Un empresario local le ganó la pulseada a Cristóbal López por yacimientos de Chevron

Entró en una etapa de negociación exclusiva con la norteamericana. Habría ofertado más de u$s 70 millones, va con un socio suizo y tiene buena llegada al Banco Mundial
Petrolero desde hace más de tres décadas, cultor de un bajo perfil y con fama de honrar sus deudas, el empresario Ricardo Chacra está a punto de saltar a las grandes ligas petroleras. Es, con un 86%, dueño de Roch, la empresa que acaba de entrar en la última etapa de negociaciones "exclusivas" con la norteamericana Chevron –la segunda petrolera de Estados Unidos y la cuarta en la Argentina– para quedarse con los yacimientos que esa empresa tiene en Santa Cruz.

El paso, para Chacra, ingeniero de profesión, no es menor: en un mismo movimiento desairó en tierras de pingüinos al tándem compuesto por Oil M&S, la petrolera de Cristóbal López (el dueño del negocio del juego en la Argentina, a través de Casino Club), de muy buena llegada al ex presidente Néstor Kirchner, y a Corporación América, el holding de Eduardo Eurnekian, con quienes peleó hasta el final.

Con un nuevo socio de fuste en su equipo –el trader internacional de petróleo Mercuria Energy Trading, con sede en Suiza– logró armar una oferta por encima de los u$s 70 millones más gastos financieros, según explican conocedores de las negociaciones, por nueve concesiones de Chevron en el sur del país.

Quienes conocen a Chacra aseguran que por ser un empresario local "puede tener buena llegada a los gobernadores", una carta que hace falta tener en la mano para allanar el camino del negocio. Pero de inmediato aclaran que no forma parte del grupo de "amigos del Gobierno".

Luego de un paso por YPF, En 1990 fundó su empresa para brindar servicios a la industria petrolera. Pero resultó favorecido con la apertura del mercado, que le permitió sumar sus primeras concesiones. Desde ese momento, Chacra se convirtió en un experto en "rasgar el fondo de la olla" para obtener más crudo y gas, y se volcó a trabajar en yacimientos maduros, con menor productividad.

Así lo avalan los números oficiales. En 1993, su empresa extrajo 176.759 metros cúbicos (m3) de petróleo. Aunque en 2001 redujo ese número hasta los 82.056 m3, inició un período de recuperación hasta 2008, con un incremento de un 45% en la producción. En gas le fue aún mejor: desde los 98.335 miles de m3 de 1993 pasó a 214.276 miles de m3 el año pasado, por lo que más que duplicó su negocio.

Quienes se encontraron con él en mesas de negociaciones aseguran que se acompaña más por contadores y especialistas en finanzas que por abogados. Y diluye su ácida frontalidad con cortesía y buen trato. Tiene una virtud más destacada: "Chevron continuó las negociaciones con él porque es un player establecido. No le dejó debiendo nada a nadie", dicen en el mercado.

Claro que también pesaron las garantías a futuro. Aunque Roch ocupa hoy apenas la 19º posición en el ranking de petroleras locales, Chacra sabe cómo conseguir los fondos. Además de su nuevo socio internacional, el ejecutivo argentino cultiva buenas relaciones con la IFC, el brazo del Banco Mundial que presta dinero a empresas. En febrero de 2008 obtuvo u$s 37 millones del organismo para invertir en el país, y también cosechó elogios públicos de sus autoridades. Así, entró al selecto círculo de empresas que obtienen financiamiento barato incluso en tiempos de crisis. Allí acompaña a nombres como las alimenticias Arcor y AGD, la fabricante de grifería FV, Banco Galicia, Sodimac y la petrolera Pan American Energy.

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