Los empleos que se recuperarán más rápido en 2010

La construcción, la industria metalmecánica, los sectores ligados a la exportación y algunos servicios serán los primeros beneficiados por la expansión de la economía.
El impacto que la crisis financiera internacional tuvo sobre el nivel de empleo en la Argentina fue relativamente moderado. En Córdoba, golpeó primero y con mucha fuerza sobre el complejo automotor, pero también fue el primer sector en comenzar a recuperar su nivel de actividad, a tal punto que 2010 ya se proyecta como un nuevo año récord.

Aunque las cifras oficiales y actualizadas escasean, el número de empleos perdidos entre diciembre de 2008 y setiembre último en la provincia se habría ubicado en un piso estimativo de 50.000, el equivalente al cuatro por ciento de la población total ocupada, en base a una proyección realizada según los últimos datos de Indec, Anses, Afip, el Ministerio de Trabajo, gremios y otras instituciones.

De todas maneras, con los primeros signos de reactivación en el horizonte, el panorama que se puede trazar para este fin de 2009 es mucho menos drástico del que se podía prever un año atrás. Para 2010, la construcción y las actividades ligadas a ella, las empresas metalmecánicas y otros rubros industriales orientados a la exportación, el turismo y varios sectores vinculados a los servicios (como seguros, financieras, call-centers, comercio, etcétera) serán los mayores generadores de empleo, aunque ni lejos al ritmo que lo vino haciendo en el quinquenio 2003-2007.

De acuerdo a información de la Secretaría de Trabajo de la Provincia, el índice de conflictividad disminuyó notablemente en los últimos tres meses, pero esta tendencia ya se había comenzado a observar a partir de julio. Asimismo descendió la cantidad de beneficiarios del programa Repro (subsidios de $ 600 que otorga el gobierno nacional a las empresas para evitar que éstas despidan personal); los números de setiembre indicaban una baja del 90 por ciento en el total de beneficiarios activos.

Exceptuando los chisporroteos entre el gobierno y los empresarios, nada indicaría que la situación pueda empeorar, al contrario, las últimas encuestas privadas de expectativas sugieren que los empresarios están ahora más dispuestos a contratar personal que durante los meses previos de este año.

En el balance de 2009 para la Provincia, los sectores que sufrieron la mayor cantidad de pérdidas de puestos de trabajo fueron la construcción, las denominadas economías regionales (frutihortícolas, olivícolas, etcétera), la cadena láctea, el sector frigorífico, algunas ramas industriales (como autopartistas y fábricas de agromáquinas), los sectores vinculados a los servicios y, fundamentalmente, aquellos rubros informales de la economía, a cargo de pequeños empresarios o cuentapropistas, de los cuales es muy difícil precisar una cifra.

La mayoría de las pérdidas de las fuentes laborales fue producto del cese de actividad del cuentapropista, la extinción o cancelación de contratos temporarios, el cese del vínculo informal y en mucho menor medida que en otras oportunidades, los retiros voluntarios (éstos afectaron fundamentalmente al sector financiero privado). Los trabajadores "en negro" sufrieron con mayor rigor el costo del ajuste; aquellos que no perdieron su trabajo, vieron reducidas sus horas de actividad, recortes o congelamientos salariales y pérdidas de beneficios. En cambio, la tasa de despidos de trabajadores en relación de dependencia fue relativamente baja comparada con otras crisis.

Los últimos números del Ministerio de Economía indican que entre el cuarto trimestre de 2008 y el segundo trimestre de 2009, la cantidad de empleos en blanco en el sector privado se redujo de 479 mil a 457 mil, es decir, la pérdida de unos 22.000 puestos laborales (4,7%). Pero durante la recesión del "efecto tequila", en 1995, se perdieron en la provincia 35.000 empleos formales en el sector privado (el 13% del total). Recuperar esos puestos de trabajo llevó desde diciembre de 1994 hasta abril de 1997, nada menos que 28 meses.

Un poco más acá en el tiempo, entre mayo de 2001 y julio de 2002 fueron destruidos 40.000 empleos formales (12,2% del total); recuperar esos puestos de trabajo le tomó a la economía hasta diciembre de 2003, o unos 30 meses.

