El empresariado se siente preso de "impuestos distorsivos"

Así lo manifestó a EL SIGLO, el vicepresidente de la FET, Gregorio Werchow, quien además hizo referencia al comercio ilegal y al contexto turístico local.
Semanas atrás, la Federación Económica de Tucumán (FET) eligió sus autoridades para concretar el año de gestión estipulado para el ejercicio 2010. Uno de sus principales referentes, su vicepresidente, Gregorio Elías Werchow, concedió una entrevista a EL SIGLO donde dejó estipuladas una serie de consideraciones sobre diversos aspectos que enmarcan al panorama socio-económico e institucional de la provincia.

Al momento de hacer alusión a la relación que mantiene la entidad empresarial con el gobierno local, Werchow propició una respuesta diferenciada, e introdujo su concepción acerca de una medida muy discutida en el ámbito de las finanzas, como lo es la aplicación de la política tributaria-impositiva: "Nuestra relación es muy buena porque está basada en el diálogo para la búsqueda de consensos. Pero sí tenemos algunas diferencias, como el relacionado con la aplicación del código tributario, al que consideramos como malo, retrógrado y obsoleto, su ejecución es imposible en los tiempos y en las circunstancias actuales".

"Pero hay dos posiciones bien diferenciadas, una, manifestada por el gobierno que quiere recaudar más, y la otra, manifestada por nosotros (los empresarios) que queremos pagar lo justo, no caer presos en impuestos distorsivos. Es necesaria una reforma del código tributario, pero, el sólo mencionarlo, le pone los pelos de punta al gobierno", proclamó em empresario.

Seguridad jurídica en la mira

Uno de los temas que estuvieron sobre el tapete durante los últimos días del año que expiró, fue el relacionado con la existencia de marcos que posibiliten bregar por una clara aplicación en las instancias de seguridad jurídica, ante esto, quien ejerce el profesorado en la facultad de Ciencias Económicas, expuso lo siguiente: "La seguridad jurídica surge del marco legal de su aplicación, y acá también tenemos otra materia pendiente. La actual gestión (provincial) debe pulir muy bien las cosas para que en verdad pueda decirse que en la provincia existe algún tipo de garantías para posibilitar la seguridad jurídica".

"Y para que esto se transforme en una realidad tiene que haber una total independencia de poderes, sólo así estaremos ante la presencia de reglas claras y precisas. Pero, lamentablemente, la percepción de la gente es que tal libertad no existe hoy en día", destacó.

En relación con las expresiones anteriores, Werchow hizo alusión al clima de negocios imperante en Tucumán, y manifestó su parecer al respecto del porqué firmas con capitales locales prefieren instalarse en otras latitudes: "Cada Empresa busca su emplazamiento, conforme a una serie de variables y conveniencias, que son vitales y funcionales a su radicación y desenvolvimiento, y es razonable que sea así. Se busca la mejor garantía y retorno. En el caso Lucci, Santiago del Estero le brindó mejores condiciones que Tucumán para la inversión".

"Acá hay que ser precisos, el inversor es muy volátil, va hacia donde tiene mayor retorno, donde las condiciones le permitan recuperar lo volcado monetariamente y medir, finalmente, cuál será su impacto social".

Cuando este diario le consultó sobre su visión de la problemática suscitada por la presencia de los vendedores ambulantes, Werchow fue tajante: "Mi postura es la que históricamente ha tenido la FET, contraria al establecimiento del comercio ilegal. El problema de los mal llamados vendedores ambulantes, es propio y característico de las sociedades como la nuestra, que presentan dificultades crónicas de origen político-económico y social, como ser: desigualdad, inseguridad, deficiencia educativa, desinterés por el medio ambiente.

Siempre manifestamos una posición contraria y, para validarla, la justicia falló a favor nuestro, obligando al municipio y a la provincia a la erradicación final de los ambulantes. Por eso, es hora que las administraciones acaten de una vez por todas estas medidas".

Sin complicidades

Inmediatamente después salió al cruce de las denuncias de un edil capitalino (José Luis Avignone) quien condenó una supuesta complicidad de los empresarios con los ambulantes: "Nosotros no avalamos a ningún vendedor. Y si así fuera, para eso están los entes de controles que tienen el deber de detectar esas irregularidades, y, en caso de corroborarlas, se debe proceder a la clausura de ese negocio o comercio que está siendo cómplice de la situación.

El concejal lo que hace con esas denuncias infundadas es sacarse el lazo de encima, para endilgar culpas en otros, siendo que la responsabilidad le cabe a él en tratar de bregar para instrumentar la erradicación. En estos casos, el concejal tiene que decir ´tal comercio alberga la mercadería para brindársela a los vendedores` (ambulantes). Lo que en realidad está haciendo son simples expresiones mediáticas que no resuelven el problema de fondo", sentenció Werchow.

Turismo y consumo

En otro tramo de la entrevista, quien, además, posee el cargo de director de la Cámara de Turismo de Tucumán, señaló que, en esta materia: "Es una provincia altamente de tráfico corporativo, lo podemos ver reflejado en la ocupación hotelera de lunes a jueves que es buena, pero los fines de semana se torna demasiado floja, por lo que el promedio decae".

"Se deben generar infraestructuras acordes para el nivel de Tucumán, que permitan romper la estacionalidad, esa es nuestra gran deuda, y esto le cabe exclusivamente al Estado. Tiene que tomar la decisión política de hacer algo importante, con acciones aisladas no sirve".

"No podemos darnos el lujo de desperdiciar la capacidad comercial de Tucumán que no la tiene otra región del NOA, sin embargo, en Salta se respira turismo, acá es más negocio que otra cosa. Hay que aprovechar mejor la figura del presidente del ente de turismo (Bernardo Racedo Aragón), porque, a mi entender, no se le está sacando el jugo, él puede dar mucho más", puntualizó.

Finalmente, el empresario caracterizó el nivel y la capacidad de consumo del ciudadano provincial: "El tucumano tiene una fuerte cultura consumista, lo vemos reflejado en la calle, el ciudadano no tiene una capacidad del ahorro, se endeudan para poder salir de viajes, por ejemplo. Estamos ante la presencia de una conducta pro-comercio. El tucumano, lo que cobra se lo gasta, todo lo que percibe, lo consume. Parece no importar la realidad de la provincia, las oportunidades de gastar están arraigadas en nuestra sociedad", remarcó.

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