El empresariado de Sáenz Peña pide a la policía y a la justicia mayor trabajo para contener la ola de delitos

SAENZ PEÑA: Los últimos robos que alarmaron al sector comercial y empresarial de Sáenz Peña motivaron a las autoridades provinciales y a la cúpula policial a fortalecer las tareas de patrullaje y control en calles céntricas, sin descuidar las zonas periféricas.
Tras el golpe comando perpetrado a una distribuidora láctea y el insólito robo, en pleno centro, a la Mueblería Belgrano, altos jefes de la Policía del Chaco mantuvieron un encuentro con los principales referentes del comercio local, para delinear acciones conjuntas y sobre todo, exponer compromisos para reducir los hechos delictivos.

El presidente de la Cámara de Comercio de Sáenz Peña, Luis Lipps, indicó que después de las reuniones mantenidas con el comisario mayor Luis Roberto Tulián, se ha notado el incremento de agentes caminantes por calles transitadas del centro. Sostuvo que durante la reunión, Tulián se había comprometido a disponer de 47 efectivos policiales para que cumplan con turnos rotativos y controlen el movimiento en arterias transitadas.

Por otra parte aseguró que "los comerciantes están muy preocupados por la ola de inseguridad que perjudica seriamente al sector, ya que la difícil situación económica hace que lo sustraído sea muy difícil de recuperar. Si los empresarios sufren un robo, deben remontar las ventas para recuperar un pequeño porcentaje de lo perdido y con las dificultades económicas, esto es casi imposible", remarcó.

Reclamó además que la Policía del Chaco disponga de los servicios de protección y seguridad sin tener que abonar pagos en concepto de "adicionales". En este aspecto, pidió a las autoridades que "las cosas se hagan como corresponde".

Estrategias de seguridad externa

El presidente de la Cámara de Comercio confirmó que, ante la pronunciada curva de hechos delictivos, los comerciantes han decidido implementar estrategias de seguridad externa. En este sentido explicó que muchos debieron colocar persianas en sus vidrieras o bien recurrir a servicios de vigilancia privada con sistemas de alarma para evitar ser víctimas de delitos.

En relación con el uso de armas, Lipps sostuvo que "los comerciantes no comenzaron a armarse, porque confían que las fuerzas policiales van a ofrecer una política de seguridad eficiente y continua".

Enfatizó la necesidad de trabajar en forma conjunta entre Policía, Justicia y comercios, para que las tareas de prevención del delito sean efectivas y sirvan para dar con sujetos que actúan en forma deliberada.

Agregó que los comerciantes deben ayudarse entre sí, para que al notar algún movimiento extraño den aviso a las fuerzas policiales. "No hay mejor protección que la colaboración entre todos los comerciantes", aseguró el presidente de la entidad.

Comentá la nota