El empresariado ya piensa en cambios económicos

Por: Marcelo Bonelli

Los dirigentes industriales promueven un relanzamiento del Gobierno para después de las elecciones, con reformas en el Gabinete y, entre otras medidas, normalización del INDEC.

Una reunión hermética tuvieron ayer los máximos líderes empresarios con la intención de definir una cuestión central: la estrategia política que seguirán después de las elecciones.

Aunque nadie lo admitirá en público, Clarín confirmó que el objetivo es lograr que el Gobierno corrija errores y aproveche el comicio para relanzar la estrategia económica. También quieren tender un puente político con la Casa Rosada, con la intención de apuntalar la gobernabilidad de la gestión de Cristina Kirchner.

Estos fueron los temas centrales del encuentro de ayer en la Unión Industrial. Héctor Méndez convocó informalmente a un almuerzo, en el cual se habló en forma descarnada y se coincidió en la necesidad de que el conjunto del empresariado tenga una actitud más activa para lograr correcciones económicas. El diálogo tuvo un tono "constructivo" hacia el Gobierno, y la posición que predominó fue la de colaborar para encarrilar los desajustes económicos.

Antes de reunirse, los dirigentes hicieron sondeos en el Gobierno. Julio De Vido les trasmitió el mensaje de que aunque Néstor Kirchner desconfía de esos encuentros, Cristina no ve mal las reuniones para abrir un futuro diálogo.

Méndez recibió en forma personal a Jorge Brito (ADEBA), Carlos de la Vega (Cámara de Comercio), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio) y Diego Buraco (Cámara de la Construcción). Mario Llambías mantuvo su posición intransigente y decidió rechazar la invitación. En la última reunión de la cúpula empresaria, Llambías cuestionó la participación de su vice Néstor Roulet. Hugo Biolcati tampoco fue al almuerzo, pero para evitar profundizar la interna en la Mesa de Enlace con Llambías. El titular de la Rural adujo un imprevisto viaje para bajarse del encuentro.

La escasa participación electoral de la Mesa de Enlace y otros problemas internos abrieron discrepancias en la cúpula rural. Los cuatro dirigentes se vieron sorprendidos por el espontáneo acto que el lunes se hará en Cañuelas y que intentará capitalizar sólo Alfredo de Angeli.

Ayer Méndez anticipó que una conversación similar mantendrá con Luis Pagani, de la Asociación Empresaria Argentina y Eduardo Buzzi, de la Federación Agrararia. Previamente, los "popes" empresarios coincidieron en la intimidad en este puñado de ideas-fuerza:

Creen que el Gobierno triunfará en la provincia de Buenos Aires, pero perderá la mayoría en Diputados. Esto lo obligará a buscar consensos y canales de diálogo.

Consideran que la Casa Rosada debe relanzar políticamente al Gobierno y para eso hacer un cambio trascendente en el Gabinete.

Sostuvieron que se deben impulsar correcciones a la política económica. Entre esas modificaciones debe incluirse la normalización del INDEC; regularizar las relaciones financieras internacionales y reducir los niveles de gasto público.

Hubo una fuerte discusión sobre cómo debe buscarse un nuevo equilibrio macroeconómico, que estuvo centrada en la paridad del dólar, el valor de las tasas y los reclamos salariales. Brito confesó: "Kirchner nos ataca por el nivel de las tasas. Pero en este contexto, si bajamos las tasas va a subir el dólar."

Para encarar las rectificaciones, quieren un nuevo e idóneo equipo económico. También un nuevo ministro que ocupe el centro de la escena para avanzar en negociaciones y en las correcciones.

Ayer acordaron continuar el diálogo franco y coincidieron en una cuestión: que el movimiento empresario apoyaría esas modificaciones políticas y económicas, avalando un acuerdo con la Casa Rosada.

En la Quinta de Olivos quieren esperar hasta julio para abrir cualquier negociación. Igual criterio existe para las decisiones económicas importantes.

Como anticipó Clarín, Néstor Kirchner les trasmitió a sus colaboradores inmediatos la orden de no tomar ninguna resolución económica antes de los comicios.

La única cuestión en debate que existe está referida al pago anticipado de los Boden 2012. Ya la Presidenta rechazó una propuesta que elevó hace dos semanas Hernan Lorenzino. En Olivos la iniciativa fue chequeada con algunos banqueros, y los financistas dieron la voz de alerta: aun anticipando el pago de los Boden, el formato de la propuesta de la Secretaría de Finanzas podría generar dudas sobre la futura capacidad financiera de la Argentina. Ahora la Secretaría de Finanzas debe presentar tres nuevas alternativas y se hará una evaluación final este fin de semana. Mañana será el día clave y por eso nada esta seguro.

Los banqueros privados también cuestionan esa iniciativa aislada. En concreto, sugieren que Argentina lance un plan integral para normalizar su frente externo.

En otras palabras: además de cancelar los Boden, aconsejan un plan integral para acordar con el Club de París y normalizar la deuda impaga de los holdouts.

Lo hacen porque saben que el Banco francés Lazard Frères entregó una propuesta secreta para negociar con el Club de París. Se trata de la entidad que asesoró a Néstor Kirchner en la crucial negociación de la deuda externa y -por conocerlo- están dispuestos a esperar una respuesta hasta el 26 de julio. Así lo admiten en lo documentos secretos. También los fondos buitres enviaron un emisario a Buenos Aires quien mantuvo reuniones privadas con Sergio Massa para sugerir un acuerdo sobre la deuda impaga. Era un representante de Benson, Elliot y Kenneth Dart.

Pero ahora ya nadie habla de la iniciativa del año pasado: todos opinan que un nuevo canje se podría hacer, pero sin fondos frescos para la Argentina.

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