Empieza a surgir en el oficialismo una corriente sin Kirchner

Son gobernadores, legisladores y ex ministros oficialistas que piden cambios
Aunque la caja del Gobierno todavía disciplina y por ello las críticas públicas del oficialismo al "modelo" no resultan demasiado habituales, son cada vez más los integrantes del kirchnerismo que admiten sus desacuerdos con Néstor Kirchner. Varios dirigentes de primera línea cuestionan, por ahora en voz baja, las formas de la conducción, por lo que comenzaron a hablar entre ellos de relanzar el kirchnerismo... sin Kirchner. En los pasillos del poder, a esa estrategia la bautizaron poskirchnerismo.

En la lista de hartos o desencantados figuran ministros, ex ministros, gobernadores, senadores y diputados, principalmente. Todos ?o casi? podrían formar parte de la renovación política. Algunos lo hablan con más soltura. Otros se cuidan. Entre ellos, las conversaciones pueden ser personales o telefónicas. El tema surge en todas las charlas que mantienen, que son cada día más frecuentes.

Según revelaron a La Nacion algunos directamente implicados y otros allegados a los protagonistas de esta historia, la nómina incluye en su primer escalafón al ex jefe de Gabinete Alberto Fernández; a las ministras de Salud, Graciela Ocaña, y de Defensa, Nilda Garré, y a los gobernadores Jorge Capitanich (Chaco), Juan Manuel Urtubey (Salta) y Sergio Urribarri (Entre Ríos), entre otros. Daniel Scioli (Buenos Aires) oscila. Un día liga su futuro con el de Kirchner y al otro las encuestas le dicen que debe tomar distancia si pretende sostener su proyecto de poder. El debate interno en la gobernación bonaerense es cotidiano.

También hay legisladores nacionales entre los críticos. Según fuentes del oficialismo, dos de ellos son los senadores José Pampuro y Daniel Filmus.

No se trata de una oposición al estilo Elisa Carrió o Eduardo Duhalde, ni de un salto repentino con las formas de Felipe Solá o de Roberto Lavagna, sino de un oficialismo crítico que tolera poco, o directamente ya no soporta, el estilo de conducción "inconsulto y bravucón", y que ve en los Kirchner a una pareja con resoluciones cada día más "conservadoras o revanchistas", según contaron a La Nacion.

Salvo Alberto Fernández y Graciela Ocaña, que se animaron a plantear sus diferencias ante los medios, el resto defiende en público la gestión de los Kirchner. No hay grabaciones de ellos con críticas al modelo ni al liderazgo de Néstor Kirchner. Sin embargo, ante sus interlocutores piden cambios en el estilo y una mejor lectura de la crisis mundial.

Según contaron a La Nacion tres fuentes del kirchnerismo, la primera opción de todos ellos es impulsar un cambio en el estilo de gestión de los Kirchner. En realidad, todos hablan de Néstor más que de Cristina. A él le atribuyen las decisiones y el liderazgo real del oficialismo.

"Tenemos que conseguir que Néstor vuelva a ser el Kirchner original. Si no lo hace, 2009 va a ser un año muy difícil para todos y eso va a repercutir en las elecciones de octubre. La gente ya no tolera el estilo de gobierno, y Néstor parece que todavía no se dio cuenta", analizó uno de los dirigentes que mejor conocen al ex presidente.

Para algunos renovadores del oficialismo, las elecciones legislativas de medio término podrían marcar el principio del fin del kirchnerismo. "Salvo que Néstor y Cristina cambien, abran el debate y no se enfrasquen más en teorías conspirativas, el futuro del espacio político será muy complicado. No puede ser que sigan peleados con todo el mundo porque les votaron en contra las retenciones al campo", indicó uno de los dirigentes consultados.

Otro de los temas que preocupa es el económico. Las provincias comienzan a verse asfixiadas por la caída de sus ingresos y necesitan auxilio permanente de la Casa Rosada. Pocos convalidan la idea de la mendicidad eterna y pretenden modificaciones en el esquema de reparto del dinero. Pero son menos los que consideran sencillo convencer a Kirchner de que cambie. Por eso analizan un futuro con un líder más flexible.

La teoría del desgarramiento crece en el Gobierno. "Kirchner tiene hasta octubre para recuperar terreno. Si no lo hace, en diciembre comienza la renovación", pronosticó uno de los peronistas que cada tanto escucha el ex presidente. En diciembre se modificará la composición del Congreso de acuerdo con los resultados de las elecciones de octubre.

