Una empresa bien relacionada.

Electroingeniería tiene directivos de trato directo con el kirchnerismo.
Electroingeniería es una empresa cordobesa que comenzó a entrar en el terreno nacional cerca de 2003, cuando el kirchnerismo llegó al poder. Uno de sus socios es Gerardo Ferreyra, un empresario que compartió la militancia y la cárcel con el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, durante la dictadura.

Sindicada en el mercado como un grupo muy cercano al kirchnerismo, en los últimos años ha mostrado un fuerte crecimiento y una gran diversificación.

Centrada en sus comienzos en los negocios relacionados con el mundo eléctrico, en 2007 realizó dos centrales eléctricas (Campana y Timbúes) en sociedad con Siemens y junto a la estatal Enarsa compraron juntas el 50% de Citelec, la firma que controla el 52% de Transener.

Además, tuvo a su cargo el tramo sur de la tercera línea de tendido eléctrico que sale de Yacyretá.

En 2008, ante una consulta de LA NACION, Ferreyra había negado vínculos con el kirchnerismo. "No le conozco la cara a Néstor Kirchner", dijo. Pero sí reconoció su trato con Zannini. "Claro que lo conozco. Lo conocí en la cárcel donde estuve detenido siete años por luchar por mis convicciones", respondió Ferreyra.

Ese mismo año entró al negocio de las rutas con peaje por la puerta grande, al comprar la empresa Vialco. Esa compañía tenía a su cargo la administración de la empresa Caminos del Atlántico, a través de la cual maneja la concesión de la ruta interbalnearia 11, que une varias ciudades de la costa atlántica.

También formaba parte de la empresa Vial 3, que tiene a su cargo la concesión del llamado Corredor Nacional 3, conformado por las rutas nacional 9, en su trayecto Campana-Rosario; la 11, desde la localidad santafecina de San Lorenzo hasta Puerto Reconquista; la autopista Rosario-Armstrong y algunos tramos de las rutas 188 y 19.

Mencionada como una de las favoritas para quedarse con Edelap, Electroingeniería además compitió con la francesa Alstom para construir el tren bala, y aunque perdió, es una de las firmas que podría realizar los trabajos de nivelación necesarios para que apoyen los 700 kilómetros de vías por los que correría el ferrocarril de alta velocidad, si se reactiva el proyecto.

En el ámbito privado, construye un parque empresarial frente al aeropuerto de Córdoba, entre otras obras arquitectónicas.

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