Una empresa símbolo de EE.UU.

Por Gabriel Tomich

El último año no fue uno más para General Motors. Más allá de sus problemas financieros, la empresa cumplió un siglo de vida.

Fundada en 1908 por William C. Durant, en Flint, Michigan, la corporación rápidamente adquirió incipientes fábricas que luego transformaría en marcas muy conocidas durante décadas en Estados Unidos, como Buick, Oldsmobile y Cadillac.

Pero la marca emblemática de GM fue y sigue siendo Chevrolet, que debe su nombre a Louis Chevrolet, que asoció a la empresa su imagen de corredor famoso, a fines de la década del 10.

Así comenzó a ganarle la pulseada a Ford, su eterna rival desde los 20, en el liderazgo automotor. Desde entonces, y hasta que Toyota lo superó en 2007, pasó 77 años consecutivos como líder mundial en ventas de vehículos.

La receta de GM para superar a Ford fue simple. El automóvil ya se había popularizado, gracias a la fabricación en serie que postuló el propio Henry Ford, pero los compradores ya no querían autos básicos, baratos y de un solo color. Alfred Sloan, presidente de GM a principios de los 30, captó los requerimientos de la gente y le ofreció autos sofisticados, elegantes y con más estilo. Además, con financiación propia, iniciativa a la que Ford se negaba.

Así, en la década del 50, después de fabricar vehículos, tanques y aviones durante la Segunda Guerra Mundial, GM no sólo era uno de los "tres gigantes de Detroit" (junto con Ford y Chrysler), sino también la corporación más grande registrada en Estados Unidos por su nivel de ingresos respecto del PBI del país.

GM era el gran coloso de la industria norteamericana, a tal punto que en 1955 fue la primera corporación del país en facturar más de 1000 millones de dólares en un ejercicio.

Sin embargo, la crisis del petróleo de la década del 70 dejó al descubierto la flaqueza del automóvil norteamericano, voluminoso y de altísimo consumo. Desde los años 80, poco a poco los autos japoneses y europeos, más racionales y económicos, comenzaron a minar las piernas del gigante hasta dejarlo al borde del desplome.

Sin cambios en la Argentina

* La filial argentina de General Motors afirmó que la situación que vive su casa matriz no se verá reflejada en lo inmediato en las operaciones locales. "Acá seguimos con los mismos proyectos y planes de expansión, porque la región está creciendo", dijo Bernardo García, gerente de comunicaciones.

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