Empleados de Piray no pueden costear comida e impuestos

"No podemos sostener nuestras vidas si se cierra la planta", alertó una de las mujeres que protagonizó la huelga de hambre por la falta de pago de haberes en PCP
POSADAS. Ante el inminente comienzo de las clases, las cerca de 300 familias de los obreros de la Planta Celulósica Piray (PCP) se encuentran en una situación “alarmante”. Ya que por la falta de pago de haberes atrasados, en algunos casos de más de ocho meses, no pueden afrontar los gastos que implica la canasta escolar.

“El precio de los útiles y de los guardapolvos es muy alto y no podemos afrontar ni siquiera la mínimo para mandar a nuestros chicos a la escuela”, manifestaron las esposas de los empleados de PCP.

“Todos los artículos escolares subieron de precio, no podemos pagar los impuestos, y a nuestras familias nos están debiendo sueldos del 2008. Vamos a volver a la huelga de hambre”, resaltaron al unísono las mujeres de Piray.

Aunque la escasez de recursos monetarios también hace mella en el pago de los servicios públicos, tales como luz y agua potable.

“Ni siquiera tenemos dinero para pagar las órdenes médicas, porque tenemos obra social pero no podemos pagar las cuotas. La gente del hospital nos confirmó que nos van a atender igual”, relataron las movilizadas.

Una de las madres auto-convocadas, Ramona Bóveda, narró las peripecias que están viviendo por estos días en la localidad del norte misionero a causa del momentáneo cierre de la fábrica. “No sabemos cómo seguir adelante en este problema. A la falta de dinero se están sumando las enfermedades provocadas por los nervios, con la consecuente suba de la presión arterial y ni siquiera podemos costear los medicamentos ni los tratamientos, ni los dos pesos para las consultas médicas. Nos estamos consumiendo por dentro y por fuera”, aseveró Bóveda.

Otra de las movilizadas, Teresa De Jesús Olmedo, comentó que “estamos en una situación muy complicada. Los impuestos se nos están acumulando y no sabemos cómo vamos a continuar”. Otro de los factores conflictivos se relaciona a la imposibilidad de parte de las familias de PCP de contar con entradas económicas alternativas. La protesta popular recabó el apoyo de todos los sectores de la citada comuna misionera. Los propios trabajadores comentaron otra problemática que los aqueja por estos días, “a muchos nos faltan pocos años para iniciar los trámites jubilatorios, con varios años de aportes y con este problema no sabemos cómo nos vamos a jubilar”.

Las mujeres concordaron en que no están de acuerdo con la actual pérdida de los derechos laborales, a la vez que mantienen “todos los puntos de nuestro justo reclamo, que se mantengan las fuentes de trabajo y que los empleados puedan seguir llevando el pan a nuestras mesas”.

Ayer se realizó una nueva audiencia en la Dirección de Trabajo, Delegación Eldorado, entre los empleados de PCP y los directivos. No se logró avanzar hacia una salida del conflicto. Los empresarios abonaron 150 pesos de los 300 que se habían comprometido. Precisaron que tienen en venta el paquete accionario. El titular de PCP, Hernán Ramírez, dijo que la empresa tuvo conversaciones con el ministro del Agro y la Producción, Alex Ziegler, “que se comprometió a interceder con el Banco Macro para la obtención de un crédito de 200.000 pesos”.

Asamblea

El jueves por la noche las madres concretaron una asamblea popular en Piray. Comentaron los pormenores de su accionar colectivo y recibieron el “apoyo total” de los presentes, entre los cuales se encontraron dos concejales locales.

El lugar elegido fue la plaza central de Piray, donde se reunieron organizaciones sociales, sindicatos, autoridades municipales, provinciales y vecinos en general.

A causa de la falta de insumos y del incumplimiento de los empresarios del acuerdo firmado, la semana pasada los trabajadores tuvieron que detener la producción. Ya que también les faltaban los insumos mínimos para mantener el nivel de producción de la pasta celulósica.

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