Empieza otra polémica: algunas provincias, contra el cambio de hora

Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires son algunos de los distritos que resisten la medida, con el argumento de que el ahorro de energía es mínimo y que disminuye la actividad económica. El sector gastronómico es el más afectado.
Apenas comience el domingo 18, los argentinos deberán adelantar una hora sus relojes. Pero la medida no se hará efectiva en todo el país: varias provincias ya anunciaron su oposición. Así como el año pasado 13 provincias mantuvieron un huso horario diferente al de la región metropolitana y se emparejaron en la última modificación, esta vez la protesta también alcanza a la ciudad, la provincia de Buenos Aires y la región centro del país: Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. Desde 2007, San Luis es la única provincia argentina que mantiene su huso horario durante todo el año. De las 13 que quedaron exceptuadas el año pasado, Chubut, Neuquén, Catamarca, Salta, Jujuy y San Juan ya anunciaron que esta vez tampoco cambiarán la hora.

Aunque la propuesta apunta al ahorro de energía, mediciones privadas indicaron que la resolución sólo colaboró con una diferencia menor al 2% entre octubre de 2008 y marzo de este año, cuando se modificó la hora en la mayor parte del país.

El sector gastronómico es uno de los más afectados por la medida. El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, recibió el reclamo de los directivos de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA), que reúne a 220 cámaras de comercio, quienes aseguraron que una nueva modificación "perjudica la actividad económica". El argumento de FEBA se basó en la experiencia del último verano en las zonas balnearias, en el cual ciertos comercios tuvieron menos clientes, ya que éstos se quedaban más tiempo en la playa. Voceros de la Subsecretaría de Servicios Públicos, responsable de definir la posición de la provincia respecto de este tema, aseguraron a Crítica de la Argentina que todavía no se tomó ninguna decisión pero "se está hablando con todos los involucrados".

Desde la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) le presentaron un escrito al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para rechazar la iniciativa y allí describieron lo que ocurrió con los cambios anteriores: "Los usos y costumbres se vieron alterados, se afectó la vida familiar, la asistencia a las escuelas, el ingreso y salida de las ocupaciones laborales, la oferta de espectáculos, la actividad recreativa, las prestaciones relacionadas con el turismo y distintas actividades de la vida cotidiana".

A pesar de las protestas, los gobernadores de Córdoba y Santa Fe aún no confirmaron su oposición a la medida nacional, mientras que en Entre Ríos la definición correrá por cuenta de la Legislatura provincial. El vicepresidente del Centro de Almaceneros de Paraná, Antonio Bluotto, expresó el rechazo de su sector al cambio en el huso horario y recordó lo vivido en 2008: "Trabajamos más tiempo, las ventas bajaron y no se ahorró energía sino que, por el contrario, aumentó el consumo".

Antonio Bonfatti, ministro de Gobierno y Reforma del Estado santafesino, anticipó: "La idea es no modificar la hora, pero vamos a analizar qué pasa con Entre Ríos, con Córdoba e incluso con Buenos Aires, sobre todo, teniendo en cuenta el movimiento de personas de un territorio a otro".

DEL OTRO LADO. El fin de semana, Uruguay ajustó su horario y quedó una hora adelantado con respecto a la Argentina. La medida regirá hasta el próximo 14 de marzo y también obedece a un plan de ahorro energético. Desde 2005, la medida se implementa en Uruguay todos los años, desde el primer domingo de octubre hasta el segundo domingo de marzo.

En Uruguay no discuten. La decisión de adelantar la hora en Uruguay no genera la misma resistencia que en la Argentina. La iniciativa, que también apunta a un uso más eficiente de la electricidad, fue aprobada en 2005, y desde entonces se aplica sin mayores discusiones. La medida ha sido aceptada por el sector turístico, los dirigentes políticos y las empresas. También la población acepta el cambio sin mayores problemas.

El Gobierno resalta el ahorro. El secretario de Energía, Daniel Cameron, deslizó que volverá a cambiar el huso horario a pesar de la polémica. "El año pasado bajó en 354 megavatios la demanda del horario pico en el sistema eléctrico", afirmó el funcionario. Al pedírsele más precisiones sobre la medida, se limitó a decir que la decisión final la tiene el Poder Ejecutivo. Cabe destacar que el año pasado, su cartera dictó la medida que no fue obligatoria para todo el país. En la misma normativa, sólo se invitó a las provincias a adherirse.

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