Empresarios duros: creen que la Argentina es imprevisible e inestable

Los hombres de negocios también aseguran que hay desconfianza en la capacidad del kirchnerismo para resolver problemas como la pobreza

Incertidumbre, desconfianza, imprevisibilidad, intolerancia, inmediatez y egoísmo. Si bien se trata de un conjunto de palabras sueltas, en mayor o menor medida todas fueron utilizadas por los empresarios como sinónimos para sintetizar el actual estado de ánimo que se percibe en la Argentina.

Incertidumbre frente a la manera de encarar negocios con un escenario donde es el propio Gobierno el que no respeta las reglas de juego y envía señales preocupantes a los inversores a través de proyectos como el de Ley de Medios o de su ausencia para resolver el conflicto de Kraft. Desconfianza en la capacidad del kirchnerismo para resolver problemas de fondo de la economía como son la pobreza, la desigualdad social y el retorno del país a los mercados internacionales. Imprevisibilidad como sinónimo de las formas usadas por el Poder Ejecutivo precisamente para intentar encarar esos temas. Intolerancia y egoísmo porque creen que de esa manera Néstor Kirchner reconstruye su poder. E inmediatez porque la coyuntura no permite pensar en un plan de país a mediano y largo plazo.

La foto, que refleja la mirada de los empresarios para los próximos meses, permite descubrir que las mayores preocupaciones no se anclan en lo que sucederá con el dólar, la inflación, el conflicto con el campo, los aumentos de costos o la situación financiera del Estado. Si bien estos temas también son parte de la agenda ejecutiva, es el clima político el que desvela a los hombres de negocios. Y en ese marco, aseguran que la figura de Néstor Kirchner explica las razones por las cuales, a pesar de avizorar un mejor clima para la economía, siguen mostrándose preocupados por lo que vendrá.

En el marco del Precoloquio Centro organizado por IDEA ayer en la sede de la Bolsa de Comercio de Rosario, la mayoría de los casi 400 empresarios convocados por el evento coincidió en el diagnóstico y también en las recetas que el Gobierno debería aplicar para recuperar la escenografía de crecimiento sin que la conflictividad política tiña de negro el panorama alentador que las variables macro prometen.

Diferencias

Pero a diferencia de otros encuentros, fueron los dirigentes políticos y los economistas invitados como expositores quienes le dieron las pinceladas a este cuadro, mientras los empresarios presentes entre la audiencia acompañaron en el diagnóstico. De todos modos, los empresarios consultados también avalaron las conclusiones y advirtieron que la postal también afectará planes de inversión.

El primero en criticar las formas oficiales fue Miguel Lifschitz. Invitado por las autoridades de IDEA como anfitrión del encuentro, el intendente de Rosario cuestionó al Gobierno por concentrarse solamente en la coyuntura. "Es imposible que así podamos construir una alternativa de largo plazo para la Argentina", dijo. También le recomendó al kirchnerismo "abandonar el egoísmo para con el país y con las futuras generaciones". "Si discutimos la ley de radiodifusión y dejamos en el freezer la pobreza, la economía, el Indec, la política agropecuaria que antes quedaron en e freezer por las elecciones y antes por la discusión de la resolución 125, será muy difícil mirar el país íntegramente y discutir al mismo tiempo todos los temas".

A su turno, Daniel Artana fue directo. Tras pintar un escenario económico positivo para el próximo año, con un panorama internacional favorable para el país, sostuvo que el principal factor de freno "se llama Néstor Kirchner. Es una mochila en el barco, una piedra que frena e impide poder pensar en una mayor recuperación".

Para Artana hay señales que permiten pensar en positivo. Sostuvo que el crecimiento de la economía de Brasil es una rueda de auxilio para la actividad industrial argentina, al igual que lo es la recuperación de la economía mundial. En este sentido, estimó que el PBI local crecerá cerca del 3% el año próximo. También sostuvo que la devaluación del dólar le otorga mayor competitividad a las exportaciones locales, y despejó cualquier riesgo de default a corto plazo. Se refirió a una situación financiera descomprimida y a una economía que debería empezar a fluir. Habló de una menor inflación, cercana al 15% y no al 25% como se preveía a principios de año y de un Gobierno que todavía tendrá recursos para financiar las necesidades de caja a través del uso de los fondos de la ANSeS y del Banco Central.

Sin embargo, aseguró que en el país no hay buen clima de negocios, calificó el nivel de corrupción en el ámbito público al mismo nivel de los países africanos, acusó al Estado de gastar mucho y mal, y dijo que mientras Kirchner siga manejando la sensación política, "no hay chances de avanzar". En este marco sostuvo que ni siquiera un eventual acuerdo con el Club de París será suficiente. "Para tener una recuperación de la inversión hace falta algo mas y eso no se va a lograr hasta 2011", agregó.

De igual forma se refirió Bernardo Kosacoff, quien habló los aspectos macro, pero advirtió que el país debe cuidarse del riesgo político que deviene de la figura del ex presidente como factor de discordia. "En términos macro y del escenario internacional hay márgenes manejables. Pero estamos viviendo en el país mas volátil del mundo, y eso genera incertidumbre y causa la exclusión social que hoy tenemos", sostuvo el investigador de la Cepal.

Kosacoff recordó que el mal clima político expulsó del país $45.000 millones desde 2007 "que se fueron por las expectativas negativas porque no había planes para resolver los problemas de infraestructura, de energía, con subsidios que se comen el superávit fiscal. Y esto determinó que no haya inversiones y que se optara por más importaciones".

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