Empiezan a llevar pejerreyes a Los Caracoles para pescar.

La primera siembra será el lunes. Llevarán 3.000 ejemplares y llegarán a los 50.000 para invierno.
El dique Los Caracoles tendrá este próximo lunes su siembra primaria, tal como es conocido el proceso entre los especialistas. Esto significa que, por primera vez, 3.000 alevinos (pejerreyes de reducido tamaño) serán trasladados desde el Instituto Hidrobiológico provincial hasta el embalse para que crezcan y se reproduzcan allí. El objetivo es llegar a sembrar, en total, unos 50.000 ejemplares en forma progresiva hasta el próximo invierno. Y todo eso con la finalidad de fomentar la pesca deportiva.

Los pejerreyes serán llevados el lunes por la mañana desde Hidrobiología, ubicado al lado del Camping El Pinar, en Rivadavia, hasta el dique Los Caracoles, en el límite entre Zonda y Ullum. El traslado será en grandes bolsas con 30 litros de agua y oxígeno. Actualmente están en piletones del instituto provincial, pero las larvas vinieron desde la estación hidrobiológica de Chascomús, Buenos Aires. Estos peces se reproducen dos veces al año (en otoño y primavera) y en cada oportunidad ponen unos 3.000 huevos. Por ese motivo, el fin es terminar con el sembrado en otoño y parte del invierno para que la reproducción comience de inmediato.

El primer sembrado se hace en todos los diques para poblarlos con peces, lo que sirve como atracción turística para esos lugares. La actividad se hace en varias etapas. La primera es analizar el agua para ver si cumple con las condiciones necesarias para la supervivencia de la especie. Eso fue lo que un equipo técnico de Hidrobiología estuvo haciendo durante la jornada de ayer.

Los pejerreyes son una especie autóctona que ya está adaptada al clima de la provincia. Necesitan una temperatura de agua de entre 12 y 24 grados centígrados. Si es menor no hay problema, ya que resisten bajas temperaturas. Pero si es mayor, pueden morir por falta de oxígeno en el agua. Otro requisito es que la laguna sea calma, porque no sobreviven en las corrientes. También que sea cristalina en la superficie y que tenga el fondo verde, lo que indica la presencia de fito y zooplancton, que es alimento de estos pequeños ejemplares.

El agua de Los Caracoles cumple con esa serie de requisitos y ya está lista para recibir su primera camada de pejerreyes, que servirán para la pesca deportiva de los próximos 5 a 6 años.

Comentá la nota