El empleo se mantiene en la mayoría de los sectores, menos en la construcción

Según la UOCRA, se perdieron 1.000 puestos de trabajo en la ciudad. Otros gremios consultados aseguraron que la situación es estable en el marco de la crisis internacional
Desde hace varios meses, de la mano de la crisis internacional y nacional -suponer que los problemas tienen que ver únicamente con el exterior es una simplificación rayana en el cinismo- el empleo volvió a transformarse en una preocupación para la sociedad.

Luego de por lo menos un lustro de recuperación progresiva de puestos de trabajo -hecho que es una realidad incontrastable, más allá de la falta de credibilidad de los índices oficiales- de golpe se instaló con crudeza una problemática que se creía en vías de superación.

El tema no es sencillo porque más allá del número de espacios perdidos o no, que generalmente depende del lado del mostrador en que se encuentre la fuente de información, la incertidumbre laboral afecta a toda la economía: por prevención disminuye el consumo, cuestión que no se soluciona con financiación o un plan canje.

Ahora bien, una forma de conocer la evolución que viene mostrando el empleo es consultar a los gremios con mayor incidencia en la actividad local.

Por este motivo, PUNTAL VILLA MARIA dialogó con Mario García (empleados de comercio), Osmar Carrera (metalúrgicos), Miguel Veronese (construcción) y Pedro Fernández (industria láctea), quienes se refirieron al momento que vive cada sector.

El panorama no es homogéneo pero la preocupación obviamente está, por más que en algunos casos en la actualidad no se registren mayores inconvenientes.

Dentro del relevamiento efectuado, el sector más castigado es la construcción. Según el secretario General de UOCRA, en Villa María se perdieron en el último año 1.000 puestos de trabajo. La cifra es aterradora, aunque no necesariamente implica que todos esos trabajadores se encuentren en la actualidad desocupados. Como la obra pública en la región continúa, muchos de ellos son enviados a trabajar a otras localidades para superar el mal momento.

Para los trabajadores lácteos hasta el momento la cantidad de puestos de trabajo se mantienen. Las bajas que se producen son las normales y no influyen en la cantidad de empleos de la industria.

Pedro Fernández afirmó que los establecimientos fabriles "están haciendo todo lo posible para mantener el empleo, y la situación se estabilizó, aunque no se mantuvieron las horas extras. Eso era una solución, ya que las horas extras de sábados y domingos tienen un valor muy importante. Pero sacando eso, lo demás se viene manteniendo normal".

El sector ocupa en la actualidad a 1.400 trabajadores en los departamentos San Martín y Tercero Arriba con un sueldo promedio, incluyendo antigüedad, de 3.300 pesos.

Comercio hacia arriba

La expansión comercial de la ciudad es todo un dato de los últimos años; pero en la actualidad el nivel de ventas viene cayendo.

El titular del gremio mercantil, Mario García, indicó que pese a que la crisis está llegando al sector, por el momento no se ha registrado ninguna situación crítica.

"En el padrón no hemos sufrido bajas y a eso lo chequeamos día a día; al contrario, en estos últimos meses siempre tuvimos más altas que bajas", destacó.

De todas maneras, consideró que tal situación "puede obedecer a otras causas, como algún blanqueo, pero la tendencia ha sido así. Además no hemos tenido hasta ahora ninguna situación preventiva de crisis; no hay empresas que por la merma en el nivel de actividad hayan presentado ese recursos ante el Ministerio de Trabajo; sí se puede haber dado una disminución de horas extras pero no cerraron más empresas de lo que sucede habitualmente. Si bien el comercio confirma que les ha disminuido la venta, se ve que por ahora están tratando de preservar el empleo".

El dirigente indicó además que la entidad gremial realizó una encuesta muy amplia, con 70 mil casos relevados por las distintas filiales a nivel nacional, que marca una tendencia similar a la que se evidencia en el ámbito local.

El año pasado el CEC contaba con unos 4.200 afiliados, mientras que por estos días el número supera los 5.000.

"En un año el padrón creció en más de 800 trabajadores. Hay que tener en cuenta que en ese período se juntó la apertura del hipermercado Libertad y del supermercado Top. Entre esas dos empresas incorporaron más de 200 trabajadores, lo que suma bastante. Y también puede haber algún blanqueo de trabajadores, pero a pesar de la situación de retracción que hay, como consecuencia de este problema económico macro, hasta ahora no ha sufrido nuestro sector. Igualmente, pensamos que la crisis todavía no ha llegado a su nivel más crítico y si las economías del mundo están poniendo tanto dinero, uno supone que seguramente acá algún coletazo va a haber".

Uno de los sectores más castigados a nivel nacional es el metalmecánico, especialmente las industrias vinculadas a la cadena automotriz.

Como la mayoría de los establecimientos de la ciudad no están relacionados con esa actividad, el nivel de empleo hasta el momento se mantiene.

"Desde hace un par de meses tenemos dos empresas con suspensiones y hasta ahora no ha pasado de ahí. Las otras están más o menos normales; es decir, no hay más horas extras y de alguna manera han achicado la planta de personal sin llegar a despidos, con retiros voluntarios y jubilaciones. Podemos decir que se ha estabilizado, pero hacia la baja", sostuvo Osmar Carrera, máximo directivo de la Unión Obrera Metalúrgica en la ciudad.

Más allá de esa afirmación, manifestó que "la realidad es que el problema está; la situación sigue complicada y algunos estarán aguantando un poco más que otros, pero nosotros teníamos un par de procedimientos de crisis encaminados y por suerte los terminamos cerrando porque se les estabilizó la venta, no al ritmo que mantenían pero por lo menos tampoco deben parar la planta".

El gremio tiene entre "1.100 y 1.150 afiliados, porque desde que comenzó la crisis en septiembre debemos haber perdido, entre despidos y renuncias, unos 50 ó 60 trabajadores. Ese fue el momento en que se dejó de crear empleo. Que caigan entre 5 y 10 empleos mensuales no está lejos de la normalidad, por contratos a prueba y demás; pero antes echaban 10 y tomaban a 12. Desde octubre se va esa cantidad y no entra más nadie".

Construcción para abajo

En la construcción la crisis llegó con fuerza. Al frenarse el boom registrado hasta el año pasado, el empleo cayó drásticamente.

Según Miguel Veronese, secretario General de la UOCRA, en donde más se nota la merma en el nivel de actividad es en las obras privadas, especialmente los fideicomisos.

"Esas obras cayeron entre un 50 y 70%. En algunas, la gente quedó haciendo tareas de limpieza, sin producir; estamos bastante preocupados. Después tenemos las obras públicas, como las rutas, en donde más o menos estamos manteniendo la cantidad de personal".

Ante esa situación el dirigente aseguró que "estamos en estado de alerta; no nos vamos a quedar con los brazos cruzados si los muchachos se empiezan a quedar sin trabajo. Nos movilizaremos y buscaremos la forma de recuperar el empleo".

Si se toman los números globales a nivel regional el nivel de empleo se mantiene estable por la obra pública, especialmente la usina de Pilar que demanda mucha mano de obra.

Pero si se analiza específicamente la realidad local la cuestión cambia rotundamente.

"Es difícil dar una cifra concreta de la cantidad de personas, pero de 2.500 afiliados nos habremos quedado con 1.500. En la ciudad se perdió casi el 50% de los puestos de trabajo".

El otro problema que se evidencia es la falta de proyectos.

"No estamos viendo inicios de obras, hablando de edificios a cargo de fideicomisos de capital privado. No hay torres que estén arrancando; más bien cerraron las puertas y están esperando".

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