Los empresarios argentinos están "deprimidos" por la cancelación del viaje a China

Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Argentina-China evaluó el impacto de que Cristina Kirchner suspendiera cinco días antes la visita al país asiático. Reconoció que no será bien recibida la noticia en el gobierno de Ju Jin Tao, pero aseguró que no afectará los negocios argentinos.
¿Cómo recibirá el gobierno chino la noticia de que Cristina Kirchner suspendió su visita?

Algo que caracteriza a los chinos es el celo por el protocolo. Son muy cuidadosos para organizar un viaje presidencial o recibir un primer mandatario arman con mucha anticipación todos los detalles de la visita, los actos, quiénes van a estar presentes, en qué lugares van a ubicar a cada funcionario. Como la cancelación es a días de la visita pautada va a causar cierto impacto negativo, pese a que el canciller (Jorge) Taiana va a tomar la posta y va a viajar él en representación del gobierno argentino.

Pero no es lo mismo…

No. Van a tener que cambiar todo el protocolo. Una cosa es recibir a un presidente y otra a un canciller.

¿Cuál es impacto en los negocios?

No creo que haya ninguna interferencia por esta cancelación. Los negocios seguirán su curso normal. No afecta mucho, pero sí hubo desaliento. Anoche me llamaron varios empresarios que iban a viajar y estaban un poco deprimidos porque viajar en una comitiva con el presidente del país es más importante que ir con el canciller. Los chinos consideran que si un empresario va con su jefe de Estado, significa que de alguna manera tienen cierto aval y quiere decir que es serio. Sin Cristina se sienten, de alguna manera, desprotegidos.

¿Qué negocios iban a cerrar los gobiernos argentino y chino?

Iban a anunciar tres convenios importantes sobre cooperación ferroviaria. Tres negocios por un valor de unos 300 millones de dólares. Se trata de un convenio que firmaron los presidentes Néstor Kirchner y Ju Jin Tao en 2004 por el que Argentina le compra material ferroviario. Y algo sobre el área de energía. Hay un interés chino por ingresar en el mercado de petróleo argentino.

¿No está programado ningún convenio para aumentar la exportación argentina de soja a China, que el principal comprador de este producto de la Argentina?

Puede ser, pero no estaba pautado de antemano. Nosotros estimamos que este año vamos a venderles un 15% más que en 2009.

¿Erosiona la relación bilateral entre los gobierno?

El impacto en los negocios no creo que sea fuerte, pero sí puede tenerlo en lo diplomático y lo político, pero todo pasa.

Esta es la tercera vez que Cristina Kirchner suspende una visita a China, ¿será sencillo para el Gobierno reprogramar esta visita tantas veces suspendida?

No. Habrá que ver las fechas. No es fácil reprogramar con el gobierno chino porque hay que tener en cuenta que mensualmente visitan ese país entre 20 y 25 jefes de Estado, así que no será fácil de armar una nueva agenda. En principio la intención era hacer el viaje en octubre, después se cambió y se pidió una fecha para enero o febrero y ahora habrá que ver.

Todo el mundo quiere ir a China. La primer ministro de Alemania, Merkel, viaja todos los años a China con 200 o 300 empresarios. Es una forma de tener una presencia permanente y les da resultado porque es uno de los países europeos mejor instalados allá.

La última visita presidencial argentina fue en 2004 con Néstor Kirchner. Pasaron seis años. Uno existe en China si a uno lo ven, sino, no existe.

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