En esta oportunidad, todo parece indicar que la situación no será ni por lejos, tan grave; para que esto suceda no sólo hubo una política contracíclica en Argentina y Brasil, intentando fogonear el consumo interno ante la caída de las exportaciones; también resultó clave la asistencia que brindó el Ministerio de Trabajo a través del programa Repro, que permitió subsidiar en lo que va del año más de 123 mil empleos en todo el país correspondientes a 2.317 establecimientos, la mayoría de ellos, industriales.

El impacto

Aunque todavía no existen cifras oficiales actualizadas, los últimos datos disponibles indican que el saldo de la crisis en el mercado laboral no fue tan devastador como se temió. Ahora bien, en Córdoba hay aproximadamente unos 850 mil trabajadores privados (declarados o no), otros 150 mil cuentapropistas y alrededor de 200 mil trabajadores estatales. Extrapolando las cifras conocidas al resto de la población ocupada, se puede calcular que del millón de trabajadores expuestos a la crisis (hay que dejar afuera a los 200 mil estatales que gozan de estabilidad absoluta), no menos de 50 mil perdieron su empleo desde octubre de 2008 hasta julio de este año, aunque probablemente esa cifra sea superior, dado que entre ese mes y setiembre el nivel de desempleo siguió en aumento. Hay que tener en cuenta que sólo en el ámbito de la construcción, y en los empleos declarados, en el último año se perdieron seis mil puestos de trabajo. Sumando los empleados no declarados, la cifra supera las 13.000 personas.

Pero a partir de octubre se comenzó a observar en la provincia un cambio de tendencia, motivado por distintos factores: en primer lugar los ladrillos volvieron a convertirse en el principal refugio de valor, despejados los temores devaluacionistas; simultáneamente, el costo de la construcción creció a un ritmo menor y eso también actuó como un aliciente para la recuperación. Además, despejada la incertidumbre política que deparó la primera mitad del año, muchas empresas retomaron sus planes de inversión inmobiliaria. A esto habría que sumar el aporte a través de la obra pública, sin embargo, la difícil situación financiera de la Nación, la Provincia y los municipios les impide motorizar el crecimiento de una manera sostenida.

En las autopartistas y automotrices la crisis golpeó fuerte ya a fines de 2008, para el primer trimestre de este año, luego del adelantamiento de vacaciones y licencias, el ajuste había implicado la pérdida de más de mil empleos directos y otras 7.500 suspensiones. Se calcula que todo el sector, en conjunto, inicialmente perdió o puso en serio riesgo alrededor de 10.000 empleos, contando los puestos de trabajo indirectos y los sectores de servicios. Pero la situación comenzó a cambiar a partir de abril: se levantaron suspensiones, se volvió a contratar parte del personal temporario y se dejaron sin efecto los despidos masivos que estaban planeando las terminales. La providencial recuperación del mercado brasileño evitó una situación social que podría haber sido mucho más grave.

Sectores con mejores posibilidades laborales:

1. Industria alimentaria: Se espera que la recuperación de la demanda internacional mejore el nivel de actividad del sector y esto repercuta, aunque no en niveles significativos, en el nivel de empleo.

2. Turismo: Tanto el turismo internacional como el interno, sufrieron un grave retroceso en las últimas temporadas; los operadores aguardan que en 2010 se normalice el flujo de turistas extranjeros, especialmente europeos, luego de superada la parte más dramática de la crisis internacional.

3. Servicios y comercio: Aunque la actividad comercial y de servicios todavía está muy golpeada por la crisis, una recuperación del consumo a partir de 2010 obligará a algunos empresarios a recomponer parte del personal del que debió desprenderse ante la caída de las ventas.

4. Actividad agropecuaria: Todo parece indicar que 2010 será un año mejor que el pésimo 2009; esto permitirá que la mayor actividad genere empleos en sectores vinculados directa o indirectamente a la producción de granos (transporte, acopio, comercialización de fertilizantes y semillas, seguros, reparación y construcción de agromáquinas, etcétera).

5. Complejo autopartista: En la medida en que continúe mejorando la demanda externa y se consolide el mercado interno, muchas empresas se verán en la necesidad de contratar personal temporario del que se desprendieron un año atrás, cuando comenzó la crisis. De hecho, hay muchas que ya lo están haciendo.

6. ConstrucciOn: Después de desmoronarse casi el 22 por ciento en un año la cantidad de trabajadores del sector, el panorama para los obreros de Córdoba en 2010 parece ser más alentador. El titular de la Cámara de la Construcción pronosticó que se retornará a los niveles de actividad de 2008, pese a la caída prevista en la inversión pública.

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