Empresarios, contra Chávez

En Honduras rechazaron una "dictadura al estilo chavista"
TEGUCIGALPA.? Las principales entidades empresariales de Honduras, simpatizantes del gobierno de facto, encabezado por Roberto Micheletti, aseguran que prefieren las sanciones económicas que pueda aplicar la comunidad internacional a una "dictadura al estilo chavista", en referencia a la administración del presidente depuesto, Manuel Zelaya.

"Preferimos seis meses de sanciones a 10 años de dictadura al estilo chavista", dijo al diario Folha de S. Paulo Alejandro Alvarez, vicepresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), que agrupa a 62 organizaciones empresariales de los más diversos sectores.

Para los empresarios hondureños consultados por el periódico brasileño, la presión internacional, que puede incluir sanciones económicas y embargos comerciales, durará sólo seis meses, hasta el próximo 29 de noviembre, fecha prevista para la realización de las elecciones presidenciales. El presidente de facto, Roberto Micheletti, designado tras el arresto y exilio forzados de Zelaya, ha prometido respetar esa fecha.

El mandatario depuesto llegó al poder de la mano del derechista Partido Liberal y con el apoyo del sector privado en noviembre de 2005, pero luego dio un espectacular giro a la izquierda que llevó a Honduras a adherir a la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), que encabeza el presidente venezolano, Hugo Chávez.

En tanto, Alvarez señaló también que no cree que vaya a haber sanciones económicas de Estados Unidos, el principal socio comercial del país. No obstante, dijo que, ante cualquier eventualidad, el Cohep tiene previsto un plan de contingencia, que incluye la reducción de los salarios y de las importaciones, entre otras medidas.

En la misma línea se expresó el director ejecutivo de la Federación Nacional de Pecuaristas y Agricultores de Honduras, Edgardo Leiva, quien le aseguró a Micheletti que el país estará abastecido durante los seis meses que dure lo que los golpistas llaman "gobierno de transición".

"Las sanciones económicas no nos preocupan. Por causa del descenso de los precios internacionales, ahora tenemos excedentes de leche y carne y otros productos. Nuestra preocupación es la defensa de la buena imagen del país", señaló.

Hasta el momento fueron suspendidos los préstamos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a Honduras, y se cerraron por 48 horas de las fronteras con países vecinos para exportaciones e importaciones. Además, la OEA amenaza con imponer un bloqueo económico, que podría dañar las ya debilitadas finanzas hondureñas e industrias clave, como el café y los textiles. En Honduras el 60% de la población vive en la pobreza y su economía depende de las remesas de los emigrantes y de la ayuda internacional.

Otro problema que puede enfrentar Honduras es la escasez de petróleo, que con Zelaya en el poder estaba garantizado por los envío que realizaba el gobierno venezolano. Chávez cortó el envío de crudo a Honduras a precio subsidiado, lo que obligó al nuevo gobierno a contactar empresas de países como México y Colombia, que podrían suministrar el crudo.

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