El empleo está estancado pero no hay derrumbe

La última encuesta de SEL señala que el 59% de las empresas más grandes del país aseguró que mantendrá su planta de personal. Un 37% afirmó que reducirá la cantidad de trabajadores.
La última investigación de SEL Consultores, liderada por Ernesto Kritz, sobre las expectativas del empleo en la Argentina, señala que el 59 por ciento de las 500 empresas líderes y medianas de la Argentina respondió que mantendrá su plantel de personal, mientras que 37 por ciento admitió que reducirá la cantidad de trabajadores y sólo tres por ciento planteó posibilidades de contratar más gente.

En función de estos datos, a los que accedió LA MAÑANA, los expertos consideran que si bien la situación del mercado laboral en la Argentina es delicada y la creación de nuevos puestos está estancada, no hay un derrumbe como el que se produjo en la crisis de 2001-2002.

Este es el escenario que domina las negociaciones salariales, muy diferente al ciclo expansivo que se vivió en los últimos cinco años. Se pasó de una situación de pleno empleo en el sector formal a una de estancamiento con una marcada tendencia -en los dos últimos trimestres- a la baja de la demanda. Ya en los tres meses finales de 2008 casi no se crearon nuevos empleos.

La encuesta transparenta lo que ya la realidad viene mostrando. Entre las compañías que plantearon que reducirán gente, 66 por ciento lo hacen a través del congelamiento de vacantes, mientras que cinco de cada diez además reducen horas extra y un 14 por ciento elige directamente el despido.

En este último caso, las variantes son básicamente tres: planes de retiro voluntario (moneda corriente en bancos y empresas del sector financiero), la no renovación de contratos a término (camino elegido por las automotrices) y la reducción de las tercerizaciones (una posibilidad a la que han acudido también las terminales).

En el último semestre -según datos de SEL de marzo- son el congelamiento de vacantes y la suspensión de contrataciones las razones que explican el nulo crecimiento del empleo en el país. En un relevamiento entre 156 compañías que ocupan a 180 mil personas, el mes pasado esas medidas estaban vigentes en dos tercios del total contra 45 por ciento de febrero.

En cambio la reducción de horas extra, que no afecta la dotación pero sí la demanda de trabajo y los ingresos de los asalariados, es aplicada por la mitad del universo encuestado.

Informalidad

Desde SEL, Kritz apunta que ya se ha empezado a registrar una suba de la informalidad, lo que es propio de coyunturas como la actual, en la que se frena el crecimiento del trabajo formal. A su entender el desempleo podría aumentar algunas décimas en la medición de mayo.

También el economista cordobés Nadín Argañaraz espera una suba de la desocupación, aunque su pronóstico es más pesimista que el de Kritz, ya que plantea que podría llegar a 12 por ciento a final de año. "Mientras que en 2006 el empleo creció a una tasa promedio anual del cuatro por ciento, en 2007 dicho promedio fue ligeramente inferior, de sólo tres por ciento, y en 2008 la caída se profundizó incluso antes de que la crisis internacional entrara en su etapa más crítica", remarca un documento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal.

En marzo, según números de Tendencias Económicas, se produjeron 20.362 despidos y 54.514 suspensiones como consecuencia de la caída de la actividad económica y los ajustes en los planes de producción e inversiones de diversos sectores. Indican una suba significativa en relación con los registros de un año atrás, cuando se contabilizaron apenas 250 casos de despidos y 6.285 suspensiones.

En Córdoba las empresas de selección de personal afirman que se ha frenado la búsqueda de gente, pero que en el último mes también disminuyó la cantidad de contratos cortados. En enero y febrero -coinciden- se hizo un ajuste importante y ahora se está analizando cómo vienen los próximos meses.

Comentá la nota