El empleo enfrenta a dos generaciones

Al demorar su jubilación, los mayores compiten con los más jóvenes por los escasos trabajos disponibles
FORT LAUDERDALE.- Esta ciudad se ha convertido en una de las líneas de fuego de una batalla generacional por el empleo, en la que cada vez más trabajadores de edad avanzada salen a competir con postulantes veinteañeros por puestos en supermercados, casas de comida rápida y decenas de otros lugares. Y son los mayores los que parecen estar ganando.

Con el desempleo en su nivel más alto en 26 años y muchos trabajadores mayores en busca de empleos rasos como los que tenían hace medio siglo, los 70 años de hoy son los nuevos 20, en palabras de un economista.

Millones de norteamericanos de la tercera edad han demorado su jubilación a causa del colapso de sus fondos de retiro, el astronómico aumento de los planes de salud, la sensación de que los beneficios de la seguridad social no bastan por sí solos para vivir, o todas estas razones a la vez.

Según los economistas, esta postergación del retiro del mercado de trabajo hace aún más difícil el acceso de millones de jóvenes trabajadores a los puestos de primera y segunda línea en la escala laboral, especialmente porque muchos empleadores prefieren contratar a postulantes con experiencia comprobada. "La generación del baby boom se está quedando más tiempo en el mercado laboral, y en consecuencia hay un embotellamiento en el sistema", dijo Mason Jackson, de Workforce One, agencia que ayuda a los desempleados del condado de Broward. "A muchos les gustaría jubilarse, pero no pueden."

Jackson calificó la actitud que predomina entre los empleadores en este momento de la siguiente manera: "Adentro lo viejo, afuera lo nuevo."

Los jubilados que habitan los condominios que bordean las playas han coexistido siempre con generaciones mucho más jóvenes, pero la depresión del mercado de trabajo ha hecho crecer la tensión, ya que cada uno se queja de que los empleadores favorecen injustamente al otro grupo.

Desde que perdió su trabajo de carpintero, hace 13 meses, Arnold Stone se ha postulado infructuosamente para trabajos tan dispares como repositor de mercadería y albañil. Una mañana, Stone, un hombre bronceado y vital de 69 años, desplegó en su casa rodante cientos de currículums. "Estoy seguro de que la edad es un factor", afirmó. "El problema es con los mayores. Nadie quiere contratarlos."

Esa misma semana, Farah Titus, de 25 años, recorrió Broward en busca de trabajo. Fue a JC Penny, a Macy´s y Wal-Mart, donde se postuló, pero en vano. "Lo difícil es entrar", dice Titus, estudiante de enfermería que odia pedirles dinero a sus padres. "Si uno tiene experiencia, lo ponen al principio de la lista."

Los últimos informes de la Oficina de Estadísticas Laborales respaldan esa opinión. El número de trabajadores de entre 16 y 24 años ha caído a 18,3 millones, dos millones menos que hace dos años, mientras que el número de norteamericanos de más de 65 años que tienen trabajo ha aumentado en 700.000, a 6 millones.

La proporción de norteamericanos mayores que siguen trabajando también se ha incrementado: el mes pasado, el 16% de los mayores de 65 años tenían trabajo, contra el 11% de hace 10 años. Pero para los trabajadores de entre 16 y 24 años de edad, el porcentaje de empleos ha caído del 59 al 49% en diez años. En cuanto a los norteamericanos de entre 25 y 29 años, hoy el 74% tiene trabajo, contra el 81% de una década atrás.

"Los más perjudicados son los más jóvenes", dice Andrew Sum, director del Centro para el Estudio del Mercado de Trabajo de la Northeastern University. "Es preocupante porque no están adquiriendo la experiencia y las habilidades que ellos y la economía del país requerirán."

La mayor pérdida de empleos, afirma Sum, se registra entre jóvenes varones con poca o ninguna capacitación universitaria. Muchos encontraron trabajo cuando la economía estaba robusta, pero fueron los primeros en ser despedidos cuando comenzó la caída.

Sin embargo, muchos trabajadores mayores también dicen ser discriminados por su edad. Stone está convencido de que los empleadores favorecen a los jóvenes porque quieren asegurarse de que lo que invierten en entrenarlos les reditúe en los años venideros.

Stone dice que le gustaría jubilarse, pero que su jubilación prácticamente ha desaparecido. Había hecho fuertes inversiones en Enron antes de la quiebra, y su esposa tuvo que pagar un costoso tratamiento médico. "Necesito trabajar porque a fin de mes apenas nos quedarán 450 dólares", dice Stone, que trabajó 20 años como carpintero y fue dueño de una empresa constructora.

Federico Barker, ex empleado del sector inmobiliario, de 76 años, se ha presentado sin éxito a tantos empleos que sus amigos lo instaron a mentir sobre su edad: están convencidos de que los empleadores favorecen a los trabajadores más jóvenes.

Todos los días, las oficinas de Workforce One son invadidas por trabajadores jóvenes y viejos que buscan empleo en la base de datos de la empresa. Los empleadores ven ventajas y desventajas en ambos grupos, según afirma Jackson. "Muchos prefieren a los mayores. Saben que son confiables, que se puede contar con ellos. Siempre están disponibles, y en algún momento de sus carreras desarrollaron habilidades para tratar con los clientes."

Una categoría en la que los jóvenes corren con ventaja es el sector tecnológico. "Si el empleo tiene que ver con la tecnología, los jóvenes se mueven como pez en el agua", afirmó.

María Brous, de Publix, una de las cadenas de supermercados más grandes de Florida, dijo que los trabajadores de mayor edad tienen experiencia, pero que los jóvenes tienen habilidades técnicas y son creativos a la hora de resolver problemas. Publix contrata tanto a jóvenes como a viejos, dijo, pues se complementan.

Wendy Smith, de 23 años, dice que ha notado otro tipo de discriminación al presentarse para puestos administrativos. Sus potenciales empleadores le dicen que necesita tener tres o cuatro años de experiencia. "No quieren ni a los muy jóvenes ni a los muy viejos", dijo. "Quieren al mejor."

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