El empleo formal cayó 3% en un año

La caída se dio en las empresas privadas; en el sector público, en cambio, la ocupación creció 6,6%; la mayor suba fue en las provincias
En el último año se perdieron 176.274 puestos de trabajo formales en las empresas privadas, lo que representa una caída de 3% de las dotaciones. Por el contrario, el sector público incrementó en el mismo período sus plantillas en un 6,6%, con 83.003 empleados más, muchos de los cuales (siete de cada diez) se desempeñan en las administraciones provinciales ?el crecimiento de las dotaciones fue de 9,8%?, que en muchos casos cayeron este año en situación de déficit fiscal.

Los datos surgen de las declaraciones hechas por los empleadores al sistema de jubilaciones y pensiones y fueron difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En la actividad privada, en el tercer trimestre del año se registraron 5.691.711 empleos en blanco. El período fue así el segundo que marcó una disminución de la cantidad de ocupados en términos interanuales: según la misma fuente, entre los segundos trimestres de 2008 y de este año las dotaciones habían caído un 2,5 por ciento.

Así, oficialmente se admite que en los meses posteriores ?de julio a septiembre? se aceleró el proceso de destrucción, aunque hay coincidencia entre varios analistas en que el mercado laboral ya habría tocado su piso y en el trimestre actual se habría amesetado la cantidad de trabajadores en actividad.

En el tercer trimestre, y con respecto a un año atrás, las actividades en las que cayó con más fuerza el empleo (con índices superiores al promedio) fueron la intermediación financiera, la construcción, la pesca, la explotación minera, los servicios a empresas y la industria.

En los servicios financieros, la caída fue de 9%, con la pérdida de 15.651 puestos, aunque en este sector puede haber influido la desaparición de las AFJP (los empleados no jerárquicos pasaron a la estructura estatal). En la construcción hay 34.433 puestos menos que un año atrás (la caída es de 8,33%); en esta actividad, el deterioro comenzó tras el segundo trimestre de 2008 y desde entonces cayeron 43.018 empleos: un 10,2% respecto de los que había entonces.

En la pesca y la minería la ocupación formal cayó un 7,5 y un 5,7%, respectivamente, mientras que en las fábricas se perdieron en un año 56.115 puestos: un 4,7 por ciento. Entre las ramas más afectadas, según los registros, se cuentan la automotriz, la autopartista, la siderurgia y el rubro metálico en general; las fábricas textiles, del plástico, de indumentaria, y también las curtiembres y los aserraderos. Así, la actividad industrial tuvo en el tercer trimestre 1.138.209 puestos.

En el comercio, uno de los grandes sectores generadores de empleo, los ocupados declarados fueron 1.015.395, un 1,2% menos que un año atrás, cuando había 12.172 empleados más. Los únicos sectores en los que mejoró el nivel de ocupación, aunque levemente, fueron la provisión de electricidad, gas y agua; los servicios de enseñanza y de salud, y las obras sociales.

En el sector público, en cambio, la mayor contratación de personal se dio en diferentes niveles y en varios organismos. El dato más llamativo fue el crecimiento de 9,8% del número de contratados en las provincias. En rigor, las cifras tienen en cuenta las jurisdicciones que en la década pasada transfirieron sus cajas jubilatorias a la Nación (no incluye, por ejemplo, a las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe). Así, en un conjunto de trece provincias que sí resignaron sus cajas previsionales propias el empleo creció en 60.128 puestos. La excepción fue el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, donde hubo una leve reducción de la cantidad de empleados, del 0,7 por ciento.

En las áreas centralizadas de la administración nacional, el empleo creció un 4,9%, con la incorporación de 20.328 personas. También hubo más contrataciones en los organismos descentralizados, en los medios de comunicación del Estado y en el personal civil de las Fuerzas Armadas.

Ingresos en alza

El informe difundido por el Indec da cuenta también de que en el año el salario promedio declarado del sector privado subió un 18,6%, mientras que en el sector público hubo un avance similar: de 18,7 por ciento. Las mayores subas se dieron en la actividad financiera (27,3%), los servicios sociales y de salud (23,5%), la explotación minera (22,7%), el transporte y las comunicaciones (22,04%) y los servicios en general (21,1%).

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