Los gobernadores, además, necesitan mantener el poder dentro de sus provincias. Muchos de ellos -sobre todo, los de provincias agroindustriales- insultaron al aire después de que el Gobierno propuso medidas demasiado livianas para atemperar el conflicto con el campo. Temen que la sociedad los empariente con la Casa Rosada y los castigue en las urnas. Acusan por ello al matrimonio presidencial.

"Si seguimos así, vamos a perder la mayoría en el Congreso y los gobernadores e intendentes oficialistas tendrán más complicaciones en sus distritos. No lo podemos aceptar mansamente", vaticinó un líder comunal.

Más de uno afirmó que de estos temas habló cara a cara con Kirchner, aunque la realidad indica que no muchos se animan a hacerlo con la crudeza con la que lo analiza después. "Néstor no cree que las cosas estén tan mal y, en última instancia, considera que el Gobierno va a ganar en octubre", confió uno de sus interlocutores.

La posible candidatura del ex presidente a diputado o senador por la provincia de Buenos Aires podría operar como contención del espacio oficialista. "Si la oposición se fragmenta, Kirchner podría ganar con amplitud. Ahora, si la oposición se une, el escenario cambia. Hay que ver qué pasa durante todo el año", opinó un hombre de trato ciclotímico con Kirchner.

En cualquier caso, el poskirchnerismo se prepara más para 2011 que para 2009. "A Néstor le va a pasar lo que le pasó a Menem. Aunque él sea el candidato a presidente, si no cambia, no habrá manera de que gane en una primera vuelta o en un ballottage", consideró uno de los dirigentes que impulsa las conversaciones en el ala renovadora del oficialismo.

Por ahora, el oficialismo parece unido. Detrás de la fachada, varios dirigentes de primera línea están desencantados y piensan en las formas más elegantes para mantenerse en el poder... sin Kirchner. Ellos hablan de poskirchnerismo.

Los que disienten públicamente

ALBERTO FERNANDEZ

Ex jefe de Gabinete

Dejó el Gobierno y se animó a plantear sus diferencias con los Kirchner; dice que no lo escuchan; sigue en contacto con la mayoría del kirchnerismo crítico

GRACIELA OCAÑA

Ministra de Salud

Reclamó al oficialismo "volver a las bases"; dijo que el kirchnerismo cambió y cuestionó que el sostén político del Gobierno fuera el peronismo

Los que hacen equilibrio

JORGE CAPITANICH

Gobernador del Chaco

Kirchner lo eligió como uno de los vicepresidentes del PJ y él estuvo fuertemente ligado al ex presidente durante la crisis con el campo; la reacción en su provincia no fue positiva

SERGIO URRIBARRI

Gobernador de Entre Ríos

Es otro de los vicepresidentes del PJ; al conflicto con el agro le sumó el enfrentamiento con los asambleístas por el corte de ruta en Gualeguaychú; fuerte desgaste por cercanía con el Gobierno

JUAN MANUEL URTUBEY

Gobernador de Salta

Para muchos, es una de las caras de la renovación peronista; sus interlocutores cuentan que es crítico del kirchnerismo y que reclama no ser un rehén de las limosnas del Gobierno

Los que ya se fueron

ANIBAL IBARRA

Legislador

Fue elegido en la ciudad por una lista que acompañaba al candidato del kirchnerismo, Daniel Filmus; habla con Alberto Fernández

MIGUEL BONASSO

Diputado

Dijo que el oficialismo se volvió "de centro derecha" y comenzó a participar en actos con otros ex dirigentes oficialistas

LUIS JUEZ

Ex intendente

El ex jefe de gobierno de Córdoba fue candidato a gobernador por el kirchnerismo; ahora dice que el gobierno nacional es corrupto.

VICTORIA DONDA

Diputada

Ingresó en la Cámara alta apuntalada por Kirchner; como defensora de los Derechos Humanos, cuestionó el acuerdo Kirchner-Rico

Las críticas a Cobos dividen al gabinete

* Las críticas que el ex presidente Néstor Kirchner le dispensa al vicepresidente Julio Cobos, un ex kirchnerista, dividen al gabinete. Según pudo saber La Nacion, ministros muy cercanos a Cristina Kirchner consideran que los ataques de Kirchner "no hacen más que elevar la imagen positiva de Cobos". Tienen la sensación de que el jefe del PJ "le está haciendo campaña sin proponérselo". Por caso, el jefe del Gabinete, Sergio Massa, saludó al vicepresidente en la Basílica de Luján en la misa por el 30° aniversario de la mediación del Beagle, mientras que la Presidenta lo ignoró. La estrategia de Kirchner es "subirlo al ring" y favorecer al PJ mendocino con recursos para batirlo en las elecciones de su provincia.

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