el concesionario Autopistas del Sol. "Me parece bien. Alguien se tenía que hacer cargo para resguardar el servicio. Mientras las empresas no caigan en default, no hay por qué temer."

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