Empresarios advierten que la economía no logra despegarse de la crisis política

Por ser exportador de commodities, el país está en una posición privilegiada. Pero el clima político de confrontación enturbia estas buenas perspectivas, aseguran
Ya no se vieron, como hace algunos meses, caras pálidas preocupadas por el rumbo de la economía. Pero saber que la crisis tocó fondo y que está comenzando la recuperación no los deja conformes ni les garantiza un mejor clima de inversión. En la 6º edición del Consejo de las Américas, realizado ayer en el hotel Alvear por el Council y la Cámara de Comercio (CAC), los principales exponentes del establishment local coincidieron con la visión optimista reflejada por funcionarios, economistas y hasta por el propio director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, de que la Argentina se encuentra a las puertas de una rápida recuperación por ser exportadora de alimentos, pero también plantearon al unísono que estas buenas perspectivas se nublan con la crisis política.

"Vino la peor crisis de todas y nos dejó a todos parados. Eso indica que tenemos una buena base, pero necesitamos de consensos. Hoy prevalece la confrontación", enfatizó el Ceo de Corporación América, Ernesto Gutiérrez, quien valoró la presencia en el seminario de referentes del oficialismo y de la oposición y añoró poder trasladar esa instancia de "diálogo político" a la vida cotidiana.

El presidente de FIAT, Cristiano Rattazzi, también insistió en esta idea: "Tenemos un país que es el más sojero del mundo, por lo que hay margen para que sea muy rico rápidamente". El industrial fue el único que se acercó al enviado del Fondo apenas arribó al hotel y tuvo el privilegio de expresarle sus consideraciones acerca de la política argentina. Curiosamente, casi no había empresarios en la sala vip del evento, por lo que Rattazzi compartió la escueta charla con Eyzaguirre junto al titular de la CAC, Carlos de la Vega, y el representante residente del FMI en la Argentina y Uruguay, Gastón Gelos.

El ex ministro de Economía chileno envió un mensaje optimista al auditorio, que fue compartido por la mayoría de los presentes. El director del Fondo recalcó que la Argentina se encuentra en una muy buena posición para salir rápidamente de la crisis debido a su condición de exportadora de commodities y que dependerá de las políticas internas que lo logre. Este mismo discurso fue avalado por todos los dirigentes consultados, quienes se mostraron, sin embargo, algo escépticos al respecto. "El mundo está mejorando. Va a depender de nosotros si lo vamos a aprovechar o no", destacó Alberto Grimaldi, quien agregó que para que el país crezca debe aumentar el consumo, la inversión y las exportaciones y estas dos últimas variables "dependen de las expectativas, que todavía no terminan de mejorar". Coincidieron con esta visión el secretario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, y la titular de la Federación de Expendedores de Combustibles (Fecra), Rosario Sica. "Hay esperanza de recuperación, pero en la Argentina falta todavía decisión", dijo la empresaria.

El establishment perdió la confianza en la gestión kirchnerista desde hace ya dos años, cuando las bases del modelo productivo y las altas tasas de crecimiento comenzaron a enturbiarse con errores políticos como, por ejemplo, la manipulación de las cifras del Indec.

La derrota electoral de junio alimentó las esperanzas del empresariado, que creyó que el resultado motivaría un cambio en el estilo y la gestión kirchnerista. Pero el fracaso del llamado al diálogo social, las promesas incumplidas de medidas en favor de la inversión y, especialmente, los nuevos episodios de confrontación con el campo demuestran que aunque el viento sople a favor, el cambio todavía está lejos, coinciden los popes de las compañías argentinas.

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